«Te pasará como a José Eduardo», amenaza Policía de Yucatán

La Policía de Yucatán detuvo a un integrante de la comunidad LGBT+ y lo amenazó con hacerle lo mismo que a José Eduardo Ravelo. / Foto: Composición elaborada con imágenes de Haz Ruido y Twitter (@yucatoxico)

La Policía de Yucatán detuvo a un masajista gay y amenazó con hacerle lo mismo que a José Eduardo Ravelo, joven violado y asesinado a golpes por elementos de seguridad.

Un masajista y creador de contenido para adultos que reside en Yucatán denunció que el sábado 6 de noviembre de 2021 fue detenido arbitrariamente y con violencia por la Policía estatal bajo la amenaza de recibir el mismo trato que el joven José Eduardo Ravelo. CONOCE LOS DETALLES DEL CASO DE JOSÉ EDUARDO RAVELO.

De acuerdo con la víctima, los hechos ocurrieron alrededor de las 20:00 en plena capital yucateca, mientras muchas personas todavía circulaban por las calles.

A través de su cuenta de Twitter, el usuario @yucatoxico, quien se identifica como masajista y creador de contenido para adultos, relató que se le vino a la memoria el caso de José Eduardo al ser detenido sin justificación por elementos de la Policía de Yucatán.

Así comenzó a relatar lo que le sucedió. / Foto: Twitter (@yucatoxico)

Según relató a través de un hilo en Twitter, la víctima caminaba rumbo a su domicilio cuando se le acercó una patrulla. Un policía le preguntó qué hacía en el lugar y le pidió que mostrara su identificación. El tuitero accedió a mostrar su credencial de elector, pero se negó a entregársela al uniformado, quien se puso agresivo. En ese momento, al joven se le vino a la cabeza el caso de José Eduardo:

«Debido al caso reciente de José Eduardo Ravelo tengo muy presente la noción de que la Policía en Yucatán tiene el poder para violar y herir a alguien de muerte y salirse con la suya con ayuda de las autoridades».

La Policía detuvo a José Eduardo el 21 de julio de 2021. El joven alcanzó a relatar que lo golpearon y violaron antes de fallecer a causa de los traumatismos. / Foto: Radio Fórmula

«Lo mismo te va a pasar»: Policía

El tuitero contó que tras negarse a soltar su identificación sacó su teléfono celular y comenzó a grabar a los policías. Logró captar algunos de los nombres y las placas de los oficiales. Luego, explicó a los uniformados que si no tenían bases para detenerlo procedería a retirarse y así lo hizo.

No obstante, cuando el tuitero se encontraba a solo 2 cuadras de su domicilio, la misma patrulla de la Policía de Yucatán regresó acompañada de 2 camionetas pick up como las usadas para detener a José Eduardo Ravelo.

En ese instante, la víctima se encontraba hablando con su novio y contándole sobre lo sucedido momentos antes. Por ello, puso el altavoz para que su pareja pudiera escuchar lo que sucedía. Sin embargo, los elementos de seguridad le arrebataron el teléfono y lo sometieron con violencia. CHECA EL RECUENTO DE CASOS DE LGBTFOBIA EN YUCATÁN.

El joven relató que al resistirse al arresto arbitrario por parte de la Policía de Yucatán indicó a los oficiales que conocía los antecedentes del caso de José Eduardo. Sin embargo, los uniformados se burlaron y le respondieron que entonces ya sabía lo que le iba a pasar:

«Durante el forcejeo los oficiales me preguntaban por qué me resistía. Entre otras cosas les respondí que sabía lo que ellos hacían y que conocía el caso de José Eduardo. Ellos me contestaron que, si ya sabía lo que me iba a pasar, por qué me resistía».

Posteriormente, el tuitero recibió una amenaza directa por parte de un elemento de la Policía de Yucatán, quien le dijo que recibiría el mismo trato que José Eduardo:

«Le dije que seguramente había sido alguien como él quien torturó a José Eduardo. Me contestó que sí y que lo mismo me iba a pasar a mí».

«Sobreviví a lo que muchos, como José Eduardo, no pudieron»: tuitero

El tuitero también contó que de camino a la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán temió que los elementos de la Policía le hicieran lo mismo que a José Eduardo:

«El camino hasta la Secretaría de Seguridad fue muy largo y al pasar por el Periférico, que es como carretera, estaba muy solo todo. La patrulla se detuvo en 2 ocasiones en lugares completamente oscuros y abandonados. Yo pensé que iba a ser golpeado, violado y torturado».

Sin embargo, la víctima considera que no sufrió el mismo destino que José Eduardo debido a que antes de la detención por parte la Policía de Yucatán logró comunicarse con su familia para informar lo que estaba sucediendo. También contó con el apoyo de personas que se detuvieron en la calle para cuestionar a los policías por la detención arbitraria. CONOCE OTROS CASOS DE AGRESIONES POR PARTE DE LA POLICÍA HACIA PERSONAS LGBT+.

En las instalaciones de la Policía, el detenido no sufrió un trato digno. Se le obligó a desnudarse, se le fotografió y se le negó su derecho a hacer una llamada. No obstante, pudo salir tras 8 horas gracias a que sus familiares tramitaron un amparo.

Al reflexionar sobre el caso, el joven dijo en su hilo que sobrevivió a la detención de la Policía de Yucatán gracias a privilegios con los que José Eduardo no contó:

«Me duelen el cuello, las muñecas, la espalda y la rodilla. Vomité y tengo el estómago hecho añicos. Pero estoy vivo. Sobreviví a lo que muchos, como José Eduardo, no pudieron por no contar con los mismos privilegios y la ayuda de una familia que estaba cerca cuando la necesitaba».

Impunidad es igual a repetición

Lo más indignante es que ambos casos, el de José Eduardo y el del masajista, muestran cómo la impunidad fomenta la repetición de conductas criminales en la Policía de Yucatán. Aunque un informe mostró que José Eduardo fue violado con un objeto duro, aunque fotografías muestran al joven golpeado y aunque está comprobado que los videos filtrados por el alcalde de Mérida para deslindarse del caso están editados, la Fiscalía General de la República concluyó que el joven falleció de neumonía y no por la golpiza recibida por parte de la Policía de Mérida. Protegida por esa cortina de impunidad, la Policía de Yucatán amenaza a quien es detenido con hacerle lo mismo que a José Eduardo.

Además, el caso demuestra que las detenciones arbitrarias y la fabricación de delitos son el modus operandi de la Policía de Yucatán. El masajista detenido asegura que cuando transeúntes cuestionaron a los uniformados el motivo de la detención, estos inventaron que alguien lo denunció por orinar en la calle y exhibirse frente a una mujer.

El problema es que, tras dejar impune el caso de José Eduardo Ravelo, las autoridades no cuentan con credibilidad para investigar el nuevo atropello cometido por la Policía de Yucatán.