3 padecimientos que contraje aunque usé condón

Los condones pueden protegernos de muchas enfermedades, pero no de todas. / Foto: San Francisco AIDS Foundation

Usé condón y aun así me contagié de tres padecimientos que me hicieron pasar un muy mal rato. Así aprendí que su protección no es infalible.

Las campañas de información nos insisten con constancia en el uso del condón, ¿pero qué pasa cuando lo usé y aun así contraje un padecimiento?

Esta es la historia de cómo nunca se es demasiado precavido. Sabemos que el condón es una excelente herramienta contra la propagación del VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Sin embargo, el mundo exterior es muy diverso y aun con condón podemos contraer un sinfín de padecimientos que nos pueden traer bastantes malestares. Estos son ejemplos que viví en carne propia y que pueden ocurrir aunque usemos globito.

1. Las temibles ladillas

Y digo temibles porque es espeluznante saber que las tenemos. Las ladillas o piojos del pubis son insectos muy pequeños que en general viven en el área púbica o genital de los humanos. Se transmiten por lo regular con el contacto sexual, aunque es suficiente con el roce de genitales para transmitirlas, por lo que el condón es inútil en este punto.

Lo más crítico es que pueden vivir en barbas, pestañas y cejas. Esto hace que el sexo oral tampoco sea una opción segura dentro de nuestras prácticas sexuales.

Tenerlas es todo un problema. En primera porque causan una comezón terrible, pero sobre todo porque puedes verlas caminando por tu vello púbico y, para ser franco, es sumamente asqueroso. Pueden estar inactivas durante el día, pero por las noches la picazón se vuelve insoportable.

Sin embargo, no hay que asustarnos. En la mayoría de las farmacias existen lociones y shampoos que se venden sin receta y que eliminan las ladillas sin problema. No obstante, se recomienda volver a aplicar el tratamiento 10 días después para eliminarlas por completo.

 

2. El molusco contagioso

Se escucha peor de lo que es. Se trata de una enfermedad de la piel que se transmite por contacto directo, por lo que aunque uno traiga puesto el condón, estos amiguitos crecen en tu zona genital.

Lo más triste del caso es que, en un principio, no son tan perceptibles a simple vista y pueden ser fácilmente confundidos con un grano. Pero en general, se identifican como erupciones en la piel, redondas y con relieve. 

Si bien los moluscos se curan relativamente fácil, con ungüentos cutáneos y congelándolos con hidrógeno, mi suerte con ellos no fue tan simple. En ese momento no me encontraba con la posibilidad de ir y pagar un médico por mi cuenta, por lo que tuve que padecerlos por meses. En ocasiones mis lesiones se inflamaban tanto que explotaban y sangraban con mucho dolor.

3. Faringitis estreptocócica

También se escucha más terrible de lo que es. Sin embargo, sí es muy dolorosa. La faringitis estreptocócica puede transmitirse sin problema tan solo con un beso, por lo que el condón tampoco nos protege en lo absoluto.

En general causa dolor de garganta, fiebre y dolor de cabeza. No obstante, también aparecen puntos rojos en el paladar, se inflaman las amigdalas y tragar saliva o comer se vuelven tareas imposibles. Si bien se cura fácilmente con antibióticos, puedes pasar varios días en cama sufriendo por el dolor.

En lo personal, fue un proceso muy largo, pues al principio creí que solo tenía una infección de garganta común y me automediqué con sustancias que lo complicaron todo aún más.

 

A pesar de que usé condón, contraje tres padecimientos que no fueron nada agradables. ¿A ti también  te ha pasado?

Con información de Mayo Clinic y MedLine Plus

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