Greg Louganis ganó medalla olímpica compitiendo con VIH

Greg Louganis atleta con VIH que triunfó en Juegos Olímpicos
Greg Louganis es el clavadista más grande de todos los tiempos y ganó 2 de sus medallas tras ser diagnosticado con VIH. / Foto: El País

Greg Louganis, el mejor clavadista o saltador de trampolín de toda la historia, ganó 2 medallas de oro tras ser diagnosticado con VIH.

En 1988 se creía que un diagnóstico de VIH era una sentencia de muerte, pero el clavadista Greg Louganis no solo sobrevivió, sino que además acudió a unos Juegos Olímpicos y ganó medallas de oro en las 2 competencias en las que participó.

Sin embargo, en aquel momento nadie sabía, además del propio Louganis y su círculo cercano, que el mejor clavadista del mundo vivía con VIH. Pero ¿cuál es la historia detrás de esta leyenda del olimpismo? CONOCE LA LISTA DE ATLETAS LGBT+ LATINAS Y LATINOS QUE PARTICIPARÁN EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE TOKIO.

Greg Louganis luciendo sus medallas de oro / Foto: Rediff

Discriminado por su orientación sexual

Desde antes de ser diagnosticado con VIH, Greg Louganis había pasado toda su vida a la sombra de la discriminación. Cuando nació, sus padres biológicos tenían 15 años y no pudieron hacerse cargo de él, por lo que lo dieron en adopción. Luego, en la escuela sufrió insultos racistas por ser de origen samoano. Además tenía dislexia, por lo que sus compañeros lo llamaban «retrasado».

Desde su infancia, Louganis mostró interés por la danza, por lo que se le tachaba de «afeminado». Posteriormente llevaría sus habilidades dancísticas y acrobáticas a las albercas. Sin embargo, los rumores sobre su orientación sexual siempre estuvieron presentes. Aunque Greg se convirtió en el mejor clavadista del mundo, no recibía patrocinios debido a la homofobia de los anunciantes. CHECA NUESTRA LISTA DE MARCAS QUE SON HOMOFÓBICAS.

Leyenda olímpica

El clavadista Greg Louganis se convirtió en una leyenda olímpica mucho antes de ser diagnosticado con VIH. En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 ganó medalla de oro en las 2 competencias a las que calificó: salto de trampolín y salto en plataforma.

El atleta esperaba repetir la hazaña 4 años después en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Sin embargo, 6 meses antes de la competencia fue diagnosticado con VIH al igual que Jim Babbitt, su entrenador, mánager y pareja.

Consciente de la homofobia y serofobia que existían en la década de los 80 y pensando que le quedaba poco tiempo de vida, Greg Louganis ocultó su diagnóstico de VIH para acudir a los Juegos Olímpicos. CHECA LOS EPISODIOS LGBT+ EN LA HISTORIA DE LOS JUEGOS OLIMPICOS.

El atleta logró mantenerse sano gracias a que comenzó a tomar AZT. Sin embargo, el medicamento le causó varios efectos secundarios, entre ellos insomnio y afectaciones en el equilibrio, algo de suma importancia para un clavadista.

Compitiendo con VIH, Greg Louganis elevó su estatus de leyenda olímpica. En los Juegos Olímpicos de Seúl protagonizó una escena dramática. En uno de sus saltos cometió un error de cálculo y se golpeó la cabeza contra el trampolín. Al caer a la alberca, el agua quedó ensangrentada. No obstante, se armó de valor, volvió a subir al trampolín y ejecutó un nuevo clavado que le dio su tercera medalla de oro. Días después obtuvo su cuarta medalla de oro al ganar también en la prueba de plataforma. Además, hasta la actualidad ostenta el récord de ser el único clavadista que ha obtenido una calificación perfecta.

Salida del clóset

Un año después, en 1989 y con apenas 29 años, Greg Louganis se retiró del deporte creyendo que le quedaba muy poco tiempo de vida. En 1993 entró en etapa de sida y perdió 15 kilos de peso. En ese momento comenzó a escribir su autobiografía pensando en terminarla antes de morir.

Pero Greg Louganis se sobrepuso al sida y a su diagnóstico de VIH. Finalmente en 1995, al presentar su libo en una conferencia de prensa, salió del clóset. «Me llamo Greg Louganis. Soy gay y soy seropositivo», dijo frente a medios de comunicación. CONOCE A LOS FAMOSOS Y ACTIVISTAS QUE VIVEN CON VIH.

Actualmente, Louganis tiene 61 años y se dedica a ser mentor de atletas. No enseña habilidades deportivas, sino habilidades para sobrevivir más allá del deporte. Y es que el clavadista tuvo una vida difícil fuera de las albercas. Tras retirarse descubrió que su pareja, mánager y entrenador lo había estafado y quedó en la pobreza. De hecho, tuvo que vender sus medallas olímpicas para poder conservar su casa.

Pese a las dificultades que atravesó, Greg Louganis demostró que se puede vivir con VIH y hacer cualquier cosa, incluso ganar medallas en los Juegos Olímpicos.

Con información de El País

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