UNAM: Foro de CEIICH desató movilización #UNAMSinTransfobia

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Te contamos a detalle lo que pasó en el foro organizado por el CEIICH. / Foto: El Souvenir

Días antes de que el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH, UNAM) llevara a cabo el foro “Aclaraciones necesarias sobre las categorías sexo y género” (24 de marzo de 2022), activistas, organizaciones, estudiantes, docentes, periodistas y egresados pidieron a la universidad no dar espacio a discursos de transfobia. Ahora se organiza una movilización bajo el hashtag #UNAMSinTransfobia.

De manera conjunta, grupos que se posicionan contra la transfobia solicitaron a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) considerar las implicaciones que podía tener la realización del foro “Aclaraciones necesarias sobre las categorías sexo y género”, evento que contó con la participación de Marcela Lagarde y de los Ríos, Amelia Valcárcel, Alda Facio, Andrea Medina, Aimée Vega Montiel y Angélica de la Peña y que, a la par de su transmisión vía Facebook, desató la organización de una movilización llamada #UNAMSinTransfobia, misma que tendrá lugar el 28 de marzo de 2022 en la Segunda Torre de Humanidades (Ciudad Universitaria).

Si bien fue el 24 de marzo cuando se optó por llevar a cabo una protesta en las instalaciones del CEIICH, los llamados de atención se hicieron presentes en cuanto se anunció la actividad. Desde el 18 de marzo de 2022, personas al interior y exterior de la UNAM mostraron su preocupación ante la oportunidad de que el foro se tornara un espacio de transfobia y discriminación a identidades de las diversidades sexogenéricas. Como en otras ocasiones, la entidad convocante hizo caso omiso.

Flyer del evento / Imagen: Facebook (CEIICH)

¿Qué es lo que se esperaba de este foro y por qué se reiteró en los tuits de #UNAMSinTransfobia?

En las respuestas al CEIICH se puntualizó que, además de un título problemático, se contaba con la participación de académicas que han demostrado una postura poco —o más bien nada— favorable respecto al reconocimiento de las mujeres trans en las luchas feministas. Por supuesto, estas puntualizaciones desataron disputas en el entorno digital. AQUÍ TE EXPLICAMOS POR QUÉ EL ORIGEN DEL DISCURSO TRANSFÓBICO ES PATRIARCAL.

Desde los frentes del feminismo transexcluyente se acusó a las y los solicitantes de ‘censurar’ a voces tan importantes dentro de la teoría feminista. Sin embargo, lo que se pidió desde un principio, fue que la UNAM no diera pauta a que en el foro se replicaran posturas de transfobia.

Más allá de la forma en la que se anunció el encuentro académico —que, insistimos lleva un título sumamente cuestionable—, los colectivos en defensa de los derechos humanos no dejaron de recordar que entre las participantes se había escuchado en más de una ocasión la falacia del ‘borrado de mujeres’. Como es de intuirse, también era rastreable un historial de invalidación de los transfeminismos y los aportes de la teoría queer. ENTÉRATE DE POR QUÉ EL ‘BORRADO DE MUJERES’ ES UNA MENTIRA PROMOVIDA POR GRUPOS TRANSODIANTES.

Sumado a estas observaciones, entre el 18 y 24 de marzo de 2022 circuló un posicionamiento que al momento de la elaboración de esta nota cuenta con más de 700 firmas. En él, activistas (en representación de organizaciones o a título personal), estudiantes de distintas universidades, periodistas, artistas, docentes, centros de investigación y personal egresado expresaron:

«Resulta preocupante que los discursos de odio en contra de las personas trans comiencen a ser promovidos dentro de la UNAM. Espacios como este contribuyen a la violencia de género en contra de las mujeres trans, hombres trans, personas no binaries, y travestis».

Pasó lo que se sabía desde un principio

Pese a la apelación al diálogo y la postura condensada en el hashtag #UNAMSinTransfobia, el foro de la UNAM resultó un espacio de transfobia y discriminación hacia otras identidades sexogenéricas. Las trabajadoras sexuales fueron otro sector al que se le vulneró discursivamente.

