Budismo y comunidad LGBT+: espiritualidad digna e inclusiva

Conoce las razones por las que tantas personas de la comunidad LGBT+ practican el budismo. / Foto: Adobe Stock

El budismo en la comunidad LGBT+ es más común de lo que creerías. Muchas personas LGBT+ son budistas y aquí te vamos a explicar por qué.

El budismo es una de las prácticas espirituales en las que muchas personas de la comunidad LGBT+ han encontrado refugio, ¡muchxs LGBT+ son budistas! Y te queremos contar por qué.

En primer lugar, es importante mencionar que existen muchos tipos de budismo. Es por esto que no está clasificado como otras religiones. Aunque el budismo puede ser una religión —a pesar de que no encaja del todo en la definición— también se puede practicar como una doctrina filosófica. Como una práctica espiritual o un estilo de vida. Y es que —en su mayoría— su entendimiento es holístico.

La mayoría de las enseñanzas del budismo se pueden tomar como una simple guía hacia el dharma, que significa ‘realidad’, es decir, las cosas como son. A diferencia de otras religiones, el budismo no se ha empeñado en ‘castigar’ a las personas LGBT+ y esta es otra de las tantas razones por las que muchos miembros de la comunidad de la diversidad sexual se han acercado a sus enseñanzas.

Religión y comunidad LGBT+

No es ningún secreto que las religiones que más se practican en el mundo —como el cristianismo, judaísmo o el hinduismo— se han encargado de ‘castigar’, juzgar y deslegitimar a la homosexualidad desde siempre. Históricamente, hemos luchado por que la diversidad sexual se haga visible y, no solo eso, sino que se entienda de manera positiva porque ¡es parte de la naturaleza!

Por supuesto que el budismo, al igual que otras prácticas espirituales, no está 100% libre de homofobia. Y volvemos a lo mismo: existen muchos tipos de budismo y muchas formas de practicarlo.

Uno de los objetivos principales del dharma es: hacer bien al prójimo. Asimismo, el budismo se basa —entre muchas otras cosas— en este principio.

Dharma: hacer bien al prójimo / Foto: Especial

Tampoco es un secreto que la estigmatización de la homosexualidad ha causado muchos males dentro de la comunidad LGBT+. La orientación sexual de una persona es simplemente una cosa más que nos define, es decir, no es lo único que nos hace ser quienes somos. Entonces… ¿por qué hay tanta condena de parte de las religiones?

Por supuesto que podríamos profundizar en los porqués, pero este post se convertiría en un laberinto sin salida. Mejor dejémoslo para otra ocasión. Lo que sí podemos decir es que, a grandes rasgos, el budismo es una de las pocas prácticas espirituales que no han perseguido y señalado a la comunidad LGBT+ con la misma intensidad que otras religiones.

El ‘pecado’ no existe en el budismo

La homosexualidad es un ‘pecado’ ante los ojos de la mayoría de las religiones. Pero, en el budismo, la idea o el concepto del pecado NO existe. Por lo tanto, si eres LGBT+ o no, en realidad no importa. En su mayoría, el budismo es una práctica open minded cuando se trata de diversidad sexual. Muchas personas LGBT+ se han hecho budistas debido a la aceptación social de su orientación sexual o identidad de género dentro de esta práctica espiritual.

Muchas personas LGBT+ son budistas debido a la aceptación social. / Foto: Adobe Stock

Y es que sí tiene mucho sentido querer pertenecer a una práctica o religión que no te señala o juzga por quien eres o con quién te vas a la cama, ¿no? Cuando eres socialmente aceptado, alcanzar la aceptación personal se convierte en un camino más fácil. Y cuando eres aceptado, aceptas a los demás con más facilidad. Cuando sabes que existe empatía hacia ti, seguramente podrás ser más empático con otros.

La naturaleza de la existencia

El budismo también se rige bajo un precepto sumamente hermoso: la naturaleza de la existencia. O sea, nuestro derecho a existir. Todo y todos —incluyendo a los animales, la naturaleza y los humanos— existimos por algo. Y la naturaleza es sabia, no se equivoca. Por lo tanto, ¡todos somos bienvenidos en este mundo!

Todos tenemos derecho a existir / Foto: Adobe Stock

Todas las personas somos iguales por naturaleza. Nadie es más —o menos— que nadie. ¿Cuánto hemos luchado como comunidad por ser vistos con igualdad? Ante los ojos del budismo, la heterosexualidad NO es ni mejor, ni ‘lo natural’, ni ‘lo correcto’. Cualquier persona, sin importar su orientación sexual, tiene el derecho a vivir con dignidad.

En el budismo, la comunidad LGBT+ NO es inferior a la comunidad heterosexual. Muchas personas LGBT+ son budistas porque —en su mayoría— el budismo respeta a las minorías. Los budistas promueven la aceptación, la inclusión, la igualdad y la manifestación de la esencia de las personas, cualquiera que esta sea.

«Nuestro propósito principal en esta vida es ayudar a los demás. Y si no puedes ayudarlos, al menos no los lastimes».

—Dalai Lama

Cuando sabemos y entendemos lo que somos, sin intentar cambiarlo, ya ganamos, ¿a poco no?

Con información de Research Gate y European Buddhism

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