Íconos de la revolución señalados por ser homofóbicos

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Fidel Castro era uno de los íconos revolucionarios homofóbicos. / Foto: The Daily Beast

Te compartimos esta lista de líderes e íconos revolucionarios de América Latina que han sido señalados por episodios homofóbicos.

La labor de íconos revolucionarios como Fidel Castro (Cuba) o Salvador Allende (Chile) ha sido una pieza fundamental para la historia de nuestro continente, pero no se nos puede olvidar que se les ha señalado por ser homofóbicos.

La denuncia no es nueva. Desde hace años, mujeres e integrantes de la comunidad LGBT+ hemos manifestado que una de las grandes críticas respecto a la izquierda (y no solo de América Latina) es la misoginia y homofobia que han prevalecido en periodos de gran agitación y cambio social. Tan solo recordemos la película Fresa y chocolate (1973) y su retrato de la relación entre un artista homosexual y un joven comunista lleno de prejuicios en Cuba.

Además de ser el trago agridulce de episodios como la Revolución Cubana o la consolidación de la Unidad Popular, el desconocimiento de las agendas feministas y LGBT+ ha generado cierto malestar entre las y los activistas comprometidos con la izquierda o con los proyectos que se han descrito de tal modo.

Pedro Castillo

Algunos de los gobiernos del siglo XXI han sido señalados por posturas y acciones que nos han hecho dudar sobre el verdadero compromiso con las luchas emancipatorias. Como ejemplo más reciente tenemos al actual presidente de Perú, José Pedro Castillo Terrones.

Guido Bellido (izquierda), primer ministro de Perú, junto al presidente, Pedro Castillo / Foto: El País

Castillo es una de las figuras más recordadas del movimiento sindical en este país de América del Sur. Durante un largo tiempo luchó por la mejora de las condiciones laborales del profesorado rural y el campesinado. Sin embargo, también es conocido como uno de los dirigentes políticos más homofóbicos de Latinoamérica. Sumado a sus reiteradas negativas de legislar a favor del matrimonio igualitario y el aborto voluntario y seguro, su gabinete brilla por una postura anti-LGBT+. Ahí encontramos a Guido Bellido, primer ministro que pretende criminalizar la homosexualidad. La homofobia y la misoginia que imperaron (o imperan) en algunos dirigentes de la izquierda latinoamericana han sido una mina de oro para la derecha. Esto le ha permitido pulir y dar mayor fuerza a sus políticas de pinkwashing.

Ernesto ‘Che’ Guevara

Indudablemente, pensar la historia contemporánea de América Latina sin el legado del Che sería imposible. Es cierto, este ícono revolucionario de Santa Fe, Argentina, criticó los sistemas de injusticia y opresión del continente. Después de su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas del 11 de diciembre de 1964, la resistencia en Cuba fue un referente de la lucha latinoamericana. También fue una de las figuras que denunciaron las injusticias cometidas contra la población de Asia. Entre los múltiples pasajes del Che se encontró su participación con el Ejército de Liberación del Congo.

Entonces, ¿cuál es el problema? En numerosas ocasiones, al Che se le ha descrito como misógino, homofóbico, racista y xenófobo. Aun después de la derrota del régimen de Fulgencio Batista, la promesa de la liberación no fue para todes. En principio, la reconstrucción de Cuba como nación soberana no contemplaba a los gays.

¿El argumento? Según el Che y sus seguidores, eran un eslabón débil. La discriminación de los hombres gay no solo se tradujo en la exclusión del país revolucionario. Los hombres gay fueron enviados a campos de concentración en donde fueron humillados, torturados y asesinados.

El Che Guevara era misógino, homofóbico, xenofóbico y racista. / Foto: Radio La Calle

Fidel Castro, uno de los íconos revolucionarios que reconoció tener episodios homofóbicos

Otro de los nombres que figuran en esta lista de íconos revolucionarios pero homofóbicos es el de Fidel Castro.  El exdiputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular y exmandatario de Cuba comentó a La Jornada, 6 años antes de morir, que él había sido responsable de las persecuciones y detenciones de personas homosexuales. Durante la charla, señaló que se les acusó de contrarrevolucionarios. Sin decir explícitamente que tuvo un ‘motivo legítimo’, Castro dio a entender que la violencia contra este sector de la población fue por el temor a que la CIA enviara «traidores».

«No era cosa sencilla, pero en fin. De todas maneras, si hay que asumir responsabilidad, asumo la mía. Yo no voy a echarle la culpa a otros».

Fidel Castro y Ernesto ‘el Che’ Guevara / Foto: El Independiente

Salvador Allende

Si bien los señalamientos han sido menores en comparación con Fidel Castro y el Che Guevara, estos han hecho presentes. Es cierto: en la Rebelión de Octubre, estudiantes y demás integrantes de la Primera Línea vociferaban su legado. La herencia de Allende para Chile no es cualquier cosa.

Tras la publicación del libro del historiador de la Universidad de Berlín Víctor Farías (Salvador Allende contra los judíos, los homosexuales y otros ‘degenerados’) se señaló a Allende como uno de los íconos revolucionarios homofóbicos. En dicho libro, Farías aseguró que el exintegrante del Partido Socialista de Chile era antisemita y homofóbico ya que —supuestamente— creía que la homosexualidad era algo que se ‘podía curar’. ¿Y esto por qué importa? Que no se nos olvide que este luchador social se recibió y ejerció como médico.