No es sorpresivo que durante la transmisión se hizo uso de términos que estigmatizan y buscan restar valor epistémico y de acción a los activismos queer y trans. Uno de los más evidentes fue «transgenerismo». Como lo hemos visto en otras ocasiones, se recurrió a la instrumentalización de las mujeres de Occidente. Al respecto, la filósofa y catedrática Amelia Valcárcel comentó lo siguiente:

«No es que Afganistán haya sido la punta de lanza. Ahí reconocen perfectamente de qué sexo es alguien. Y lo tratan en consecuencia […] ¿Cómo es posible que una noción tan evidente como sexo pueda llegar a ser tan problemática y confusa?».

Acto seguido, negó la identidad de género de Lia Thomas. Se refirió a la nadadora y campeona como «señor». Pasaron unos cuantos minutos y la académica —y para muchas, vaca sagrada ‘a la que no se le cuestiona’— arremetió contra las personas intersex.

«Existen 2 sexos. No infinitos sexos, ni variaciones dentro de un sexo. No existe el intersexo. Casi nunca se fabrican naturalezas neutras. Hay un sexo que presenta determinada anomalía».

También lo hizo contra las culturas cuya cosmovisión y organización escapan al binarismo de género:

«En todas las culturas vamos a encontrar que hay lo masculino y lo femenino. Ahora bien, no todas las culturas estarán de acuerdo de cómo le llaman a cada cosa. En algunas culturas, rasgos considerados como femeninos serán adecuados en los varones. Y rasgos considerados como masculinos se verán adecuados en las mujeres. Por lo tanto, parecen ser rasgos no naturales sino que han sido aplicados de un modo sistemático».

Transfobia en ‘pro’ de la certeza jurídica

Una de las intervenciones que más se denunciaron con el hashtag #UNAMSinTransfobia fue la de la jurista Alda Facio, quien ha hablado públicamente sobre el ‘borrado de mujeres’. Al abordar el caso de Vicky Hernándezmujer trans asesinada durante el golpe de Estado de Honduras de 2009— la también docente dijo:

«Se nota muy claramente que esa mujer… esa persona, perdón, fue asesinada por ser una persona transfemenina, no porque los policías que la mataron creyeran que era una mujer».

Seguido de este comentario indignante, se dio paso a la participación de la abogada mexicana Andrea Medina. Para hablar sobre la importancia de la certeza jurídica, replicó uno de los estigmas más frecuentes respecto a las personas trans.

«El derecho no puede entrar en aspectos individuales. Como decir: “Yo me autodefino y a mí que me reconozcan mi autodefinición”. El derecho necesita garantizar esa certeza de la que ya hablamos para que todo mundo sepamos […] Todo eso tiene que estar limitado para que realmente funcione y no quede en un tema discrecional en el que cada quien va cambiando sin ton ni son […] Está habiendo una confusión de querer incorporar cuestiones de deseo y sentimientos en el mundo jurídico».

En esta misma línea, Alda Facio retomó la palabra:

«El Estado no puede saber quién es mujer y quién es hombre. Las protecciones que hay no puede el derecho decir: “Ah, bueno, hoy usted es hombre y mañana es mujer. Entonces hoy lo protegemos así y mañana no”. Es imposible».

#UNAMSinTransfobia: ¿Por qué es grave que las instituciones académicas faciliten espacios que se pueden tornar en oportunidades para proliferar el discurso de odio?

A la par de la transmisión del foro de la UNAM que se convirtió en un espacio para manifestar y reiterar una postura de transfobia, usuaries de redes sociales publicaron varios mensajes a través del hashtag #UNAMSinTransfobia. En varias de las publicaciones se expresó —de nueva cuenta— cómo era posible que una instancia como el CEIICH diera lugar a un evento que no fue más que una retórica violenta.

Las, les y los estudiantes de distintas facultades de la UNAM hicieron presente su preocupación por no contar con un entorno seguro. Dentro de este argumento, docentes subrayaron la gravedad que implica que la formación profesional se dé en entornos en los que está permitido —y financiado— negar identidades disidentes.

Hablemos de categorías jurídicas

Cabe destacar que no todos los sectores, centros de estudio ni áreas académicas y administrativas de la UNAM pasaron de largo con la preocupación. Por ejemplo, desde el Observatorio Jurídico de Género (Facultad de Derecho) se comunicó:

«Si bien es cierto que la Universidad es un espacio plural en el que caben todas las ideas y en donde se debe promover la expresión de las mismas, el Observatorio recalca que la libertad de expresión no es un derecho absoluto. Sino, por el contrario, es un un derecho que cuenta con límites claros, especialmente cuando se trata de discursos que incitan a la polarización, la cancelación y el ataque contra poblaciones históricamente vulneradas. Debemos ser conscientes de que nuestra labor de divulgación académica puede tener alcances que ponen en riesgo la integridad y vida de diversas personas».

