VIH

Misael Muñoz: Vivir con VIH y reconocerse «entre pares»

Él es el activista Misael Muñoz. / Foto: Twitter (@misaelmunozc)

Por negligencia médica del sistema público de salud de Mazatlán (Sinaloa), el activista Misael Muñoz —ahora integrante de la asociación VIHve Libre— estuvo en fase sida. Gracias al apoyo que recibió de sus seres queridos, se recuperó física y emocionalmente. Hoy en día, a través de la organización fundada por el activista Alaín Pinzón, recuerda que las realidades de las personas que viven con VIH pueden ser prometedoras y amorosas.

«La gente que vive públicamente con su diagnóstico somos las nuevas realidades del VIH», asegura Misael Muñoz al pensar en las reflexiones que surgieron de un encuentro que organizó VIHve Libre con el Centro de Atención Vive Aguascalientes (CAVA) en diciembre de 2021.

Oriundo de Sonora, a sus 32 años, Misael tiene una notoria práctica: antes de hablar, nombra a todas las personas que lo ayudaron durante su recuperación. Así como para su gran amigo, el enfermero Carlos Ahedo, para él, «sus pares son su cura».

Con la palabra ‘pares’ Misael Muñoz se refiere a las y los compañeros que día con día dejan claro que «quienes tienen las riendas de la batalla contra el VIH son las personas que viven con él».

Desde su perspectiva, el activismo de este sector no solo tiene que ver con una labor informativa desde el discurso médico. Agradece a quienes hacen del lenguaje científico una vía más amigable. Se muestra entusiasta de la labor de prevención en la que, de poco en poco, se suman generaciones más jóvenes.

Sin embargo, hay una consideración que va más allá. Tiene que ver con el autocuidado de quienes asistieron a una cita para confirmar su diagnóstico. Repasa su historia y reafirma lo que lo ha llevado de vuelta a una de sus actividades favoritas: correr. Lo sabe y lo repite cada que puede:

«El diagnóstico cambió mi vida, pero conocer a mis pares la volvió a cambiar».

¿Quién es Misael Muñoz, activista e integrante de VIHve Libre?

Misael Muñoz nació el 4 de junio de 1990 en Empalme, una ciudad al suroeste de Sonora. A lo largo de su vida ha estado en diferentes partes de la república. En 2022 cumple 6 años de ser residente de Mazatlán, Sinaloa. Fue esta locación de la costa del Pacífico la que, desde hace 5 años, lo ha recordado como una persona que vive con VIH.

Es diseñador gráfico, fotógrafo, social media manager e integrante de VIHve Libre. Formar parte de esta organización fundada por Alaín Pinzón fue una de las cosas por las que dio gracias en 2021. CONOCE MÁS DEL ACTIVISMO DE ALAÍN PINZÓN.

Misael se describe como «una persona muy activa». «Por eso no podría salir con alguien que sea muy dormilón», bromea. Sin embargo, en 2017 su rutina tuvo algunos cambios. Desde muy pequeño, Misael supo sobre su atracción física, sexual y afectiva. Tuvo mayor claridad sobre su orientación sexual cuando él y su familia visitaron una playa de California. La primera vez en la que pensó en una prueba de detección de VIH fue cuando tenía 21 años. En ese entonces, el chico con el que salía le dijo que una de sus parejas vivía con VIH. «En mi propia ignorancia, pensé que no había problema. Él y yo no habíamos tenido contacto sexual», introduce.

Empezó a adecuarse al clima de la costa y poco antes de cumplir un año en Mazatlán notó deterioros en su salud. Perdió mucho peso, tenía infecciones frecuentes, sufría de insomnio y se sentía muy cansado. A la par de estas señales, Misael atravesaba por una situación emocional muy difícil.

Pensó que era la forma en la que su cuerpo le hacía entender que estaba deprimido. No obstante, su estado empeoró. Los malestares estomacales se hicieron presentes en su organismo. Al ver que los signos de colon irritable no cedían decidió consultar la opinión de especialistas.

Recibió diagnósticos de todo tipo. Incluso uno de los médicos le dijo que podía tener cáncer. Finalmente, una doctora le solicitó hacerse una prueba de detección de VIH. El resultado fue reactivo. Al momento de recordar el momento en el que recibió la prueba confirmatoria de VIH, Misael Muñoz puntualiza:

«Estaba más tranquilo y sentí un poco más de paz. Sabía que no era fácil, pero tenía presente que había tratamientos que me permitirían vivir».

Meses después del diagnóstico

Aún bajo ese tenue alivio, el ahora miembro de VIHve Libre cuenta que, así como a otras personas, cuando supo de sus resultados se enfrentó a «los antecedentes históricos que permean el diagnóstico». Es decir: a la desinformación y al estigma. Por ello, hizo prioritario el asesorarse y buscar ayuda lo antes posible. CHECA TODO SOBRE EL PROYECTO COMUNITARIO VIHVE LIBRE.

