Brandon Teena: una historia real que no debemos olvidar

Brandon Teena existió. 'Boys Don't Cry' es una historia real y no debemos olvidarla. / Foto: Especial

Brandon Teena y Boys Don’t Cry son una historia real. Un chico trans, una historia de amor y el peor de los crímenes de odio.

La historia real de Brandon Teena (que se cuenta en Boys Don’t Cry) es un reminder de que los crímenes de odio fueron y siguen siendo uno de los más grandes problemas a los que la comunidad LGBT+ nos enfrentamos. Ojalá la película de Boys Don’t Cry solo se tratara de una historia de ficción, pero desafortunadamente, no es así. Brandon Teena fue asesinado brutalmente en el peor de los actos de odio y transfobia. Esta es su verdadera historia.

Brandon Teena nació en Lincoln, Nebraska el 12 de diciembre de 1972. Le asignaron un nombre femenino —por eso del sexo biológico— al nacer y él vivió con ese nombre hasta su adolescencia. Cuando Brandon era un teenager, comenzó a presentarse con su nombre masculino, ya que siempre se identificó como un chico trans. 

La infancia de Brandon no fue precisamente color de rosa. Su mamá, JoAnn, tenía 16 años cuando él nació y Patrick, su papá, murió en un accidente automovilístico cuando JoAnn estaba embarazada. JoAnn, por más que trató, no encontró la manera de ganar el dinero suficiente para mantener a Tammy —la mayor— y a Brandon.

Brandon Teena. / Foto: Amino

A pesar de esto y de que, tanto Tammy como Brandon sufrieron de abuso sexual de parte de un familiar cuando eran pequeñxs, Brandon Teena siempre fue un chico que asistió a escuelas privadas y al que le gustaban mucho los deportes. Se convirtió en el class clown y siempre se metía en problemas en la escuela, porque nunca le gustaron las reglas estrictas que le imponían.

Brandon Teena, chico trans

Cuando Brandon estaba en sus últimos años de preparatoria, ya vivía como un chico trans, es más, hasta empezó a salir con chicas y toda la cosa. Su mamá nunca estuvo de acuerdo con su transición y se negó a llamarlo Brandon. Siempre se refirió a él con el nombre que le asignaron al nacer.

Al final de sus años de preparatoria, Brandon Teena perdió el interés en los estudios y empezó a faltar a sus clases. Esta fue una de las muchas razones por las que lo corrieron de la escuela, justo tres días antes de su graduación.

A Brandon Teena lo corrieron de su escuela por rebelde. / Foto: Advocate

Born to be wild

Cuando se trataba de ligar, Brandon Teena nunca tuvo problemas. Siempre fue muy popular entre las chicas, es más, hasta lo llegaron a describir como «el hombre ideal». Pero la mayoría de sus novias, cuando se enteraban de su identidad de género, no lo entendían y preferían alejarse. Esto se convirtió en una de las muchas razones por las que Brandon cayó en una fuerte depresión.

Comenzó a tener una crisis de identidad que lo llevó a un intento de suicidio. Y, además, las memorias del abuso sexual que sufrió cuando era pequeño se hicieron presentes. Durante un tipo, fue a terapia, pero también perdió el interés en eso y fue entonces que empezó a tener comportamientos compulsivos. Se metió en muchos problemas, porque robaba tarjetas de crédito que utilizaba para comprarles regalos a sus novias.

Mugshot de Brandon Teena / Foto: Pinterest

Después de varios arrestos y debido a que en su hometown nunca lo aceptaron del todo, Brandon Teena decidió buscar una nueva vida —no tan— lejos de casa. Una vida en la que nadie supiera que era un chico trans. 

Lana Tisdel

Antes de cumplir 21 años, Brandon se mudó a la ciudad de Humboldt, también en Nebraska. No pasó mucho tiempo para que Brandon empezara a salir con una chica, Lana Tisdel. Pero Lana era diferente a las exnovias de Brandon —tal vez porque en un inicio no sabía que su novio era trans—.

Brandon Teena y Lana Tisdel / Foto: Village Voice

Se enteró de que Brandon Teena era un chico trans de una manera no tan bonita. Como Brandon empezó, una vez más, a robar tarjetas de crédito y a falsificar cheques, lo metieron a la cárcel… again. Y cuando Lana llegó a la cárcel para pagar la multa y sacarlo de ahí, Brandon estaba en la sección de mujeres. Entonces, Brandon intentó decirle que era intesexual (no hay evidencia de esto) y que pronto se realizaría una cirugía de reasignación de sexo.

Violación y asesinato

No podemos culpar a Lana Tisdel por haber expuesto a Brandon, estamos seguros de que jamás imaginó lo que sucedería después. Como todo ‘chisme’, el hecho de que Brandon Teena era un chico trans rápidamente llegó a todos los que lo conocían.

En 1993, después de una fiesta navideña y pocos días después de que Brandon había salido de la cárcel, dos chicos llamados John Lotter —exnovio de Lana— y Tom Nissen, confrontaron a Brandon. Lo golpearon y violaron en el asiento trasero de un auto y después lo amenazaron. Le dijeron que si se atrevía a reportar lo que acababa de suceder, lo mataban.

Pero Brandon estaba muy herido y fue Lana la que le llamó a una ambulancia. En el hospital se dieron cuenta de que había sido víctima de una violación y tuvo que contar los hechos. La policía interrogó a Lotter y a Nissen, pero no los arrestaron. Lo que sucedió después fue que, tratando de buscar venganza porque Brandon los había denunciado, estos dos salvajes fueron a buscarlo para dispararle y después acuchillarlo. También asesinaron a otras dos personas —dueños de la casa en la que Brandon se estaba quedando—, todo frente a un niño de 8 años.

Tom Nissen y John Lotter. / Foto: Fandom

John Lotter y Tom Nissen fueron arrestados y encontrados como culpables —con cargos de asesinato— la misma noche. A Nissen lo condenaron a cadena perpetua y a Lotter lo sentenciaron a pena de muerte. Pero como en 2015, la pena de muerte en Nebraska se removió, cambiaron la sentencia de Lotter a cadena perpetua. Ambos siguen vivos y están cumpliendo su sentencia.

La historia real de Brandon Teena, la película: Boys Don’t Cry

En 1999, la película que cuenta la historia de Brandon Teena, Boys Don’t Cry, se convirtió en una cautionary tale que se encargó de evidenciar el enorme problema de los crímenes de odio hacia la comunidad LGBT+, especialmente hacia la comunidad trans.

Boys Don’t Cry (1999). / Foto: IMDB

Tratemos de dejar a un lado que se trató de una película que, en su momento, estuvo mal catalogada. Y tampoco nos clavemos en si estuvo bien o no que Hillary Swank personificara a Brandon Teena. La verdadera esencia y mensaje de hacer una película que contara la trágica historia real de Brandon Teena sigue siendo importante. Boys Don’t Cry es importante. Brandon Teena fue, es y siempre será importante. 

La historia real de Brandon Teena es una razón más para seguir haciendo frente y ruido ante los crímenes de odio hacia las personas trans.

Con información de Biography y Village Voice

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