Si no te quieres casar, el concubinato LGBTQ+ es tu opción

Las parejas LGBTQ+ que no se quieran casar pueden optar por el concubinato

El matrimonio otorga a las parejas ciertos beneficios legales, pero para quienes no se quieren casar, el concubinato LGBTQ+ es una opción.

El concubinato puede ser una opción para las parejas LGBTQ+ que no se quieren casar. Y es que, más allá del romanticismo, el matrimonio es un contrato que otrorga a quienes lo contraen ciertos beneficios y protecciones. Pero también existen otras opciones para acceder a ellos.

Son muchas las razones por las que una pareja LGBTQ+ puede decidir no casarse. Además de las dificultades de acceder al matrimonio igualitario, pueden intervenir diversas circunstancias, desde personales hasta ideológicas. Por ejemplo: en 1998, el escritor Luis González de Alba reflexionó:

«En el mundo heterosexual, el matrimonio es una institución en decadencia. Cada vez son menos las parejas que se casan. El matrimonio va en picada. ¿Para qué subirse entonces a un avión que está por estrellarse? Lo que se debería cambiar es la legislación para que los gays tengan derecho al concubinato, puedan adoptar niños, tengan derecho a heredar los bienes de su pareja sin que intervenga la familia de esta… cosas así».

En 2016, una pareja lésbica de Nuevo León ganó un amparo ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación relacionado con concubinato.

Más de 20 años después, esas leyes a las que se refirió en su momento Luis González de Alba son una realidad en algunos estados. Por ello, el concubinato es una opción para parejas LGBTQ+ que no se quieren casar.

Sin perder el romanticismo

Vivir en concubinato en lugar de matrimonio también puede ser un acto romántico. Legalmente esta figura otorga a las parejas los mismos derechos y obligaciones de cualquier familia. De modo que contraer concubinato puede ser una forma de cuidar de la pareja, garantizando que tenga seguridad social, pensión en caso de viudez o derechos sucesorios ante un eventual fallecimiento.

Mismos derechos

En ese sentido, los derechos de las parejas LGBTQ+ que viven en concubinato están protegidos por la ley. En enero de 2019 la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que ante la muerte de una persona que vivía en concubinato, su pareja debe acceder a la pensión de viudez.

De este modo, la Corte declaró inconstitucionales algunos artículos de la Ley del Seguro Social que establecían que estos derechos son exclusivos de parejas conformadas por hombres y mujeres.

Más bara

Además, en entidades como Ciudad de México, el trámite del concubinato es más barato que casarse. En la capital del país, casarse en el Registro Civil cuesta alrededor de 1200 pesos. En contaste, la constancia de concubinato cuesta sólo 71 pesos.

El trámite para el concubinato LGBTQ+ o para casarse se realiza en el Registro Civil

¿Cuáles son los requisitos para el concubinato?

Si no te quieres casar, pero sí quieres brindarle a tu pareja los derechos propios del matrimonio, puedes tramitar tu constancia de concubinato de forma sencilla.

Como requisito, ninguno de los integrantes de la pareja debe estar casado o casada. Además, se requiere acreditar que la pareja vive junta desde hace al menos dos años.

Para el trámite, es necesario que cada uno presente identificación oficial, comprobante de domicilio y llenar una solicitud. En caso e haberlos, también se puede presentar el acta de nacimiento de los hijos registrados en común, aunque este caso no es frecuente en parejas LGBTQ+.

Ojo: no es premio de consolación

Es importante mencionar que la posibilidad de adquirir un certificado de concubinato debe ser vista como un derecho de las parejas LGBTQ+ que no se quieran casar. Sin embargo, no puede tratarse de un premio de consolación ante el rechazo de las autoridades al matrimonio igualitario.

Por ejemplo: en mayo, el Congreso de Veracruz se negó a aprobar el matrimonio igualitario, pero sí reconoció el concubinato para parejas del mismo sexo. Esto no es suficiente, y sigue siendo discriminatorio.

Como ya se comentó, la diferencia entre concubinato y matrimonio estriba en el tiempo que pasa para que se reconozca la unión. Para acceder a los derechos del concubinato, las personas deben demostrar que viven juntas desde hace al menos dos años. En cambio, quienes contraen matrimonio adquieren los mismos derechos de forma inmediata. Se trata, entonces, de una cuestión de igualdad y derecho a decidir.

Las parejas LGBTQ+ deben tener derecho al concubinato si no se quieren casar… pero también deben tener derecho al matrimonio como cualquier ciudadano.

Con información de Dinero en Imagen, Expansión y El Sol de San Luis

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