VIH

VIH deja de ser una prioridad para las autoridades

¿En qué momento el VIH dejó de ser una prioridad para las autoridades en México? / Foto: CUARTOSCURO

El VIH ya no es una prioridad para las autoridades desde que inició la pandemia; de hecho, desde mucho antes de la crisis sanitaria.

Tal parece que, en México, brindar apoyo y atención médica a las personas que viven con VIH ha dejado de ser una prioridad para las autoridades. ¿Qué está pasando?

Desde hace algunas semanas he observado que llegan a las cuentas de Twitter de VIHve Libre y a la mía decenas de personas con VIH que están desesperadamente buscando atención primaria para atenderse en los Capasits de la Secretaría de Salud.

Algunas personas fueron diagnosticadas en enero y febrero. Sin embargo, no iniciaron su trámite de forma inmediata y se vino encima la pandemia, la contingencia y básicamente todo el relajo que estamos viviendo.

Desde el inicio de la pandemia las organizaciones y activistas en materia de VIH sabíamos que venía una serie de problemáticas que podían traer una especie de freno en lo que habíamos avanzado y en lo que se estaba trabajando.

Desabasto de PrEP

Sin duda lo primero que se fregó fue el protocolo de PrEP. Pararon todo. Cientos de personas se quedaron sin seguimiento y sin abasto. Aun cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sacaron en marzo un documento de ‘recomendaciones’ en materia de VIH donde específicamente nos dicen que el Estado debe garantizar el abasto de PrEP, esto no sucedió.

En marzo, la OMS y la OPS sacaron un documento de ‘recomendaciones’ en materia de VIH. / Foto: Capturas de pantalla

Algunas otras personas que me han contactado son de diagnóstico muy reciente, mismo que sucedió durante la cuarentena. No solo de VIH, sino también de otras ITS. Incluso podría decir que nos llegaron igualmente casos de sífilis y VPH en rango muy elevado.

No basta con cuestionarnos

¿Qué pasó con las medidas de prevención y autocuidado en la pandemia? ¿Dónde estaban las instituciones de salud previendo que la cuarentena traería mayor contacto sexual en donde los insumos de prevención eran necesarios?

Nos queda muy claro que el VIH no es una prioridad para las autoridades de México y sin duda podemos hacer muchas preguntas de lo que ha pasado y hemos visto, pero el problema no se va a solucionar así.

Tenemos encima una sobrecarga en el Sistema de la Secretaría de Salud. Cientos de personas perdieron sus empleos desde hace varias semanas, términos de vigencia de ‘derechos’ en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). También está la no gratuidad en otros Estados para el tratamiento de infecciones de transmisión sexual, y la falta de protocolos en ciudades y municipios pequeños.

Las personas con VIH estamos viviendo un apretón en nuestra ‘normalidad’. No tenemos estudios de seguimiento desde enero pasado. El desabasto de medicamentos antirretrovirales continua. Hay pocos insumos de prevención como condones y lubricantes.

Los lugares de encuentro están abriendo de forma clandestina y eso hace que muchos de sus clientes se contagien de COVID-19. Asimismo, la salud mental está en muchas ocasiones por los suelos.

Recursos contra la discriminación y violencia para la comunidad LGBTQ+ en la pandemia. / Foto: Captura de pantalla

Para nosotros, el VIH sí es una prioridad

¿Cuál es la propuesta? Dejar de esperar. Dejar de sentarse a esperar a que las cosas mejoren por sí solas. A que nos den el historial médico y se tarden semanas. Ya no debemos esperar sentados a que nos quieran dar el medicamento aun cuando estemos vigentes en el Seguro Social.

Necesitamos romper con la espera para iniciar el tratamiento antirretroviral aun cuando el VIH no sea una prioridad para las autoridades.

Recursos de organizaciones de la sociedad civil. / Foto: Captura de pantalla

Porque la espera es a costa de nuestra salud mental y tranquilidad. Es a costa de seguir o parar todo en nuestras vidas. Y aunque el VIH no sea una prioridad para las autoridades, para nosotros sí lo es.

No podemos seguir en silencio, esperando. Si no los atienden, hagan que les atiendan. Si no les dan medicamento, exijan que se los den. Si no hay información suficiente, ¡demándenla ya!

Las instituciones de salud en México siempre nos han quedado a deber. Es hora de una vez por todas de dejar a un lado el silencio y la inseguridad.

Les quiero decir que, si su decisión es no iniciar tratamiento, o no tomarlo, esa decisión es suya y de nadie más. Una elección que las demás personas tenemos que respetar y acompañar.

Solo piensen en lo que puede pasar en el futuro y en lo que pueden encontrar para recuperar el sentido de seguir adelante. No nos detengamos. Hagamos comunidad y encontremos apoyo, ayuda, contención y acompañamiento.

No estamos solos y seguiremos luchando para que el VIH se convierta en una prioridad para las autoridades.

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