Fiscalía persigue a activista trans que lanzó glitter en protesta feminista

Glitter protestas feministas
El 12 de agosto de 2019 Alec lanzó glitter al secretario de Seguridad de CDMX, Jesús Orta, durante una protesta feminista. Desde entonces inició una persecusión en su contra. / Foto: Reforma

En 2019, la imagen de Alec lanzando glitter al secretario de Seguridad Ciudadana de CDMX se convirtió en un ícono de las protestas feministas. Ahora también simboliza la persecución del Estado contra las disidencias del patriarcado.

Más de un año después de haber lanzado glitter al entonces secretario de Seguridad capitalino durante una protesta feminista, Alec corre el riesgo de convertirse en presx políticx. Sin embargo, su caso no es único. Al menos otras 12 personas que participaron en las marchas que se realizaron en CDMX de agosto de 2019 están en la misma situación.

Lo anterior sienta un peligroso precedente para la libertad de expresión y para los movimientos sociales: la criminalización de la protesta para inhibir la reivindicación de los derechos humanos.

Homosensual platicó con Alec, Liebre Andrómede y Cristal, integrantes de la colectiva Resistencia Queer, quienes contaron en entrevista los detalles de la persecución judicial que sufren desde entonces.

Alec, Libre Andrómede y Cristal son integrantes de la colectiva Resistencia Queer. / Foto: Raúl Cervera

Glitter, símbolo de unidad en las protestas feministas

En 2019, la brillantina, diamantina o glitter se convirtió en ícono de las protestas feministas. El 12 de agosto de ese año se realizó una concentración frente a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, luego de que varios policías fueron acusados de violar mujeres en distintos hechos. Cuando el entonces titular de la dependencia, Jesús Orta, salió a dar una declaración, Alec le lanzó glitter en el cabello.

Alec se identifica como una persona trans y forma parte de Resistencia Queer, una colectiva anarquista que aboga por un feminismo interseccional. Ese día la organización acudió a la manifestación para acompañar a sus compañeras feministas y apoyarlas en su lucha. CONOCE A LAS ACTIVISTAS TRANS MEXICANAS MÁS CHINGONAS.

Alec, quien lanzó glitter en la protesta del 12 de agosto, se identifica como una persona trans. / Foto: Raúl Cervera

Al lanzar glitter, Alec se encontraba encapuchade. En ese momento nadie supo su identidad. Sin embargo, la diamantina se volvió un símbolo de la unidad en las protestas feministas:

«El glitter se volvió un símbolo de unidad y de anonimato en la lucha. Surgió el hashtag #FuimosTodas, ignorando todas estas morras que tienen posturas transexcluyentes que quien lo había arrojado fue una personas trans».

El acoso del Estado

Por desgracia, más de un año después, la imagen de Jesús Orta cubierto con glitter también es símbolo de la persecución del Estado contra quienes participan en las protestas feministas. Alec contó a Homosensual que desde entonces ha sido objeto de acoso mediático y judicial. El patrón es claro: las autoridades y un sector de la prensa criminalizan la protesta con el fin de desprestigiar al movimiento.

En la marcha feminista del 8 de marzo de 2020, algunos medios grabaron a Alec dando consejos de seguridad a quienes acudieron. Sin embargo, sacaron sus palabras de contexto y aseguraron que estaba incitando a la violencia.

Posteriormente, el 9 de junio, el periodista Carlos Jiménez —conocido por publicar imágenes sin respetar la identidad o privacidad de quienes en ellas aparecen— consiguió grabaciones de las cámaras de seguridad de la Fiscalía de CDMX en las que se observa a Alec sin capucha ni sudadera. Jiménez subió las imágenes a Twitter y acusó a Alec de ser «una de las líderes anarquistas». También le identificó como la persona que lanzó glitter a Orta en las protestas feministas del 12 de agosto.

Además de la lucha feminista, Resistencia Queer apoya las luchas LGBT+, trans y de las trabajadoras sexuales. / Foto: Raúl Cervera

Persecución judicial

Coincidentemente, las mismas imágenes que la Fiscalía filtró a Carlos Jiménez después le servirían para perseguir judicialmente a Alec. Aunque nadie presentó en ningún momento una denuncia, la institución inició una carpeta de investigación por «nota criminal». Es decir, que la Policía Cibernética supuestamente detectó en medios de comunicación información sobre la posible comisión de una conducta criminal.

El pasado 19 de noviembre, la Fiscalía giró un citatorio para Alec y 12 activistas más que marcharon tanto el día que se arrojó glitter a Orta como en otras protestas feministas. Alec no acudió al citatorio debido a que no se le notificó de forma adecuada. Por ende, no puede saber de qué delitos se le acusa. Sin embargo, sabe por otros activistas que sí se presentaron ante la fiscalía que se trataría de daño a propiedad, lesiones y robo.

Criminalización de la protesta

La persecución de oficio contra quienes lanzaron glitter en las marchas feministas contrasta con la escasa respuesta de las instituciones ante la violencia feminicida. Sin embargo, para el colectivo Resistencia Queer se trata de algo más grave que una simple persecución: es una estrategia para criminalizar la protesta.

«Es un método terrorista del estado para criminalizar la protesta. Como nos está sucediendo ahorita a nosotres, le puede pasar a cualquier persona que decida manifestarse para defender los derechos humanos».

Además, de forma paralela a la persecución judicial contra activistas, la represión a las protestas feministas se ha recrudecido desde el incidente de la brillantina:

«Quienes hayan estado en las marchas feministas del último año se han dado cuenta de que el número de policías cercándonos se ha triplicado. El estado intenta maquillarlo poniéndoles nombres muy coquetos [a los grupos represores] como el cuerpo de mujeres policías Ateneas. De todos modos te reprimen, pero con perspectiva de género».

Manifestación de integrantes de Resistencia Queer / Foto: Raúl Cervera

«El enemigo no está entre nosotres»: Alec

Alec considera que la «cacería de brujas» desatada hacia las protestas feministas desde el lanzamiento de la diamantina se debe a que el Estado reconoce que el movimiento social está tomando fuerza y pone en riesgo sus cimientos. En ese sentido, sabe que corre el riesgo de terminar como presx políticx. Pero esta misma amenaza se cierne sobre más activistas feministas, tanto interseccionales como transexcluyentes. Por ello hace un llamado a la solidaridad:

«El enemigo no está entre nosotres. El enemigo es el Estado. El Estado no nos cuida, nos criminaliza. No solo a las mujeres sino a todas las disidencias de un estado heteropatriarcal: a las maricas, a las trans, a las lechas».

Por lo pronto, Resistencia Queer ya organiza la defensa de las activistas que recibieron citatorios de la fiscalía. Por un lado, la organización cuenta con el apoyo de abogadas feministas transinclusivas. Y por otro, ya convocó a una nueva protesta feminista el próximo 4 de diciembre frente a la Fiscalía de CDMX, donde la cita será con glitter en mano.

Convocatoria a una protesta pacífica realizada por Resistencia Queer / Foto: Cortesía de Resistencia Queer

Por su parte, para la Fiscalía de CDMX parece más importante perseguir a quienes lanzaron glitter en las protestas feministas que hacer justicia para las víctimas de la violencia machista y los feminicidios.

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