¿Cómo se vive la discriminación LGBT+ en la familia?

familia discriminación LGBT+
Muchas personas de la comunidad LGBT+ se enfrentan a la discriminación y violencia de su familia. / Imagen: Human Rights Watch

Muchas personas LGBT+ nos enfrentamos a la discriminación al interior de nuestra familia. Conoce la historia de Bárbara García, una de las integrantes del proyecto Ichich Bolsas.

Gran parte de la población LGBT+ enfrenta violencia y discriminación al interior de su familia. En 2019, la organización Caribe Afirmativo publicó los resultados de Devenir en Silencio. En dicha investigación se subrayó que la violencia y discriminación por parte de familiares puede tener diversas expresiones. Entre las más comunes se encuentran la desvalorización en nombre de ‘defensa de la moral’, coerción, amenazas, humillaciones, castigos y expulsiones del hogar.

La situación en México no es muy distinta a la de los demás países de América Latina y el Caribe. La denuncia de la violencia y discriminación intrafamiliar lleva años en la agenda de la comunidad LGBT+. En 2008, de acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), 7 de cada 10 personas LGBT+ reportaron haber sido discriminadas por grupos religiosos, vecinos, familiares, amistades y colegas de la escuela o el trabajo.

Para 2021, las cifras no han disminuido. Según reveló una encuesta realizada por la Línea de Investigación en Salud Pública de la Facultad de Medicina (UNAM) y la asociación Inspira Cambio, el entorno familiar es una de las tres fuentes principales de discriminación y violencia. De 1525 personas encuestadas, el 32 % se siente «extremadamente sofocada por no poder expresar su identidad sexual con su familia». Asimismo, en marzo del mismo año, la organización Yaaj México informó que el hogar es el primer espacio en el que se discrimina a las personas LGBT+.

Todes tienen una historia, esta es la de Bárbara García

Desde sus inicios, Homosensual se ha sumado a la denuncia de los abusos y tratos que atentan contra nuestra dignidad. En esta ocasión, Bárbara García nos comparte su historia. «Llega un punto en donde tenemos que abrirnos y contarnos para que otras personas puedan tener una mejor experiencia», afirma. Bárbara es originaria de la Ciudad de México, pero «tiene sangre jarocha».

Bárbara García (lado derecho, mujer con sombrero) y parte del equipo de Ichich Bolsas / Foto: Ichich México

Estudió repostería y desde 2017 forma parte de Ichich Bolsas, un proyecto conformado por «40 mujeres fuertes y orgullosas de su tradición en la Huasteca». Cosechan, tejen, siembran y hacen magia con las manos. En los últimos años, este grupo de artesanas indígenas ha sido la familia elegida de Bárbara. Con ellas supo que los afectos pueden florecer en otros territorios. Las raíces también migran. Bárbara se reconoció entre mujeres que «nacieron del amor a la tierra y a la lucha constante». No es casualidad que sus primeras palabras sean:

«Compartir tu vida sexual no es una obligación. Somos libres de tener una parte muy privada».

Bárbara salió del clóset a la fuerza

Hace 20 años, Bárbara García fue obligada a salir del clóset. Desde muy joven se planteó las posibles reacciones que podría recibir por parte de sus seres queridos. Decidió esperar. En entrevista, reconoce que no fue víctima de agresiones físicas. Sin embargo, la relación con su familia estuvo marcada por actos discriminatorios.

Si bien mostró valentía cuando le dijo a su madre que «le gustaban las mujeres», menciona que también se sintió atacada. Al enterarse de su orientación sexual, los integrantes de su familia se atribuyeron «el derecho a juzgarla, a tomar decisiones y a emitir cualquier tipo de prejuicio». Además, Bárbara considera que el sacar a alguien del clóset es un acto violento en sí mismo, pues «no se respetan procesos que son muy personales». MIRA ESTOS CONSEJOS PARA LIDIAR CON UN FAMILIAR HOMOFÓBICO.

