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7 mitos y realidades sobre el VIH que debes conocer

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Existe mucha desinformación alrededor del VIH, así que te explicamos la realidad detrás de los mitos más comunes.

A más de 3 décadas de que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) irrumpiera en la escena mundial, existen muchos mitos y creencias falsas a su alrededor. ¿A qué se debe esto? 

A que el VIH se transmite principalmente por vía sexual, y el sexo es un tema tabú. Y aunque ha pasado tanto tiempo desde su aparición, sigue habiendo un halo de culpa, silencio y moralidad a su alrededor que ha impedido que se hable de él libremente. 

No es casual que, debido a esto, la gente prefiera enterarse con el amigo del amigo o incluso a través de medios que propagan información poco fidedigna. Por eso nos hemos dado a la tarea de desmentir 7 mitos y realidades sobre el VIH que seguramente has escuchado o incluso tú mismo crees.

Mito 1: «El VIH y el sida son lo mismo».

Realidad: no, no son lo mismo, y este es uno de los mitos más comunes sobre el VIH. Se dice que una persona está en fase sida cuando después de un tiempo de haber contraído el virus, este se ha replicado de manera tal en el organismo que ha propiciado un deterioro del sistema inmunológico. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), «el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) es un término que se aplica a los estadios más avanzados de la infección por VIH y se define por la presencia de alguna de las más de 20 infecciones oportunistas o de cánceres relacionados con el VIH». AQUÍ TE EXPLICAMOS MÁS A DETALLE QUÉ ES LA FASE SIDA.

También se dice que una persona está en fase sida cuando tiene menos de 200 células CD4 por cada milímetro cúbico de sangre. Actualmente, muchas personas que se encuentran bajo tratamiento antirretroviral (TAR) nunca presentarán sida, pues este ayuda a que nunca se alcance esta fase. Por tanto, diagnosticarse oportunamente y apegarse al tratamiento es tan importante. ¡Hazte la prueba YA!

Mito 2: «El VIH se nota».

Realidad: una de las falsas creencias alrededor del VIH es que se puede detectar a simple vista. Es decir, si vemos a una persona en extremo delgada o con apariencia decaída, eso indicaría que vive con el virus. Esto es un mito que nació debido a que los primeros individuos que aparecieron en los medios de comunicación con sida presentaban un aspecto muy delgado. Pero cualquier mal, potencialmente mortal, en una fase avanzada, puede conllevar delgadez extrema. Incluso, hay personas que son naturalmente muy delgadas y no padecen enfermedad alguna. Esta es una de las razones por la que muchos prefieren no hacerse la prueba de VIH. Bajo la lógica de «si me veo saludable significa que no tengo nada», muchos evitan la prueba y se enteran de que tienen VIH cuando ya es demasiado tardeTE EXPLICAMOS POR QUÉ A MUCHA GENTE LE DA MIEDO HACERSE LA PRUEBA.

Mito 3: «Los antirretrovirales son tóxicos y dañan más de lo que ayudan».

Realidad: una vez más, esta es información que está basada en conocimientos un tanto rezagados, por lo que es otro de los mitos sobre VIH que existen. En los años 80 y principios de los 90 se sabía poco del virus. Por ello, los fármacos disponibles para tratarlo solían ser bastante agresivos con el organismo, además de que había que tomar muchas tabletas durante el día. Actualmente, esto ha cambiado. Muchos de los tratamientos antirretrovirales se basan en una sola tableta diaria. Estos son mucho más amables con el organismo que los de hace décadas, aunque su administración siempre debe ser prescrita por un médico especialista. 

Mito 4: «En las personas indetectables el riesgo de transmitir el VIH es bajo, pero existe».

Realidad: primero, lo primero. Ser indetectable significa que has presentado una buena adherencia al tratamiento antirretroviral. Es decir, que está siendo exitoso. Esto se determina mediante una prueba de carga viral. El Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH y el sida (Onusida) dice que eres indetectable si tu carga viral es menor a 50 copias por cada mililitro de sangre. Ahora bien, Onusida respalda la campaña Indetectable = Intransmisible. Esto significa que, si has alcanzado la indetectabilidad, no transmitirás el virus a tus parejas sexuales, incluso si deciden no usar condón. No ha habido un solo caso en el mundo en que una persona indetectable haya transmitido el VIH a su pareja. Grandes noticias, ¿no? DESCUBRE CÓMO PASÉ DE FASE SIDA A SER INDETECTABLE.

Mito 5: «No me trato porque los antirretrovirales son caros».

Realidad: si bien el costo de los antirretrovirales podría ser prohibitivo para algunas personas —en México, un frasco para un mes de tratamiento podría costar comercialmente varios miles de pesos—, la verdad es que gracias a la lucha activista el acceso a estos medicamentos hoy es gratuito para toda la población. En el caso de México, si no estás afiliado a algún sistema de seguridad social por parte de tu trabajo, estos se reciben gratuitamente por parte del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi)

Mito 6: «Los besos intensos pueden transmitir el VIH».

Realidad: sin duda, este es uno de los mitos sobre el VIH más comunes. No te preocupes, besar a una persona con VIH —o besar a alguien que no tiene el virus, pero tú sí— no tiene riesgo alguno. Esto está avalado por Onusida:

«Los besos en la boca no entrañan ningún riesgo para la transmisión del VIH. No hay ninguna prueba que sugiera que el virus se pueda transmitir por medio de la saliva al besar».

¡Felices y deliciosos besos!

Mito 7: «Estoy en profilaxis pre-exposición (PrEP), por lo que puedo olvidarme completamente del uso del condón». 

Realidad: la PrEP o profilaxis pre-exposición es una de las más valiosas herramientas con las que contamos hoy en día para evitar nuevos casos de VIH. A grandes rasgos, consiste en tomar una tableta durante un cierto tiempo —según la página prepfacts.org se requieren al menos 7 días para alcanzar niveles efectivos— que reduciría los riesgos de contraer el virus.

Estas son grandes noticias, pero recordemos que el VIH no es la única ITS, por lo que, si dejas de lado el condón, podrías adquirir alguna otra infección de transmisión sexual. Si decides no usar preservativo —ojo, estás en todo tu derecho—, siempre recuerda que la PrEP solo te protege del VIH. El tratamiento PrEP debe ser indicado por un médico.

Estos son 7 mitos y realidades que nos dimos a la tarea de investigar para ti. ¿Tienes más dudas? Siempre recuerda acercarte a especialistas en el tema para resolverlas o, en su caso, a sitios fidedignos.

La información correcta es tu mejor aliada. ¡Gracias por cuidarte! Consulta a tu médico.

Pável Gaona
Comunicólogo por formación, escritor por convicción y DJ de música kitsch por diversión. Vivo públicamente con VIH y he asumido como misión que otros también lo hagan con responsabilidad, información y sin ser discriminados. Apasionado defensor de las identidades trans.
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