Responsabilidad afectiva, la criptonita de los fuckboys

La responsabilidad afectiva hace las relaciones más fáciles. / Foto: Dreamstime

Si ya estás harto de que te comparen con puros fuckboys, te urge conocer estas dos mágicas y fabulosas palabras: responsabilidad afectiva.

“Oops, I Did it Again!” de Britney Spears engañó a toda una generación de gays, vendiéndoles la idea de que ser un fuckboy estaba díver y era cool, pero la responsabilidad afectiva comprueba que no.

Estas dos mágicas palabras quizá te suenen un poco alienígenas, pero son la base para tener relaciones sexoafectivas exitosas. Es decir, coger, querer y no meterte en pedos del corazón.

A continuación, te desglosamos un poquito de lo que sabemos de este maravilloso concepto y cómo incluso tú puedas aplicarlo en tu vida.

Sí, existe una forma sencilla de tener relaciones bonitas y a la vez deshacernos de los fuckboys. / Foto: Giphy

¿Respo… qué?

La responsabilidad afectiva es un término que se ha vuelto popular recientemente, como respuesta a la increíble cantidad de fuckboys que acechan en las redes sociales.

En concreto, estas palabras proponen una especie de ética que puede aplicarse dentro de las relaciones sexoafectivas. Literalmente se trata de hacerse responsables por cómo afectan nuestras decisiones y sentimientos a los demás.

Mientras que un fuckboy te ghostea o solo te muestra interés hasta conseguir lo que quiere, una persona con responsabilidad afectiva es muy clara con sus intenciones y te dirá exactamente qué clase de sentimientos puede o quiere involucrar.

Esto va más allá de la monogamia o de las ideas más popularizadas sobre el amor romántico. Simplemente se trata de ser sincero con los sentimientos, siempre estar en constante comunicación con el otro y ser muy claro con hasta dónde se puede llegar. Sin mentiras y con sinceridad, hay menos lastimados.

La responsabilidad afectiva ayuda a que no te crees expectativas falsas que no vana suceder. / Foto: Giphy

¿Y cómo le hago?

Muy bonito y todo, ¿pero cómo aplico la responsabilidad afectiva en mi vida, para que no me confundan con un fuckboy?

Fácil, sé claro. Si solo quieres coger, di que solo quieres coger. Si te interesa conocer a la persona, pero no te sientes listo para tener una relación formal, entonces hazlo saber.

No todo son excusas fáciles, también aplica a la inversa. Si lo que quieres es una relación a largo plazo y lo haces saber desde el principio, la otra persona tendrá herramientas para decidir si eso es lo que quiere o si mejor opta por dejar pasar la oportunidad.

También hay que tener en cuenta que los acuerdos a los que llegues en un principio no son inamovibles. Si al principio no querías nada, pero ya te empiezan a mover el tapete de otra manera, también se vale. Solo siempre sé sincero e infórmaselo a la otra persona.

La responsabilidad afectiva es muy sencilla de aplicar y solo necesitas ser muy sincero con lo que sientes. / Foto: Wiggle Gif

No más fuckboys en nuestra vida, aplica la responsabilidad afectiva y después cuéntanos si afectó tus relaciones.

Con información de Psicobil y Diario Libre

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