Activistas trans rechazan versión de suicidio en caso Elizabeth Montaño

Trans Elizabeth Montaño suicidio
Alexandra Rodrígez en homenaje a la doctora Elizabeth Montaño / Foto: Twitter @abismada_

Activistas trans y personas que conocieron a la doctora Elizabeth Montaño realizaron un homenaje en su honor y rechazaron la versión del supuesto suicidio.

Un grupo de activistas trans manifestó su rechazo a la versión del supuesto suicidio de la doctora Elizabeth Montaño. Además, exigieron a las autoridades de Ciudad de México y Morelos aclarar la causa de la muerte y castigar a los responsables.

La tarde de este miércoles, integrantes del Centro Cultural Jauría Trans realizaron un homenaje póstumo a la doctora del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuyo cuerpo fue hallado el pasado 18 de junio en Morelos luego de haber desaparecido diez días antes en la capital del país.

Altar en homenaje a la doctora Elizabeth Montaño colocado afuera del Centro Médico Nacional / Foto: Twitter @abismada_

En el evento, Alexandra Rodríguez, coordinadora de la organización y amiga de Montaño, aseguró que la doctora nunca dio señales de querer atentar contra su vida:

«No aceptamos la explicación misteriosa de la carta y no vamos a quedarnos conformes con lo que nos digan».

Cabe recordar que, de acuerdo con la Fiscalía de Morelos, el cuerpo de Elizabeth Montaño se halló sin señales de violencia. Además, entre sus pertenencias se encontraron «diversas pastillas sin etiquetar», por lo que la principal hipótesis es la de «suicidio por algún medicamento». Además, Montaño habría dejado una carta póstuma a su familia.

Denuncian irregularidades en la investigación

Sin embargo, la versión del suicidio no convence a la comunidad trans ni a las personas que trabajaron de cerca con Elizabeth Montaño. Alexandra Rodríguez cuestionó el hecho de que las autoridades no hayan intentado localizar a la doctora a través de su teléfono celular o sus tarjetas de crédito durante el tiempo que estuvo desaparecida:

«¿Cómo es posible que una persona desaparecida por diez días aparezca muerta al lado de una carretera rumbo a otro estado del país y que nos digan que tenía dos días fallecida? ¿qué pasó en esos ocho días?».

Por lo pronto, ya pasaron siete días desde el hallazgo del cuerpo de la doctora Montaño. Todavía no se cuenta con los resultados de la necropsia, por lo que no es posible confirmar si en efecto se trató de un suicidio.

Las Fiscalías de Morelos y de Ciudad de México no emiten ningún comunicado sobre el caso desde el 19 de junio. El último pronunciamiento público que se conoce es el de la Fiscal de Feminicidios de Morelos, Fabiola García Betanzos, quien en un ‘chacaleo’ se limitó a pedir a la prensa que espere información del área de comunicación social.

Ante el silencio de las autoridades y la falta de avances, se mantienen abiertas interrogantes sobre la supuesta carta de suicidio que la doctora dejó a sus familiares, cuyo contenido todavía se desconoce.

Necesario esclarecer motivos, incluso en caso de suicidio

Por otro lado, la comunidad trans demandó que, incluso en caso de que se determine que Elizabeth Montaño cometió suicidio, se esclarezcan los motivos del mismo. Alexandria Gómez pidió investigar «qué le estaba pasando en su trabajo, con su familia y socialmente».

Además, la cantante trans Luisa Almaguer se pronunció en un sentido similar durante una entrevista con la Revista 192:

«Me cuesta creer que se haya suicidado, pero lo podría entender porque es muy cabrón ser trans en este contexto en donde nos tenemos que cuidar de todos todo el tiempo. Es una sensación de riesgo y de peligro constante. Es una sensación que compartimos todes como mexicanos, como mexicanas, pero se hace más aguda siendo trans».

He ahí el meollo del asunto: más allá de si se trató de un suicidio o un transfeminicidio, el caso de la doctora Elizabeth Montaño pone de relieve las múltiples formas de violencia y discriminación a las que está expuesta la población trans en México.

Con información de Infobae

error: Alert: Ya te vimos pillín, mejor comparte.