Balean a trans, pero reportan ataque a «hombre vestido de mujer»

Imagen ilustrativa de mujer trans

Las autoridades de Chilpancingo y la prensa revictimizaron a una mujer trans al referirse a ella como «hombre vestido de mujer».

Por increíble que parezca, en Chilpancingo las autoridades siguen sin enterarse de que una mujer trans no es un «hombre vestido de mujer». Y no hay excusa para el desconocimiento.

Desde 2017, las fiscalías y procuradurías de los 32 estados del país crearon de manera conjunta el Protocolo nacional de actuación para personal de las instancias de procuración de justicia del país en casos que involucren la orientación sexual o la identidad de género. En este documento se establece claramente que las autoridades deben respetar la forma en que las víctimas se identifican, sin importar el género que se les haya asignado al nacer. Pero en muchos estados, lo anterior es letra muerta.

El caso de Chilpancingo

Este miércoles, en Chilpancingo, Guerrero, tanto las autoridades como la prensa revictimizaron a una mujer trans víctima de un crimen de odio al referirse a ella como «hombre vestido de mujer».

Una nota de prensa sobre la agresión a la mujer trans se refiere a la víctima como hombre.

Captura de pantalla de la nota publicada en El Sol de Acapulco

Captrura de pantalla de la nota publicada en El Sol de Acapulco

Los hechos ocurrieron la madrugada del 16 de septiembre. Un sujeto sin identificar disparó contra una mujer trans que se encontraba afuera de un bar en la colonia Obrera de Chilpancingo. Por fortuna, la víctima sobrevivió al ataque. Sin embargo, recibió dos impactos de bala, uno de ellos en un glúteo.

Tuit sobre ataque transfóbico

Además del ataque, las autoridades desconocieron la identidad de género de la víctima. En lugar de referirse a ella como una mujer trans, reportaron el ataque a un «hombre vestido de mujer». A su vez, medios de comunicación locales replicaron la información, revictimizando a la mujer.

Además, los medios exhibieron fotografías de la víctima sentada sobre el pavimento, ensangrentada y cubriéndose la cara.

Alarma

El tratamiento que los medios de comunicación dieron a la noticia recuerda las portadas de la revista Alarma!, pionera de la nota roja en México. En la década de los 70, la publicación se refería como «mujercitos» a hombres homosexuales y mujeres trans en redadas de la policía.

Portada de la revista Alarma! sobre la detención de mujeres trans

Este tipo de publicaciones dieron origen a los primeros manifiestos publicados por la comunidad LGBT+ para reivindicar sus derechos. Activistas como Carlos Monsiváis, Luis González de Alba y Nancy Cárdenas alzaron la voz en contra de las detenciones arbitrarias de gays y personas trans. Asimismo, reclamaron por el trato amarillista de la prensa a este tipo de noticias.

Por desgracia, pareciera que el tiempo no ha pasado. Otra vez las autoridades y la prensa volvieron a referirse a una mujer trans como «hombre vestido de mujer».

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