Salir de un clóset para entrar a otro

Aunque salir del clóset puede hacernos sentir más libres y tranquiles, este proceso no es sencillo. En el caso de Bárbara, «salió de un clóset para meterse a otro». Durante mucho tiempo estudió en una escuela monjas. Rara vez sus padres le hablaron sobre sexualidad y tenía el constante recordatorio de que había crecido bajo una educación patriarcal.

Según relata, la discriminación de su familia se tradujo en indiferencia, silencio y culpabilización. En entrevista, Bárbara cuenta que fue violentada psicológicamente. Las agresiones iban desde desconocer a sus parejas hasta atribuirle el deceso de su padre, quien «nunca la perdonó por ser lesbiana».

«Cuando sales del clóset, algún miembro de tu familia se siente con el derecho de hacer tu historia. Siempre tuve claro que todas las formas de amar son dignas y justas. Pero aun así tuve que enfrentarme a muchos comentarios que me hirieron. Me dijeron que “por mi culpa, mi papá estaba enfermo”. También llegaron a cuestionarme. Decían: “¿Cómo te atreves? ¿Acaso quieres que tu mamá se lastime o se muera?”».

Desde la perspectiva de Bárbara, la indiferencia no solo se traduce en la poca —o nula— atención que la familia puede llegar a tener con nuestras parejas. Uno de los mayores problemas es que se genera un silencio respecto a ciertos temas. A Bárbara le habría gustado poder sentirse segura para hablar de la violencia en las relaciones sexoafectivas. Necesitó mucho apoyo cuando quiso vivir el duelo de una infidelidad. Salió de un clóset para meterse a otro.

«En más de una ocasión se me dijo: “Mejor quédate ahí y no hables de esto”».

La culpabilización es una forma de discriminación LGBT+ en la familia

Bárbara pasó mucho tiempo lejos de su familia. En ese inter, comenzó a asistir a las reuniones mensuales de la asociación El Clóset de Sor Juana y contó con el acompañamiento de Musas de Metal. Como parte del proceso, también acudió a terapias en las que pudo trabajar el tema de la muerte de su padre. A la par, forjó un importante vínculo afectivo con las mujeres de Ichich Bolsas. Bárbara encontró en la autonomía económica y el autorreconocimiento un gran alivio. ESTAS SON 7 RAZONES VÁLIDAS PARA ALEJARTE DE TU FAMILIA HOMOFÓBICA.

«El placer se vive»: Bárbara García

Sin embargo, años después tuvo que volver a hacer frente a la violencia y discriminación por parte de su familia. Recientemente, la sobrina de Bárbara presentó a su pareja: es una chica. Tan pronto habló sobre su sexualidad, Bárbara recibió comentarios hostiles. ASÍ PUEDES APOYAR A UN FAMILIAR QUE ESTÁ EN EL CLÓSET.

El episodio no fue novedoso. Cuando Bárbara dio a conocer que le gustaban y amaba a las mujeres, una de las reacciones de su familia fue decir «que alguien la había influido». De acuerdo con la investigación de Caribe Afirmativo, esto puede formar parte de los ejes discursivos de las seis modalidades de violencia por jerarquía y subordinación.

Ella es Bárbara García. / Foto: Cortesía

La discriminación y violencia al interior de la familia es una problemática real y cotidiana de las personas LGBT+. No obstante, Bárbara considera que compartir nuestras historias puede ayudarnos a ser más libres y a tener la oportunidad de trasladar nuestros afectos a familias elegidas. Al respecto, concluye:

«Cada vez que hablamos de nuestras vidas, una persona puede salir del clóset sin miedo. Por ejemplo, hoy yo puedo decir: “Soy Bárbara y lucho por mi libertad todos los días”. Quiero dejar una huella en el mundo y uno de mis mayores deseos es que las niñas dejen de tener miedo al cuestionarse sobre su sexualidad. No podemos seguir comprando y leyendo libros a escondidas. El placer se vive».

¿Conoces a alguien que sufra discriminación al interior de su familia por ser parte de la comunidad LGBT+?

error: Alert: Ya te vimos pillín, mejor comparte.