Fotocopia de la portada de la tesis de Salvador Allende / Foto: Archivo Chile

Sumado a la falta de hechos o acciones que comprobaran las afirmaciones de Farías, en 2005 Víctor Pey, presidente de la Fundación Presidente Allende, acusó al historiador de distorsionar las ideas del socialista.

Para confrontar esta idea, el catedrático de la Universidad de Valencia Juan Carlos Carbonell publicó un prólogo que analiza la tesis de Salvador Allende. Aún se tienen dudas sobre la verdadera postura del exintegrante del Partido Socialista de Chile. No obstante, Carbonell subraya que Allende tenía que incluir los estudios que se tenían hasta entonces. Recordemos que fue hasta 1990 que la OMS declaró que la homosexualidad no es una enfermedad mental. MIRA LA VERDAD TRAS LA TESIS DE SALVADOR ALLENDE.

Su nieto, Alejandro Fernández —quien pertenece a la comunidad LGBT+— no ha dado detalles al respecto. Lo único que expresó en una entrevista con La Tercera fue:

«Ser el “nieto de…” me causaba estrés, porque sentía que estaba traicionando la imagen revolucionaria, la imagen de mi abuelo. Decía: “Soy diferente”. Y la gente se refería a esa diferencia como “los maricones” en todo el espectro político. Había una estigmatización fortísima».

Evo Morales

El ascenso de Evo Morales a la presidencia de Bolivia en el 2006 colocó al activista sindicalista dentro de los íconos revolucionarios del continente, pero con algunos episodios homofóbicos. Sin duda, el triunfo presidencial de Morales fue un motivo de regocijo entre las y los participantes de la Guerra del Agua y el Gas.

Empero, desde un principio se supo que Evo no era precisamente un aliado LGBT+. Uno de los comentarios menos afortunados fue cuando insinuó que el consumo de pollos hormonados tenía implicaciones en la sexualidad de las y los jóvenes. En 2010, lo que pudo ser una denuncia de la injusticia alimentaria y el rechazo al predominio de multinacionales como Coca-Cola terminó como uno de los pronunciamientos que causó mayor enojo en la comunidad LGBT+.

«El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres».

Eso sí: después de que los colectivos manifestaron su incomodidad, Evo pidió disculpas al respecto. Bueno, a su modo. Dijo que sus palabras en la Radio Nacional de España «se habían tergiversado».

Otro de los comentarios que indignaron a las disidencias sexuales de Bolivia fue uno en el que Evo opinó sobre la vida sexual de la exministra de salud, Ariana Campero. «No quiero pensar que es lesbiana», expresó el político días después de que los medios de comunicación y opinión pública habían hecho mofa de la vida privada de Campero.

Lo que no podemos perder de vista: no es secreto que los infortunados comentarios de Evo respecto a los temas de las diversidades sexogenéricas han sido momentos en los que sus adversarios internacionales han aprovechado para reflejar su racismo y clasismo. ESTO ES LO QUE HA HECHO EVO MORALES POR LA COMUNIDAD LGBT+.

Evo Morales ha tenido algunos episodios de homofobia. / Foto: RFI

La prensa revolucionaria

Como mencionamos al principio, muchas de las disidencias sexogenéricas que creemos y luchamos por proyectos de izquierda llevamos décadas denunciando que nos hemos sentido ignorades y hasta atacades. Lo tenemos más que presente, gran parte de la narrativa de la izquierda de los 60 y 70 privilegió a la masculinidad hegemónica como única cualidad y apuesta de los proyectos revolucionarios.

El rechazo de las personas LGBT+ no solo formó parte de las agendas de íconos revolucionarios y homofóbicos. Estas posturas estuvieron presentes en muchos de los medios de comunicación de la resistencia estudiantil, sindical y campesina. Por ejemplo, en Argentina se denunció el uso de adjetivos para describir a activistas que no encajaban en el ideal masculino que se planteó desde la guerrilla. Además de retratarnos como perpetuadores de crímenes deshumanizados, también se nos vio como adversarios políticos.

Hacer una revisión crítica de las narrativas y modelos en los que se guio parte de la propuesta revolucionaria latinoamericana no tiene como objetivo criminalizar a los líderes y mucho menos a los proyectos de izquierda. Escribir este texto es una forma de subrayar que los movimientos emancipatorios no deberían replicar los sistemas de opresión que permiten y legitiman la violencia.

Tampoco queremos abonar a la retórica que se ocupa desde los grupos de ultraderecha. Al adscribirnos a una corriente ideológica estamos en la responsabilidad de mantener una lectura crítica al respecto. La homofobia y misoginia no son y jamás serán parte de un proyecto de resistencia.

¿Qué otras figuras agregarías a esta lista de íconos revolucionarios pero homofóbicos? ¡Cuéntanos!

Con información de Nueva Sociedad, La Jornada, La Vanguardia, El Espectador, Andina, El Español, El oído pensante y Movilh 

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