Obispo transfóbico se sale con la suya ante autoridades omisas

obispo transfóbico Ramón Castro
Ramón Castro Castro, obispo transfóbico de Cuernavaca / Foto: El Financiero.

Ninguna autoridad o institución ha atendido adecuadamente las quejas de activistas y organizaciones civiles en contra del obispo transfóbico Ramón Castro.

Esta semana se cumplieron tres meses desde que el obispo transfóbico Ramón Castro Castro emitió un discurso de odio en contra de la comunidad LGBTQ+ en general, y de las personas trans en particular.

El 22 de marzo, el clérigo aseguró durante una homilía que la COVID-19 se debe a «un grito de Dios» en contra del aborto, la homosexualidad y los padres y madres de familia que apoyan a sus hijos trans para que vivan acorde con la identidad de género con la que se identifican.

En su momento, activistas como Antonio Medina Trejo presentaron quejas formales por el discurso de odio de Castro Castro. También alzaron la voz organizaciones como Ledeser, la Red de Juventudes Trans o la Asociación por las Infancias Transgénero. Sin embargo, las autoridades han actuado de forma omisa.

Ramón Castro Castro, obispo transfóbico de Cuernavaca / Foto: Detroit Catholic

Hasta ahora, el obispo transfóbico de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, simplemente ha recibido apercibimientos con escasa convicción por parte del Conapred y la Comisión de Derechos Humanos de Morelos. Por su parte, el Gobierno de Morelos se niega a actuar. Y mientras tanto, el discurso de odio del clérigo sigue permeando a la sociedad.

Se echan la bolita

Apenas este lunes, tres meses después del discurso de odio que Castro Castro emitió desde el púlpito, la Comisión de Derechos Humanos de Morelos (CDH) realizó una recomendación sobre el caso dirigida a la Secretaría de Gobierno del Estado, al gobernador, a la Dirección de Atención a la Diversidad Sexual y a otras instituciones públicas.

La CDH consideró que el Gobierno fue omiso al proteger y garantizar los derechos de la comunidad LGBTQ+. Además, relató que varios quejosos llegaron ante la Comisión argumentando que el Gobierno estatal no atendió sus quejas contra el obispo transfóbico Ramón Castro.

Por ello, la Comisión pidió que el Gobierno atienda las quejas contra el clérigo. También dijo que la Secretaría debería pedir a la iglesia abstenerse de emitir discursos de odio. E incluso le solicitó emitir un posicionamiento explícito contra las manifestaciones del obispo.

Sin embargo, la Secretaría de Gobierno de Morelos no sólo no admitió la recomendación, sino que además, responsabilizó de omisión a la Comisión de Derechos Humanos.

En respuesta a la recomendación, el Gobierno morelense dijo que no tiene facultades para intervenir en materia de asociaciones religiosas. Y también dijo haber recibido quejas por parte de personas que dijeron que la Comisión no atendió sus reclamos contra el obispo transfóbico Ramón Castro.

Tampoco actúa Conapred

Otra institución cuya reacción fue laxa ante el discurso de odio de Castro Castro es el Conapred. El pasado 28 de marzo, el Consejo se limitó a hacer un «llamado urgente a las distintas iglesias y comunidades religiosas» para que dejen de difundir información falsa. Sin embargo, no aplicó protocolos de actuación más estrictos.

En su momento, Antonio Medina Trejo, quien presentó la queja ante Conapred, expresó a Homosensual su insatisfacción por la respuesta del organismo. El activista LGBTQ+ comentó que el Consejo pudo pedir al obispo transfóbico Ramón Castro una disculpa pública:

«Conapred generó un documento en el cual obliga a las iglesias, a los jerarcas y a los sacerdotes a que cuando hagan este tipo expresiones sean llamados al Conapred, se les dé un curso y hagan una disculpa pública».

No obstante, no ocurrió así. El problema es que las declaraciones de Castro Castro claramente crean desinformación. Pero no sólo eso. Además, exponen a la comunidad LGBTQ+ a ataques o crímenes de odio. Como le explicó la defensora de los Derechos Humanos Ari Vera en una conversación con Homosensual el pasado mes de marzo:

«Este tipo de mensajes, bajo estas circunstancias (pandemia), puede provocar asesinatos hacia personas e infantes trans por la falsa creencia de que somos las culpables».

Por ello, las autoridades deberían adoptar un rol más activo para sancionar a quienes, como el obispo transfóbico Ramón Castro, incitan al odio desde una posición de poder.

Con información de El Sol de Cuernavaca

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