Por este motivo, México reprobó evaluación LGBTQ+ de la OCDE

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es uno de los países menos incluyuentes para la comunidad LGBTQ+.

México reprobó la evaluación que realiza la OCDE sobre las garantías legales para la igualdad de las personas LGBTQ+. Nuestro país se encuentra 10 puntos porcentuales por debajo de la media de los países que integran la organización.

El informe Inclusión de la comunidad LGBTI de la OCDE evalúa las reglas necesarias para garantizar la integración de las personas con orientaciones sexuales diversas. De acuerdo con la medición, México sólo cuenta con 43 por ciento de las leyes requeridas.

Marcha LGBTQ+ en la Ciudad de México, 2019 / Foto: Economía hoy

Con sus 43 puntos, México se ubica lejos de alcanzar al país más incluyente, que es Canadá, con 87 puntos. Entre los países latinoamericanos de la OCDE, México sólo se encuentra por encima de Chile, que obtuvo 39 puntos.

¿Por qué reprobó México?

En su informe, la OCDE menciona que desde 2015 la Suprema Corte declaró inconstitucional la prohibición del matrimonio entre personas LGBTQ+ en México. Pero pocos estados han aprobado el matrimonio igualitario de manera explícita.

Son este tipo de omisiones legislativas las que impiden la plena inclusión de la comunidad LGBTQ+ en nuestro país. Además de lo que menciona la OCDE, en México se encuentran pendientes varias iniciativas que mejorarían las garantías legales de igualdad para las personas con orientaciones sexuales diversas.

Los pendientes

El rezago viene de lejos. Si bien en las últimas dos décadas México avanzó 26 puntos porcentuales en materia de inclusión LGBTQ+ —3 por ciento más que el resto de los países en el mismo periodo—, no le fue suficiente para alcanzar la media de la OCDE, que es de 53 puntos.

Entre esos pendientes está una iniciativa que pretende sancionar la impartición de los Esfuerzos de Conversión de la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG), pero que se encuentra atorada en el Senado, también conocidas como ‘terapias de conversión sexual’.

Asimismo, en Ciudad de México hay una iniciativa similar que ni siquiera ha sido dictaminada en comisiones. En el mismo Congreso está atorada la llamada Ley de Infancias Trans. Esta iniciativa permitiría a los menores de edad modificar su identidad de género en documentos oficiales sin necesidad de someterse a un juicio. Se aprobó en comisiones desde noviembre de 2019, pero no ha sido presentada en el Pleno para su aprobación.

Otros pendientes son las garantías legales para las parejas LGBTQ+ que buscan adoptar o simplemente registrar a sus hijos. Ambos aspectos están regulados sólo en algunos estados. Por ello, quienes viven en estados donde no existe la regulación deben recurrir a amparos o viajar hasta otras entidades.

Apenas esta semana se presentó el caso de una pareja lésbica que tuvo que viajar desde Chihuahua hasta Ciudad de México para obtener el acta de nacimiento de su hijo. Estas omisiones legislativas implican discriminación para la comunidad LGBTQ+. Ninguna pareja heterosexual tiene que pasar por tales odiseas para hacer un trámite tan sencillo.

De haberse aprobado, estas iniciativas habrían ayudado a que la OCDE evaluara mejor a México en materia de garantías legales para la comunidad LGBTQ+.

Con información de Sin Embargo

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