VIH

7 datos para perderle el miedo a la prueba rápida de VIH

Si temes hacerte la prueba, te explicamos por qué es mejor conocer tu estado serológico. / Foto: Adobe Stock

A veces, el miedo puede ser nuestro peor enemigo, pues nos lleva a tomar decisiones equivocadas que podrían poner en riesgo nuestra salud y la de quien amamos, sobre todo cuando se trata de la prueba rápida de VIH. ¿Qué arma tenemos para combatirlo? ¡Información! 

Es por eso que hoy te traemos algunos datos interesantes y muy útiles para dejar de temerle a la prueba rápida de VIH. 

1. No necesitas una preparación especial

Uno de los primeros impedimentos para hacerse la prueba rápida de VIH es la creencia de que puede ser un procedimiento tedioso o complicado. Nada más lejano a la realidad: una de las ventajas que te da es su practicidad

A diferencia de otros tests o análisis clínicos, para la prueba rápida de VIH no es necesario el ayuno. Basta acudir a un servicio de salud disponible y la muestra se obtendrá mediante una gota de sangre o incluso un poco de fluido de tus encías. 

2. Es veloz y elimina la incertidumbre

Además del miedo, otra de las razones por las que la gente no se practica la prueba rápida de VIH es el período de incertidumbre que transcurre desde que te realizas el test hasta que obtienes los resultados. Admitámoslo: la espera puede ser muy estresante

En el caso de las pruebas rápidas, en el nombre está el beneficio: no solo es rápido tomar la muestra, sino que los resultados se conocen en pocos minutos, lo que elimina el factor angustia.

Si no puedes dormir porque crees que pudiste contraer VIH, lo mejor es que te hagas la prueba rápida. / Foto: Adobe Stock

3. Son rápidas, pero ¿son confiables?

Al tener resultados tan veloces, la primera duda que nos llega a la cabeza es qué tan efectivas son. La respuesta es ¡bastante! Las pruebas rápidas de VIH ofrecen una efectividad de alrededor del 98%. 

Es importante aclarar dos cosas: la primera es que los resultados deben tomar en cuenta el período de ventana. Es decir, que la última relación de riesgo haya sido entre 8 y 12 semanas antes de realizarte la prueba. La segunda es que, en caso de obtener un resultado reactivo, SIEMPRE debe haber un test confirmatorio, que en su defecto, puede ser otra prueba rápida. En caso de también conseguir un resultado reactivo, se deberá hacer una prueba confirmatoria en un laboratorio central acreditado. DESCUBRE CÓMO PASAR DE FASE SIDA A INDETECTABLE.

4. ¡Además de rápida, la prueba de VIH es gratuita!

El tema económico también puede ser un impedimento a la hora de pensar en asuntos de salud, es por eso que se han hecho esfuerzos desde la sociedad civil para que el acceso a las pruebas rápidas de VIH sea un derecho gratuito. Si te encuentras en México, te aconsejamos buscar tu Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) más cercano o un organismo de la sociedad civil donde estas pruebas se realicen de forma gratuita y en un entorno completamente seguro.

5. Los resultados son totalmente confidenciales

En México y otros países de América Latina, el tema del VIH puede ser causa de discriminación, sobre todo por ideas erróneas, atrasadas o moralistas. Por ello, diversos organismos —entre ellos el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y Sida (Censida)— se han tomado muy en serio el tema de la confidencialidad. En su Guía para la aplicación de la prueba rápida son muy claros y contundentes: nadie externo tendrá acceso a tu información ni a tu diagnóstico. Esto es importante, ya que tu estatus serológico es algo privado y NADIE tiene derecho a coaccionarte para conocerlo

6. Como en todo, el consentimiento es clave

La prueba rápida de VIH es una herramienta muy valiosa que puede salvar tu vida y ayudarte a mantenerla en estado óptimo, pero en ninguna circunstancia pueden obligarte a realizártela, solo tú sabrás cuándo es tu momento. Bajo ninguna circunstancia, terceras personas (amigos, familia, tu trabajo) podrán presionarte. De hecho, según el mismo manual de Censida antes mencionado, quienes aplican las pruebas rápidas están obligados a presentarte una carta de consentimiento informado, la que deberás leer con cuidado. Solo podrán realizarte el test después de firmar que estás de acuerdo con su contenido. 

7. Mi prueba salió reactiva a VIH. ¿Y ahora qué?

Claramente todos esperamos que nuestras pruebas muestren que no tenemos el virus. De ser así, continúa cuidándote y hazte la prueba periódicamente. En caso de que el resultado de tu prueba rápida sea reactivo, recuerda que hoy el VIH es completamente tratable cuando se detecta a tiempo, así que no tengas miedo. Si tu prueba confirmatoria también resulta reactiva, no te preocupes, pero sí ocúpate e inicia tu tratamiento antirretroviral cuanto antes, eso es clave para que tengas una vida larga y plena. En la actualidad, las personas que viven con VIH tienen una esperanza de vida prácticamente igual a la de cualquier otra mientras se apeguen a su tratamiento. 

Tip adicional para perderle el miedo a la prueba rápida de VIH

Como ya te dijimos, una de las cosas que nos suele detener al momento de pensar en una prueba es el miedo y cómo reaccionaremos. Es importante que sepas que en los lugares donde se realizan estas pruebas rápidas suele haber asesoría psicológica. No obstante, un consejo adicional es que acudas acompañado de una persona de tu absoluta confianza para que te reciba con los brazos abiertos después de la prueba, independientemente del resultado. CONOCE 7 MITOS Y REALIDAD SOBRE EL VIH.

Ahora que ya cuentas con más datos acerca de la prueba rápida de VIH, esperamos que te sirvan para tomar la decisión y acudir a tu centro de salud más cercano. ¡Anímate, toma las riendas de tu salud sexual y de tu vida!

Olvídate del miedo y hazte la prueba rápida de VIH.

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