Transfobia impide a Jeidy vivir como mujer

Jeidy, joven trans agredida en Tehuacán Puebla el 4 de julio / Foto: La Silla Rota

La transfobia ha impedido a Jeidy vivir su vida como mujer. Antes de ser víctima de un crimen de odio, ella se encontraba planeando su transición.

La noche del 4 de julio, tres mecánicos insultaron a Jeidy llamándole «pinche puto» e «hija de la chingada». No conformes, la persiguieron y le dispararon con arma de fuego, impactándola en la cabeza y en una pierna. Diez días después, la transfobia de sus agresores la mantiene hospitalizada, y aunque su condición es estable, todavía no se sabe si el ataque podría ocasionarle daños permanentes.

De acuerdo con el portal de noticias Animal Político, la intolerancia de su entorno no le ha permitido a Jeidy vivir su vida como mujer:

«Se lo impedían los ojos de extraños, en su trabajo y las miradas reprobatorias de la gente que transitaba a su lado en las calles de Tehuacán, Puebla».

Y en efecto: la agresión de la que fue víctima confirma que Jeidy vive en un contexto transfóbico, que no la deja expresar su identidad libremente.

Transfobia e invisibilización

La transfobia que ha impedido a Jeidy vivir su vida como mujer y la ha obligado a invisibilizar su identidad de género también se reflejó en imprecisiones en la forma de reportar el crimen en su contra.

En un principio, todos los medios de comunicación que cubrieron el ataque —entre ellos este portal y este reportero— se refirieron al caso como un ataque homofóbico. Pero en realidad, Jeidy es una mujer trans.

Jeidy, víctima de ataque transfóbico en Puebla / Foto: e-consulta

Durante la cobertura periodística del caso, Homosensual intentó contactar a familiares de Jeidy, sin obtener respuesta. No obstante, se mantuvo en contacto con la activista Jazz Bustamante, quien siguió de cerca el caso y estuvo en contacto con los familiares.

La integrante del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio comentó a Homosensual que al contactar a los familiares de Jeidy se les preguntó cómo referirse a la víctima. Ante esto, los familiares proporcionaron un nombre masculino.

 Los sueños de Jeidy

El portal de noticias Animal Político logró entrevistar a Yuridia, la sobrina de Jeidy. En el artículo, donde el sitio corrige la identidad de género de la víctima del ataque transfóbico, se menciona que Jeidy ya planeaba su proceso de transición. Incluso se había acercado a organizaciones que apoyan a mujeres trans.

Además, uno de sus sueños es ser dueña de su propia marisquería o bar. Antes de la contingencia sanitaria por la COVID-19, ella trabajaba en un bar. Sin embargo, Jeidy perdió su empleo debido a la pandemia. El día que recibió el ataque a unos metros de su casa había salido a buscar trabajo.

Sin embargo, la transfobia puso en pausa los planes de Jeidy. Todavía permanece en el Hospital Municipal debido a que los médicos no han podido retirar las esquirlas de bala que se alojaron en su cráneo. Y no se sabe si el traumatismo tendrá secuelas permanentes.

Por lo pronto, las autoridades ya detuvieron a sus tres agresores. El artículo 330 Bis del Código Penal de Puebla tipifica los crímenes de odio en la entidad.

De modo que habrá que exigir a las autoridades que investiguen el caso de Jeidy como un crimen de odio motivado por transfobia.

Con información de Animal Político

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