Disturbios de Stonewall: la madrugada en la que dijimos ¡basta!

Después de los disturbios de Stonewall todo cambió. Aquí la historia de aquella madrugada en la que dijimos: ¡Ya basta! / Foto: Especial

 Te contamos toda la historia de los disturbios de Stonewall, también conocidos como Stonewall uprising o Stonewall riots.

Sin los disturbios de Stonewall —Stonewall riots o Stonewall uprising, nada sería igual. O más bien, muchas cosas seguirían igual. Aquella madrugada fue el inicio de todo. Después de tantos años de opresión y de vivir en la penumbra, nuestras hermanas y hermanos LGBT+ levantaron la voz. No, no, es más… ¡gritaron!

La madrugada de los Stonewall riots y los días siguientes, todo lo que se tenía que decir… se dijo. Todo lo que se tuvo que hacer… se hizo. ¿Revoltosos? Maybe. Pero hemos confirmado, once and again, que ningún cambio radical ha sucedido porque alguien simplemente lo pidió con un ‘pretty please.

Los disturbios de  Stonewall tenían que pasar. El ‘this stops now‘ iba a suceder tarde o temprano y… fue la madrugada del 28 de junio de 1969, en el bar Stonewall Inn, cuando lxs LGBT+ tomamos un megáfono para, al fin, ser escuchados. 

A muchas personas les gusta decir que la violencia solo desata más violencia. En parte, tienen razón, pero creo que esta popular frase NO aplica cuando se trata de hacer historia. Históricamente, los cambios (positivos) en la sociedad vinieron después de eventos no tan bonitos. Las sufragistas consiguieron que las mujeres pudiéramos votar a través de una serie de luchas disruptivas que no pudieron ser ignoradas. Seamos honestos, ¿acaso alguien ha logrado un cambio radical pidiendo las cosas por favor?

Dejemos a un lado a Mahatma Gandhi. En serio… no es ningún secreto que —desafortunadamente y hasta la fecha— para ser escuchados, tenemos que gritar.

Stonewall Inn

En los años 60, en Nueva York —y en todo el mundo—, ser gay, lesbiana, bisexual, trans o cualquier otra cosa que no fuera heterosexual y cisgénero… no entraba bajo los estándares de ‘lo normal’ que la sociedad instauró. Entonces, como la sociedad decidió que si ‘no nos veían’, no existíamos… las personas LGBT+ nos escondimos. De día, éramos personas ‘como todas las demás’, pero de noche… éramos nosotros.

Por las noches, la escena drag en NY se convirtió en una de las principales atracciones para las personas LGBT+. Pero, desde luego, todo era underground. Existían algunos clubes nocturnos en los que las personas con una orientación sexual diferente a la heterosexual podían —más o menos— ser ellos mismos. El bar Stonewall Inn —ubicado en Greenwich Village— era uno de ellos. 

Stonewall Inn, el bar donde inició el Stonewall uprising / Foto: Arquine

¡(In)justicia!

El Stonewall Inn era uno de los spots LGBT+ —más para hombres gays— a los que las personas LGBT+ iban para echarse sus drinks, bailar un poco e incluso ligar sin ser señaladas. No era el único bar LGBT+ en Greenwich Village y tampoco era el más bonito, pero a muchos les gustaba. Cabe mencionar que varios de estos bares LGBT+ eran operados por la mafia, entonces eran un target constante para la policía.

Pero a pesar de ser un bar en el que los gays, lesbianas, bisexuales y trans podían ser ellxs mismxs, no era precisamente un safe space. Siempre tenían que ‘estar a las vivas’ porque, en ese entonces, la policía arrestaba a las personas LGBT+ sin razón aparente. Es más, las drag queens —que muchas veces eran mujeres trans, pero en ese entonces no se conocía ese término— eran arrestadas por el simple hecho de ‘ser hombres vestidos de mujeres’.

Stonewall Inn, lugar donde iniciaron los disturbios de Stonewall / Foto: The World

A Marsha P. Johnson y a Sylvia Rivera les tocó vivir este tipo de injusticias una y otra vez. Algunas noches en el Stonewall Inn transcurrían sin ninguna eventualidad, pero si a los policías se les ocurría ‘hacer de las suyas’, entonces la noche se convertía en una serie de eventos injustos. Y la mayoría de las veces, las personas que estaban en el bar preferían ‘atenerse a las consecuencias’ de estar en un bar gay. O sea, callarse y ‘aguantar vara’.

No podían ser homosexuales en público, pero también cuando estaban en un lugar ‘para homosexuales’ sufrían ataques de parte de las ‘autoridades’. Pero la madrugada del 28 de junio de 1969, dijeron… ¡basta! Esa fue la madrugada en la que se desataron los famosísimos disturbios de Stonewall.