Como refuerzo a las observaciones hechas por el Observatorio Jurídico de Género, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) recordó:

«Los disensos ideológicos no pueden llevar a la exclusión ni al reforzamiento de las violencias. Excluir del reconocimiento de derechos a determinadas poblaciones, en específico a las mujeres trans, no es un discurso protegido constitucionalmente porque niega derechos y lastima su dignidad».

Palabras de Copred / Imagen: Twitter (@COPRED_CDMX)

El foro “Aclaraciones necesarias sobre las categorías sexo y género” fue pensado desde grandes sesgos

Para sostener la idea de que el foro realizado por la UNAM hizo presente la postura de transfobia, organizaciones como Investigación Colectiva Disidente: Consultoría en Salud Mental Colectiva LGBT puntualizó:

«Se realizó de tal forma que impidió el debate y la discusión. Además de que no posibilitó la oportunidad de réplica por parte de la comunidad trans y LGBT».

En un argumento similar, en un comunicado firmado por la Casa de las Muñecas Tiresias A. C., Red de Juventudes Trans y otras iniciativas de la sociedad civil se subrayó que «se redujo la conversación a tener únicamente una perspectiva biologicista».

Sumado a ello, las organizaciones firmantes aseguraron que dicha sesión se caracterizó por un discurso patalogizante, racista y colonial. Otra de las situaciones por las que se expresó preocupación fue porque las panelistas «sostuvieron una falaz necesidad de eliminar el concepto jurídico de crímenes de odio».

La respuesta de la comunidad intersex se unió a la petición de una #UNAMSinTransfobia

Por su parte, otro de los sectores que se sintieron apelados fue la comunidad intersex. Como lo vimos hace algunos párrafos, en la conversación se negó y patologizó su existencia. CONOCE QUÉ ES LA INTERSEXFOBIA Y CÓMO PUEDES COMBATIRLA.

Ante esto, Brújula Intersexual lanzó un comunicado en el que manifestó lo siguiente:

«Escuchamos algunas referencias directas a la intersexualidad que realmente nos preocupan. Pensamos que en la UNAM se debe promover una reflexión informada, respetuosa, plural y atenta a garantizar los derechos humanos de todas las personas. No es lo que encontramos respecto a la intersexualidad en ese foro […] En el foro se ignora la complejidad de nuestras experiencias y se sobre simplifica la intersexualidad refiriéndola como una anomalía que debe ser corregida, esto para naturalizar la categoría sexo y afirmar que existen dos sexos sin variaciones, dos sexos limpios pues se afirma que cualquier variación es una anomalía. Son ese tipo de afirmaciones las que sostienen los  argumentos médicos que mutilan nuestros cuerpos infantiles. Basta de discursos que promueven la violencia y la discriminación. Nada sobre nosotras sin nosotras».

¿Qué se le exige a la UNAM después de este foro en el que fue evidente una postura de transfobia?

La indignación frente a la transfobia expresada en el foro del CEIICH (UNAM) no quedará en una acción colectiva en el entono digital, la exigencia de una #UNAMSinTransfobia se hará presente a través del acuerpamiento entre activistas, organizaciones, estudiantes, docentes, periodistas, egresadas/os/es y futuras/os/es profesionistas que abogan y luchan por espacios académicos en los que «los feminismos puedan construirse desde una mirada interseccional, antirracista, transincluyente, anticolonialista y anticapacitista».

Porque sí: las personas trans, no binarias e intersex tienen derecho a combatir una pedagogía basada en la violencia.

Convocatoria para movilización / Imagen: Facebook (La Jauría Trans)

No olvides que bajo el hashtag #UNAMSinTransfobia se está organizando la movilización en respuesta a la postura y el discurso de transfobia que albergó la UNAM en el  foro “Aclaraciones necesarias sobre las categorías sexo y género.

Con información de CEIICH, Brújula Intersexual y Casa de las Muñecas Tiresias A.C.