Sexualidad VIH Parejas serodiscordantes cuentan su experiencia viviendo con VIH

Parejas serodiscordantes cuentan su experiencia viviendo con VIH

pareja gay serodiscordante
Las parejas serodiscordantes existen y son felices. / Foto: Adobe Stock

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Las parejas serodiscordantes son aquellas en las que uno de sus miembros vive con VIH, mientras que el otro no. Estas parejas son más frecuentes de lo que pensamos y son la prueba de que con información, confianza y amor, el vivir o no con VIH se vuelve un tema secundario. 

Te presentamos el testimonio de tres parejas serodiscordantes que nos cuentan cómo han logrado que el VIH sea solo un elemento más en la receta de su relación. 

Erwin y José Luis son una de las parejas serodiscordantes que disfrutan de su salud y de su amor aunque uno vive con VIH

Erwin y José Luis tienen 36 y 32 años respectivamente. Erwin, quien vive con VIH, trabaja para una tienda como asistente de vicepresidencia. José Luis es gerente de Recursos Humanos para otra. El 11 de enero de 2021 cumplieron cuatro años juntos. Su relación es monógama.

Era 2016 cuando Erwin y José Luis se conocieron gracias a una amiga en común.

«Empezamos a tener contacto por medio de ella. Tomamos clase de inglés juntos, en donde había miraditas y en general nos llevábamos bien, pero sin una intención real de algo más. En una ocasión me pidió una computadora prestada y fue a partir de ahí que empezamos a platicar más. Una noche, una de esas pláticas por Messenger se extendió hasta las cuatro de la mañana y quedamos de ir a comer al día siguiente».

En entrevista con Homosensual, Erwin rememoró cómo fue ese primer flechazo. Fue precisamente en esa primera cita cuando el tema del VIH se hizo presente. 

«Nuestra primera cita con fin romántico fue muy dramática. Platicamos de todos los temas, conociéndonos mejor, hasta llegar al punto de nuestra vida sexual. Luego de una pregunta incómoda, me levanté de la mesa y le confirmé que vivo con el virus y por poco y termina la cita. Pero él me pidió que me quedara y acepté». 

Según Erwin, quedarse fue la mejor decisión de su vida. A partir de ahí todo fue dándose paulatinamente y, después de cuatro meses de relación, decidieron vivir juntos. Ahora tienen una pequeña familia compuesta por ambos y su gatita Canela.

¿Cómo logran estar juntas las parejas donde uno de sus miembros vive con VIH y el otro no?

Para Erwin, el hecho de que José Luis se haya informado acerca del VIH fue clave para el éxito de la relación.

«Él me confesó que llegando a su departamento, después de aquella primera cita, comenzó a investigar más acerca del tema. Así conoció información valiosa, como la importancia de ser indetectable». 

Gracias a lo anterior, José Luis decidió seguir adelante, aunque aún había cierto temor de su parte. Después de consultar con médicos y despejar sus dudas, hoy en día no es un tema que a la pareja le cause conflicto.

«José Luis sabe que el riesgo de transmisión es nulo siendo yo indetectable. Aun así tomamos nuestras precauciones. Es normal que él me despierte para tomarme la medicina si es que yo me quedo dormido (algo muy frecuente)».

El VIH no es un impedimento para ser feliz o para amar y que te amen. / Foto: Adobe Stock

Alejandro y Jean Denis: una historia de parejas serodiscordantes que nació en la oscuridad y se trasladó a otro continente

La de Alejandro (41) y Jean Denis (47) es una de esas historias que demuestran que no hay maneras ‘correctas’ o ‘incorrectas’ de iniciar o llevar una relación. Todo comenzó con algo pasional y fortuito que luego se convirtió en una relación que los llevó a instalarse del otro lado del mundo. Alejandro contó a Homosensual cómo se dio ese primer encuentro:

«Jean Denis y yo nos conocimos hace 11 años en el cuarto oscuro del Tom’s, donde tuvimos relaciones sexuales sin siquiera vernos. Al salir del cuarto oscuro vi que me gustaba mucho físicamente. Como a pesar de ser francés habla un español perfecto, comenzamos a hablar y me cautivó. Dos días después nos fuimos una semana entera a Zipolite y después él tomó su avión de regreso a Francia. Como yo acababa de renunciar, decidí irme dos meses a Lyon con él a ver qué pasaba. Y eso se convirtió en 11 años juntos».

Ambos son muy abiertos respecto al tema del sexo, que no representa un tabú para ellos. Desde siempre han tenido una relación completamente abierta. 