Stonewall riots: la madrugada del 28 de junio de 1969

El funeral de la actriz e ícono LGBT+, Judy Garland, fue el 27 de junio de 1969. Después de su sepelio, muchos de sus fans fueron al Stonewall Inn para recordarla. El lugar estaba a reventar, pero el ambiente no era precisamente festivo. Todos estaban muy tristes por el fallecimiento de Judy. Alrededor de la 1:20 a. m. —como de costumbre—, la policía decidió entrar al bar para acosar a los clientes. Pero esa noche, nadie estaba de humor para —una vez más— soportar el abuso y la represión policial.

Los disturbios de Stonewall fueron una combinación de frustración, tristeza y enojo. Los policías tenían la excusa perfecta para entrar a molestar al bar cada que se les antojaba, pues, al parecer, el Stonewall Inn no tenía los permisos necesarios para vender bebidas alcohólicas, pero lo hacían anyways. Lo que los polis jamás imaginaron es que, a diferencia de otras noches, los clientes —y los dueños— no estaban dispuestos a aguantar la mierda. ¡Se acababa de morir Judy-fucking-Garland! It’s time for some (Stonewall) riots!

Not today, Satan! Madrugada de los disturbios de Stonewall / Foto: Stonewall Uprising

Not today, Satan!

Durante mucho tiempo se creyó que Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera fueron quienes le lanzaron un vaso a uno de los policías y, supuestamente, ese fue el momento en el que los disturbios de Stonewall se desataron. Pero hoy sabemos que Marsha y Sylvia llegaron una vez que todo ya estaba on fire.

Los clientes del Stonewall Inn se ‘levantaron en armas’ —o sea, no tenían armas— y ‘se les pusieron al brinco’ a los polis. Simplemente NO se dejaron. Esa noche NO. Los policías, por supuesto, empezaron a usar la fuerza, pidieron refuerzos y comenzaron a aventar bombas molotov. Allanaron el lugar por completo, pero se empezó a correr la voz y, así como llegaban más policías, también llegaron más personas LGBT+ y aliados para resistirse. Esto continuó durante toda la madrugada hasta el amanecer. Y se extendió durante los días siguientes. De hecho, las Stonewall riots tomaron más fuerza.

Stonewall uprising / Foto: History Collection

Los días siguientes a los disturbios de Stonewall

Fueron alrededor de tres días de conflictos. Y es que lo que pasó aquella madrugada en el Stonewall Inn no fue un evento aislado. Constantemente, las personas LGBT+ eran arrestadas y acosadas por las llamadas ‘autoridades’. Incluso cuando, en serio, no estaban haciendo nada ilegal. Por el simple hecho de ‘ser’. Los disturbios de Stonewall se convirtieron en una rebelión, un movimiento. Por primera vez en la historia, salimos a las calles a reclamar lo que injustamente nos quitaron: nuestro derecho a existir. 

Entonces, podríamos decir que, de alguna manera, el primer Pride fue, indeed, una revuelta. Y lo que pasó esa madrugada y los días posteriores fue noticia en todo el mundo. A pesar de que Stonewall no fue el inicio de la lucha por los derechos LGBT+, sí marcó un antes y después en nuestra historia porque, por primera vez, nos vimos y luchamos como una comunidad. 

Los disturbios de Stonewall se convirtieron en revueltas. Las revueltas se convirtieron en protestas y las protestas se tornaron en un movimiento que cambió la historia LGBT+ para siempre.

La comunidad LGBT+ celebrando en el Stonewall Inn días después de los disturbios / Foto: History

Stonewall uprising: una rebelión que se transformó en orgullo

Si las Stonewall riots nunca hubieran sucedido, probablemente el Pride no existiría hoy. O tal vez sí, pero sin duda alguna, no sería igual. Es curioso porque, hasta la fecha, siguen existiendo muchas personas que no saben cuál es el origen del Pride.

Foto de la primera Marcha del Orgullo en NY en 1970, después del Stonewall uprising / Foto: Time Out

Los disturbios de Stonewall hicieron que el ‘espíritu de rebelión’ en contra de la opresión de las autoridades y la sociedad se esparciera en todo el mundo. A partir de las Stonewall riots, nos unimos como comunidad. Y desde 1970 —el día del aniversario del Stonewall uprisingse celebra la Marcha del Orgullo. Por ESO el Pride se celebra en junio.

Muchos piensan que se trata de un simple festín en el que podemos bailar al ritmo de las canciones de Thalía mientras aventamos glitter por las calles. Y sí. Claro que lo hacemos y es maravilloso, pero no debemos olvidar la razón por la que HOY… podemos FESTEJAR el hecho de que existimos. Es gracias a los disturbios de Stonewall que cada último fin de semana de junio, podemos salir a las calles con banderas de arcoíris para gritarle al mundo entero que estamos orgullosos de ser LGBT+.

También es gracias a las Stonewall riots y a todas las personas que lucharon antes, durante y después… que hoy somos la —cada vez más fuerte— COMUNIDAD LGBT+.

Los disturbios de Stonewall nos convirtieron en una comunidad. / Foto: History

¿Ya conocías la historia del Stonewall uprising y cómo estos disturbios cambiaron —o más bien marcaron— el rumbo de nuestra lucha como comunidad?

Con información de Stonewall Forever, The New York Times y Time

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