Tan pronto dio la noticia a sus familiares, se valió de uno de los derechos que tiene como trabajador: el cuidado de su salud en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Empero, el sistema público no procedió como debía.

Misael Muñoz recibió su diagnóstico de VIH en septiembre de 2017 y, para diciembre de ese mismo año, no había recibido una valoración médica. La negligencia y burocracia de las autoridades sanitarias tuvieron severas consecuencias.

En marzo de 2018 Misael estaba en etapa sida. Para que pudiera acceder al servicio público de salud se vio en la imperativa de acudir con un infectólogo privado. En este intervalo conoció a Daisy, quien lo ayudó a presentar una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). ENTÉRATE DE LA DIFERENCIA ENTRE VIH Y SIDA.

Después de tanto desgaste físico y emocional, cayó en cama. Comenzó a perder la vista de uno de los ojos y tuvo afectaciones en los nervios de los pies. Por eso, a la fecha considera que «si él mismo no lo hubiera vivido, no creería que sobrevivió». Misael no solo se levantó de la cama y dejó el bastón. Recuperó su pasión para salir a correr. «Pero me tomó años», enfatiza.

Su historia de recuperación

Tras la consulta con el infectólogo privado, el IMSS dio seguimiento a su tratamiento. Los primeros antirretrovirales (ARV) no fueron del todo amigables con su organismo. Sin embargo, le adecuaron otros fármacos ARV. Si bien recuerda que «en ningún momento pensó en rendirse», Misael cuenta que después de las visitas a la clínica puso todas sus energías en recuperar su salud física. MIRA EN QUÉ CONSISTE EL TRATAMIENTO ARV.

Una vez que pudo volver a la oficina, se dio cuenta de que su estado emocional también era prioritario. Es cierto, durante el proceso contó con el acompañamiento de su familia, pero aun así «necesitaba a alguien».

Se volvió a poner en contacto con Daisy. Ahora lo apoyaría brindándole un espacio en un grupo de apoyo comunitario. En paralelo de sus sesiones con personas que vio como «sus pares», Misael continuó con su tratamiento ARV y con un seguimiento médico que le permitió —poco a poco— retomar su vida al ritmo al que estaba acostumbrado.

En septiembre de 2018 las y los especialistas le dieron la noticia de que era indetectable. Misael recuerda con exactitud que el día 21 de septiembre de 2018 recibió los resultados de su conteo de CD4 y tuvo presente lo que se había propuesto en ese periodo:

«Demostrar que las personas que viven con VIH pueden trabajar, salir con gente, disfrutar de su sexualidad y construir algo nuevo y sin impedimentos».

Su activismo lo ha llevado a hablar en diversos foros, como la Universidad de Sinaloa. / Foto: Instagram (@misaelmunozc)

Apoyo y amor entre pares

Cabe destacar que a esta reflexión y máxima de vida no llegó solo. «Sus pares» siempre estuvieron ahí para insistir en lo necesario que «es una representación positiva». Algunas relaciones —aunque no fueron del todo duraderas— le dejaron enseñanzas muy valiosas. Entre ellas, recuerda la de un chico con el que salió 2 meses.

«Un día lo invité a dormir a mi departamento. Como vivía solo, no escondía mis medicinas. En esos momentos todavía tenía miedo de que ninguna pareja iba a querer estar conmigo por vivir con VIH. Pero esa vez lo cambió todo. Él vio el frasco. Me angustié, pero me dijo que no pasaba nada. Él tomaba lo mismo porque también vive con VIH».

En términos de activismo, el amor de pareja fue una de las cosas que lo llevó de la mano. Sin entrar en detalles de nombres personales o de organizaciones, Misael relata que en 2020 se involucró sentimentalmente con «un activista muy famoso de CDMX que lo introdujo en un mundo que lo inspiró mucho y con quien reconoció que hay otra vida posible».

De aquí en adelante, Misael Muñoz, en colaboración con VIHve Libre y otras asociaciones que trabajan por los derechos de la población que vive con VIH, ha encontrado una forma en la que «le gusta pensar en él como la persona que necesitó»: un par que, sea mediante la escucha activa, la asesoría, el apoyo con medicamentos antirretrovirales o, incluso el mismo autocuidado, se encuentra entre quienes llevan las riendas de la lucha contra el VIH en nuestro país. ESTOS SON OTROS PROYECTOS LGBT+ QUE DEFIENDEN EL DERECHO A LA SALUD.

¿Ya conocías a Misael Muñoz, activista que vive con VIH e integrante de VIHve Libre?