Tony Hughes: Quién fue y cuál es la historia real

Él fue Anthony 'Tony' Hughes. / Foto: Mind of a Monster

Aunque se promocionó como una serie que ‘parte de la perspectiva de las víctimas’ (entre ellas Tony Hughes), Monster: The Jeffrey Dahmer Story causó indignación en parte del público de Netflix por la revictimización y falta de autorización de las personas afectadas.

El ‘aplaudible desempeño’ de Evan Peters en la serie Monster: The Jeffrey Dahmer Story no tiene relevancia, es momento de hablar de la historia real de las víctimas como Tony Hughes del asesino serial y lo violento que es para sus familiares estar expuestos a narrativas revictimizantes y datos que no siempre son corroborados o son cambiados con la finalidad de atraer a más audiencias.

*Por postura política y respeto a las víctimas, la autora de este texto no tuvo acceso a la serie en cuestión. Se acercó a públicos que lo hicieron y escuchó sus comentarios.

¿Por qué Netflix y otras plataformas continúan apoyando simbólica y financieramente a proyectos que, además de apelar a cierta justificación de la violencia, no cuentan con el conocimiento y consentimiento de las víctimas secundarias?

Entre las víctimas que acusaron a Netflix y al equipo que apoyó el proyecto de Ryan Murphy e Ian Brennan se encontraron Shirley Hughes, madre de Tony, y Rita Isbell, hermana Errol Lindsey. CONOCE LA VERDADERA HISTORIA DE ERROL LINDSEY.

El 10 de octubre de 2022, The Guardian publicó una charla con Shirley, quien actualmente tiene 85 años. Durante la conversación, subrayó que no había visto toda la serie. Pero aseguró que las cosas no ocurrieron como lo muestra Netflix.

Por ello, en compañía con otras víctimas secundarias, se unió al llamado de atención hacia la plataforma. A la fecha, Shirley sigue sin encontrar la forma de hablar sobre el crimen del que fue víctima su hijo.

«Derramé lágrimas. No son lágrimas de tristeza y no es incredulidad en el Señor. Las lágrimas son de dolor porque duele. Duele mucho. Pero hay que confiar, orar y seguir adelante día a día».

La familia de Errol

Errol fue un joven de 19 años que vivía en Wisconsin. Sus familiares y vecinos lo recuerdan como una persona generosa, amable y solidaria. Antes de morir, supo que tendría una hija, Tatiana Banks, quien ahora es madre.

A través de su cuenta de Twitter, el primo de Errol, Eric Perri, manifestó que la serie —esa misma que encabezó las visitas en la plataforma en la primera semana de su estreno— «era retraumatizante». La familia Isbell «estaba furiosa» por la recreación de la intervención de Rita en la Corte.

Declaración de Eric Perri, primo de Errol Lindsey / Imagen: Twitter (@ericthulhu)

Días después, el 25 de septiembre de 2022, Rita compartió un texto con Insider. En él, escribió lo doloroso que fue para ella —y que sin duda lo es para las y los familiares y demás seres queridos de las personas a las que Jeffrey Dahmer arrebató la vida— revivir las emociones que la atravesaron cuando exigió justicia por su hermano.

También denunció que en ningún momento la compañía y los productores ejecutivos se acercaron a ella para preguntar qué sentía y pensaba al respecto.

«Nunca me contactaron. Netflix debió haber preguntado. Simplemente lo hicieron […] Es triste que solo estén ganando dinero con esta tragedia […] El episodio conmigo fue la única parte que vi. No vi todo el programa. No necesito verlo. Lo viví. Sé exactamente lo que pasó. Ahora puedo hablar de eso sin tanta ira […] Pienso en mi hermano y creo que apreciará el hecho de que sigo defendiéndolo hasta mi último aliento. Él sabe que todavía estoy aquí para él».

Recordamos a Errol Lindsey y Tony Hughes y explicamos lo violentas que son series de true crime como Monster: The Jeffrey Dahmer Story

El ensayo de Rita Isbell es solo una de muchas de las razones por las que necesitamos problematizar/denunciar el éxito —y la rentabilidad— de los productos audiovisuales true crime. Ser audiencias también conlleva una responsabilidad.

Desde los medios de comunicación debemos dejar de apelar a un mutismo que respalde narrativas que revictimicen y pasen por alto contextos en los que muchas personas vivimos: periodos en los que activistas y defensoras/es de derechos humanos denunciamos la impunidad que prevalece en la mayoría de los crímenes de odio.

De ahí que empecemos a hablar desde otros lugares de enunciación. La violencia mediática es uno de los grandes obstáculos para el duelo, el acceso a la justicia y la reparación de daños.

¿Quién fue Tony Hughes?

Desde antes del estreno de la serie Monster: The Jeffrey Dahmer Story, algunos portales y periodistas a título personal se preocuparon por presentar a Tony Hughes desde su cotidianidad. Tony no fue un personaje de ficción como colocan en sus titulares algunos sitios dedicados al entretenimiento sin algún tipo de conciencia, ética o empatía.

Anthony Hughes nació el 26 de agosto de 1959. Su madre, Shirley, fue una de las mujeres que se sumó a las labores de la asociación Career Youth Development para acompañar a demás familiares en su etapa de duelo.

Fue una de las mujeres más cercanas a Catherine Lacy y Dorothy Straughter, también madres que se enfrentaron a la negligencia —y evidente racismo y homofobia— por parte del sistema de ‘justicia’ estadounidense.

Tony también vivía con su hermana, Barbara. Durante el periodo en el que se dieron a conocer los archivos referentes al caso Dahmer, la familia Hughes brindó apoyo a quienes lo necesitaron. Sin embargo, tiempo después se alejaron del ojo público. 

Las trampas en los productos audiovisuales

Como en otros productos mediáticos, en la serie Monster: The Jeffrey Dahmer Story se apela al discurso violento del amor romántico y se deja de lado el sector poblacional al que pertenecía Tony Hughes. Era un chico afrodescendiente.

A raíz de la administración de medicamentos cuando era bebé, vivió con discapacidad auditiva y del habla. Quienes lo vieron crecer, lo recuerdan como un chico feliz y perseverante.

También era un joven muy sociable. Solía comunicarse a través de escritos en pequeñas libretas. Tony aspiraba a una exitosa carrera como modelo. Esa fue la razón por la que se mudó a Madison.

Participaba en actividades de y para la comunidad sexodiversa. Se sabe que el último lugar en el que se le vio con vida fue el Club 219. Dicho establecimiento dedicado al público LGBT+ (particularmente a los hombres gay) abrió sus puertas en febrero de 1981 y las cerró en octubre de 2005.

Por más maromas que se hagan desde la industria y grandes consorcios como Netflix, series como Monster: The Jeffrey Dahmer Story continúan contribuyendo a la revictimización y romantización de la violencia, Tony Hughes no murió; lo asesinó un hombre al que guionistas y productores (porque no solo han sido Murphy y Brennan) lo siguen colocando al centro. Como bien escribió la especialista en feminismos interseccionales Veronica Wells-Puoane para The Daily Beast: hemos tenido suficiente.

Con información de The Guardian, Twitter (Eric Perri), Insider, AP, History of Gay and Lesbian Life in Milwaukee Wisconsin y The Daily Beast