Pareja lésbica fingía para rentar, pero recibió una linda sorpresa

Esta pareja lésbica recibió una bella sorpresa al decidir rentar un depa. / Foto: Instagram (@la_secremx)

Conoce la historia de esta pareja lésbica que para rentar decía: «somos mejores amigas», pues había sido discriminada. Sin embargo, todo cambió para bien.

Mariana y Ana forman una feliz pareja lésbica que en entrevista exclusiva nos contó las problemáticas que ha tenido para rentar.

Su historia de amor es curiosa. Al principio a Mariana no le cayó bien Ana, pero con el tiempo Cupido las flechó. Es una de esas historias de amor-odio entre chicas que se convirtió en solo amor.

Desde que tuvieron su primera cita no se dejaron de ver ni un día. Ahora llevan 8 años juntas y 7 viviendo bajo el mismo techo, por lo que, si hay una pareja lésbica con experiencia en rentar, es esta. Mariana es traductora audiovisual y Ana es intérprete de conferencias.

Pero no todo ha sido tan sencillo. Esta pareja lésbica pasó por episodios de discriminación cuando se aventaron a rentar un depa juntas. MIRA ESTAS 6 SEÑALES DE QUE SON LA UNA PARA LA OTRA.

Esta pareja lésbica solo quería rentar, pero fueron discriminadas

En entrevista para Homosensual, Mariana nos cuenta que cuando comenzaban a ver depas estaban muy emocionadas. Encontraron uno que era ideal y todo estaba listo: contaban con los documentos y el dinero necesario. Pero se interpuso la discriminación.

A Mariana y Ana nada las separa. / Foto: Instagram (@la_secremx)

El comentario de quien sería su casera las dejó heladas:

«Pero no son pareja, ¿verdad? Es que no le rento a homosexuales».

No podían creer lo que les estaban diciendo. Mariana recuerda:

«Sin decir nada, pero con un nudo en la garganta y fría de coraje, le arranqué los documentos de las manos, tomé a Ana de la cintura y nos salimos del depa».

Una lección de dignidad

Mariana aclara que, aunque ellas nunca escribieron en la solicitud que eran pareja, la casera les hizo esa pregunta invasiva. El problema que tuvo esta pareja lésbica en busca de rentar su nuevo hogar es —tristemente— algo muy común.

A pesar de que lo que hizo Mariana fue muy valiente y una lección de dignidad, aún se recrimina por no haber sido más enérgica.

«Hoy me arrepiento un poco por mi respuesta blanda, creo que si me pasara hoy actuaría diferente».

Ocultar su orientación para tener un lugar dónde vivir

Mariana rememora que a partir de ese momento prefirieron actuar con más cautela al momento de visitar los depas. Si alguien les llegaba a preguntar sobre su relación, contestaban que eran «mejores amigas». CHECA ESTOS PROBLEMAS QUE ENFRENTAMOS AL SALIR DEL CLÓSET.

«Nunca hablamos sobre eso de manera específica. Fue como una especie de pacto sin palabras para poder tener dónde vivir».

A pesar de que eso les evitaba nuevos episodios de discriminación, a Mariana le pareció un retroceso en su libertad:

«Me hacía sentir de vuelta en el clóset, me sentía traicionera con mis pensamientos y mis convicciones. Tener que decir esa mentira, aunque era blanca e inofensiva, me hacía mucho ruido en la cabeza».

Vivir juntas a veces no es como lo pintan. / Foto: Instagram (@la_secremx)

Un final feliz y un hogar incluyente

En los años que llevan juntas, Mariana y Ana se han cambiado de depa varias veces. La más reciente ocasión en que esta pareja lésbica quiso rentar, ambas repitieron la fórmula: ocultar su relación. CONOCE CÓMO SE ORIGINÓ LA EXPRESIÓN ‘SALIR DEL CLÓSET’.

Como el trato se hizo mediante una agencia, esta les hizo llegar un formato donde explícitamente les preguntaba su parentesco. Decidieron escribir una vez más «mejores amigas».

Después de entregar la documentación, el agente inmobiliario las llamó para decirles algo que las dejó sin palabras.

 «Su documentación es correcta, pero en la solicitud dice que son amigas y les voy a ser sincero: la casera prefiere rentarles a parejas gay. Dice que son más cuidadosas y confiables. ¿Les molestaría decir que son pareja?»

Orgullosamente pareja

Mariana y Ana repitieron la solicitud, pero esta vez especificando que eran una orgullosa pareja lésbica buscando rentar su nuevo hogar.

Al día siguiente conocieron a la casera, una señora mayor a la que calculaban más de 60 años. No dudaron en expresarle su gratitud por su apertura con las parejas LGBT+.

«Nos hizo sentir muy bien el que nos aceptara y nos tratara con respeto. Como debería ser siempre».

Mariana y Ana paseando felices con su ‘perrhijo’ Dobby. / Foto: Instagram (@la_secremx)

Un caso excepcional que debería ser la regla

Aunque su historia tuvo final feliz, están conscientes de que es una excepción. Si necesitan volver a rentar, tendrán que volver a ocultarse y decir que son amigas. ÉCHALE UN OJO A POR QUÉ AÚN NECESITAMOS CONMEMORAR LA SALIDA DEL CLÓSET.

«Sabemos que este caso donde nos recibieron con bombo y platillo es uno entre mil. Si llegáramos a tener la necesidad de mudarnos de nuevo, volveríamos al clóset para poder rentar sin que nos juzguen, discriminen o nos hieran con palabras».

Sin embargo, por ahora, es importante reconocer que estas excepciones nos dan esperanza de que las cosas mejoren en el futuro. Esperemos que algún día estas historias felices no sean la excepción, sino la regla.

¿Qué te pareció la historia de esta pareja lésbica que quería rentar su nidito de amor? ¿Alguna vez has pasado por un caso similar de discriminación?