Conceptos que dejan en ridículo a homófobos que los usan

Marcha del Frente Nacional por la Familia / Foto: Buzzfeed

Los discursos homófobos están llenos de falacias o conceptos imprecisos que se repiten con frecuencia para denostar a la comunidad LGBTQ+ y sus causas.

Todos conocemos los términos y conceptos que grupos homófobos utilizan para oponerse al matrimonio igualitario, la adopción homoparental o el reconocimineto de las identidades trans. Pero ¿alguna vez te has puesto a analizar esos discursos? ¿Sabes cuál es su  origen o qué se refieren?

Está claro que los discursos de odio no son cosa de risa. Pero hay ocasiones en que quienes los pronuncian caen en contradicciones y sinsentidos que rayan en el ridículo. Además, exponer su falta de sustento puede ser un primer paso para desarticular planteamientos intolerantes.

Por eso a continuación exponemos algunos conceptos homófobos que dejan en ridículo a quienes los usan.

«Dictadura gay»: Hugo Valdemar

En octubre de 2016, el entonces vocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar, utilizó el concepto homófobo de «dictadura gay» para referirse a la forma en que la ONU respaldó la agenda en pro de los derechos de la comunidad LGBTQ+.

Valdemar acusó a la organización de promover la «dictadura gay» luego de que su secretario general Ban Ki-moon celebró que 40 países ya reconocen las uniones entre parejas del mismo sexo. El religioso incluso comparó a la ONU con la Gestapo. Y por si fuera poco, la acusó de emprender una «estrategia diabólica» por pronunciarse en desacuerdo con las marchas organizadas por la iglesia en contra del matrimonio igualitario:

«La ONU es la gran promotora de la dictadura gay y de la ideología de género […] Condenar las marchas de padres de familia que defienden pacíficamente el matrimonio natural y sus valores, es una estrategia diabólica por parte de la ONU para desacreditar a quienes tienen todo el derecho de expresarse libremente conforme a sus principios morales y religiosos».

Hugo Valdemar, exvocero de la Arquidiócesis Primada de México / Foto: Notisistema

Claro está que el sacerdote no tomó en cuenta que una dictadura es un régimen político en el una persona o un pequeño grupo concentran el poder y lo ejercen de forma represiva. Resulta ridículo hablar de una «dictadura gay» cuando no sólo hay muy pocas personas de la comunidad LGBTQ+ en el poder, sino que además la iglesia es la institución que históricamente ejerce mayor represión sobre las libertades sexuales.

«Totalitarismo gay o de género»: Hugo Valdemar

El primo hermano de la «dictadura gay» es el «totalitarismo de género». Este concepto homófobo también lo usó Hugo Valdermar en 2016 para acusar al Estado de perseguir a la iglesia y —supuestamente— tratar de encarcelar a los padres que se oponen a la mal llamada ‘ideología de género’. Pero antes en 2011, organizaciones religiosas ya habían utilizado el término, curiosamente también para criticar a la ONU.

Represión de la dictadura gay / Foto: Twitter@LADictaduraGay

Luego de que la organización aseguró que las parejas del mismo sexo deben ser tratadas igual que las heterosexuales, la organización Religión en Libertad criticó el posicionamiento como un «peligroso avance del totalitarismo gay».

Alguien debería explicarles a estas personas que el totalitarismo es un régimen donde un partido hegemónico monopoliza las estructuras del Estado. Y hasta donde se sabe, no existe en México ningún partido gay, aunque muchos se digan aliados.

«Lobby gay»: Norma Edith Martínez

Otro de los conceptos que con frecuencia se usa con tintes homófobos es el de «lobby gay». Por ejemplo, en 2016, la entonces diputada del partido Encuentro Social, Norma Edith Martínez, dijo que «hay un lobby gay muy fuerte tratando de imponer su ideología desde dependencias como la ONU».

Norma Edith Martínez, exdiputada del PES / Foto: Canal del Congreso.

Lobby‘ es un anglicismo para el concepto de cabildeo. A grandes rasgos el cabildeo es la actividad, generalmente dirigida a legisladores, que realizan personas u organismos privados para influir en la elaboración de leyes, reformas o modificaciones.

El tema es que por un lado, el cabildeo es perfectamente legal. Y sí, hay organizaciones sociales defensoras de los derechos humanos que presionan para la creación de leyes en favor de la comunidad LGBTQ+. Pero también hay un lobby conservador y religioso  que busca frenar esos cambios. Así es la democracia: plural.

«Ideología de género»: conservadores

Por último, está el más famoso de los conceptos homófobos: la mal llamada ‘ideología de género‘. Grupos conservadores y religiosos utilizan este término para designar teorías, líneas de pensamiento y propuestas que —supuestamente— promueven grupos feministas y LGBTQ+.

Sin embargo, este concepto en realidad fue inventado por el Vaticano en 1995 para oponerse a los planteamientos vertidos durante la Cuarta Conferencia Mundial Sobre la Mujer en Beijing. Sin embargo, de acuerdo con expertos, no hay tal cosa como una ‘ideología de género’. Entre teóricos feministas y del género hay una amplia gama de teorías, muchas de las cuales se contraponen.

Organizaciones como el Frente Nacional por la Familia, que se oponen a esta supuesta ideología buscan hacer pasar el género «como una construcción socio-cultural y no natural». Sin embargo, su problema es que confunden el concepto de sexo con el de género que, en efecto, es una construcción social.

Así que la próxima vez que escuches alguno de estos términos, ten por seguro que quien los usa no tiene idea de lo que dice.

Con información de El País, Animal Político y ACI Prensa

error: Alert: Ya te vimos pillín, mejor comparte.