«Siempre hemos sido abiertos al respecto: cogemos él y yo, tenemos tríos, orgías. Cuando uno coge sin el otro, nos contamos y nos enseñamos fotos del amante en turno. Así nos ha funcionado bien».

La importancia de hacerse la prueba

Una ocasión, mientras Jean Denis caminaba por Marsella (lugar donde él trabajaba), vio una carpa de una asociación que realizaba pruebas rápidas de detección de VIH. La prueba resultó reactivaMIRA ESTOS 7 DATOS PARA PERDERLE MIEDO A LA PRUEBA RÁPIDA DE VIH.

«Me llamó de inmediato, pues no sabía qué más hacer. Como pude intenté tranquilizarlo».

Alejandro tomó la decisión de hacerse la prueba al día siguiente. El resultado fue no reactivo. Jean Denis comenzó a tomar su tratamiento antirretroviral y en poco tiempo alcanzó el estatus de indetectable.

Poco tiempo después, en Francia validaron la PrEP y Alejandro se inscribió en un programa para tomarla. Sabía que no podía adquirir el virus mediante Jean Denis pues él ya era indetectable, pero al ser una pareja sexualmente abierta, decidió que era lo mejor.

«Hemos decidido no usar condón. Siento que no ha cambiado nada en nuestra relación ni afectiva ni sexualmente. Desde antes teníamos amantes y amigos indetectables, por lo que teníamos mucha información». 

Max y Mario: cuando la información correcta hace la diferencia en parejas donde alguno vive con VIH

Max tiene 31 años y Mario 34. Se conocieron en una fiesta, aunque no se hablaron mucho. Después las redes sociales hicieron su magia: se agregaron a Facebook y así comenzaron a conocerse más. Después de su primera cita no se han vuelto a separar y, desde entonces, llevan cinco años juntos. Cuando les pedimos definir la estructura de su relación, Max respondió: 

«Somos una pareja monógama no cerrada. Nos gusta divertirnos, pero siempre juntos».


El tema de la serodiscordancia se dio en la tercera cita y no de la manera en que les hubiera gustado: un amigo de Mario se adelantó y le comentó que Max vive con el virus. A raíz de ello, fue inevitable que platicaran del tema. A pesar de que el primer acercamiento no fue el mejor, el hecho de que Mario sea activista y esté ampliamente informado sobre VIH hizo las cosas más fáciles, y así puede suceder en todas las parejas. 

«Desde que conocí a Mario ha sido muy cercano al tema de prevención, detección y atención oportuna del VIH. A pesar de eso, se asustó un poco porque habíamos estado en una situación de riesgo. Tuvimos que esperar tres meses para que él se hiciera la prueba, es el periodo de ventana necesario para que las pruebas puedan detectar el virus. Honestamente fueron unos meses bastante angustiosos».  

Basta de estigmas

El resultado de la prueba de Mario fue no reactivo. Y, en realidad, Mario tomó todo con mucha tranquilidad, asumió su responsabilidad al no haber solicitado uso del condón y no estigmatizó ni culpó a su pareja. En palabras de Max:

«Siempre he pensado que si todas las personas tuvieran la información que él tiene, los estigmas hacia quienes vivimos con VIH no existirían».

Para Max, la prueba de que la campaña indetectable=intransmisible es completamente real reside en ellos: 

«Después de cinco años de relación, Mario se hace la prueba periódicamente, cada seis meses más o menos, y sigue resultando no reactiva. Yo, por mi lado, mantengo mi carga viral indetectable siguiendo mi tratamiento».

Un consejo de parejas serodiscordantes en materia de amor y VIH

Al preguntarles qué les dirían a las personas que por temor no se hacen la prueba, Max asegura que «lo más importante es que pierdan el miedo, conozcan su estatus y tengan control sobre su salud». Asimismo, hace hincapié en que «siempre es mejor saberlo y tratarlo que vivir en la ignorancia». 

«Nos gustaría que las personas sepan que aunque el VIH no tiene cura aún, es posible acabar con su transmisión. Para lograrlo, es necesario que todas las personas con una vida sexual activa se hagan pruebas de detección periódicamente y conozcan su estatus de VIH. En caso de tener un resultado reactivo, comiencen su tratamiento de inmediato y alcancen un nivel de carga viral indetectable».

Ahora ya conoces un poco más sobre parejas serodiscordantes y sabes que existen parejas que pueden vivir así, siempre y cuando la persona con VIH se apegue correctamente a su tratamiento. Consulta a tu médico. DESCUBRE QUÉ PAÍSES DE LATINOAMÉRICA TIENEN MÁS POBLACIÓN CON VIH.

¿Cuál de estas historias de parejas en las que uno de sus miembros tiene VIH y otro no te conmovió más?

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