Frida Kahlo: una mujer que convirtió el dolor en arte

Frida Kahlo, pintora mexicana / Foto: Especial

Frida Kahlo es reconocida por más que su talento artístico, pues se ha convertido en uno de los íconos más importantes de la cultura mexicana, especialmente entre los artistas de la comunidad LGBT+.

La pintora mexicana Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (Coyoacán, Ciudad de México, 6 de julio de 1907-13 de julio de 1954) es un ícono LGBT+. Pero no solo eso, ya que su personalidad y franqueza siempre generaron admiración no solo cuando vivía, sino aún después de su muerte.

Frida Kahlo es muchísimas cosas: mujer, bisexual, un ícono feminista y LGBT+, una reconocida pintora a nivel mundial, activista, poeta y, en pocas palabras, quizá la artista más emblemática de México. Pero si algo es bien sabido es que la vida de Frida no fue precisamente fácil. La realidad es que fue gracias a todo su sufrimiento que Kahlo pasó a la historia, pues el dolor fue una de las razones principales por las que empezó a pintar. AQUÍ TE CONTAMOS SOBRE 8 FIGURAS HISTÓRICAS QUE QUIZÁ NO SABÍAS QUE ERAN BISEXUALES.

Frida nació el 6 de julio de 1907 en Coyoacán, Ciudad de México. Creció en la casa de su familia, misma que habitaría la mayor parte de su vida: la Casa Azul. Guillermo Kahlo, su papá, era un fotógrafo e inmigrante alemán, mientras que Matilde Calderón, su mamá, era mexicana. Matilde y Guillermo tuvieron 4 hijas: Cristina, Adriana, Matilde y Frida.

Cristina, Adriana, Matilde y Frida, las hermanas Kahlo Calderón / Foto: Museo Frida Kahlo

La infancia de Frida

La vida de Frida estuvo marcada por el sufrimiento desde que era pequeña. La poliomielitis fue el primero de los infortunios que padeció, mismo que le causó mucho dolor físico a lo largo de su infancia. Cuando le diagnosticaron polio en 1913, la pequeña Frida tuvo que pasar 9 meses en cama. Aunque se recuperó, esta enfermedad le dejó secuelas permanentes, entre ellas, una evidente limitación motriz. MIRA AQUÍ LA HISTORIA DE LA AMARGA EXISTENCIA DE VIRGINIA WOOLF.

Frida Kahlo de niña / Foto: Wikimedia Commons

A pesar de que tuvo varias intervenciones quirúrgicas y asistió a múltiples tratamientos médicos, Frida se desarrolló de modo diferente, pues sus limitaciones la obligaron a no poder participar en muchas de las actividades que los niños de su edad (incluyendo a sus hermanas) realizaban.

Juventud

Frida fue alumna del Colegio Alemán y posteriormente estudió en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México. Cabe mencionar que esta prestigiosa institución apenas comenzaba a admitir a mujeres en sus instalaciones. Frida siempre fue una chica rebelde y anarquista, al igual que las personas con las que se juntó en su adolescencia.

En 1925, cuando Frida tenía 19 años, sufrió un grave accidente en un autobús donde viajaba, mismo que fue arrollado por un tranvía. Su columna vertebral quedó fracturada en 3 partes. También se le fracturaron varias costillas, la clavícula, la pelvis, se dislocaron 1 de sus pies y 1 de sus hombros y su pierna derecha se fracturó en 11 partes. Y es que una vara le atravesó la cadera.

Frida Kahlo tras su accidente / Foto: El Universal

El dolor se convierte en arte

Desde mucho tiempo antes de su accidente, Frida ya había mostrado un poco de interés por el arte. Pero no fue sino hasta 1926 cuando pintó su primer autorretrato. Frida estuvo en cama muchos meses y tuvo alrededor de 32 operaciones. Fue entonces que Kahlo comenzó a pintar.

Frida Kahlo empezó a pintar autorretratos después de su accidente. / Foto: El Universal

Con el paso del tiempo, su pintura se volvió más compleja, siempre reflejando su dolor e impotencia ante su situación. CONOCE A TODAS ESTAS MUJERES HISTÓRICAS DEL ACTIVISMO LGBT+ MEXICANO.

Frida y Diego

El muralista Diego Rivera y Frida Kahlo se conocieron oficialmente en 1928, cuando Frida visitó a Rivera en su taller mientras este trabajaba en una serie de murales para el edificio de la Secretaría de Educación Pública. Ella quería mostrarle sus propios trabajos y Rivera quedó verdaderamente impresionado con sus cuadros, animándola a seguir pintando.

Frida y Diego / Foto: National Geographic

Un año después, en 1929, Frida y Diego se casaron. Se instalaron en la Casa Azul de Coyoacán. Tampoco es un secreto que la relación de Frida y Diego fue tormentosa e intensa. Pasaron por un sinfín de crisis de pareja provocadas por infidelidades y divorcios, aunque también vivieron con un gran protagonismo del arte y el amor. Al igual que Diego, Frida también tuvo amoríos con otras personas, entre ellas están el político León Trotski, la pintora Jacqueline Lamba y la cantante Chavela Vargas. AQUÍ TE CONTAMOS DE VARIAS LESBIANAS Y BISEXUALES FAMOSAS DE LA HISTORIA.

Frida Kahlo y Chavela Vargas / Foto: Revista Central

El dolor no se va

Tristemente, las desgracias para Frida estaban lejos de terminar. Vivió varios abortos debido a complicaciones por el accidente que sufrió cuando tenía 19 años. Inevitablemente, cayó en una profunda depresión (que plasmó en muchísimas de sus obras). Pero en 1953 se enfrentó a algo de lo que ya no se pudo recuperar: tuvieron que amputarle la pierna derecha debido a una infección por gangrena. AQUÍ TE CONTAMOS POR QUÉ ANA FRANK ES UN ÍCONO DE LA BISEXUALIDAD.

Friducha / Foto: My Modern Met

Frida estaba tan deprimida que intentó suicidarse en varias ocasiones. Durante ese tortuoso tiempo, además de pintar, Kahlo también escribió poemas. Fue el 13 de julio de 1954 cuando Frida murió a causa de una bronconeumonía (embolia pulmonar). Su cuerpo fue velado en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Poco antes de su muerte, Frida Kahlo dijo:

«Cuando muera quemen mi cuerpo. No quiero ser enterrada. He pasado mucho tiempo acostada. ¡Simplemente quémenlo!».

Velorio de Frida Kahlo / Foto: México Desconocido

Frida Kahlo y su legado

Si bien su vida fue dolorosa y llena de conflictos, Frida Kahlo no dejó que la tragedia la definiera por completo. En cambio, usó todo su sufrimiento para crear arte y, lo que es todavía más importante, se creó a sí misma. Esta es quizá una de las muchas razones por las que tantos artistas LGBT+ se han sentido inspirados por Frida.

Frida Kahlo es un ejemplo perfecto de una artista que no se arrepiente de su identidad, la cual a su vez fue crucial para su arte. Si de algo no nos queda duda es de que Frida siempre tuvo un exceso de pasión para dar. CHECA LA INCREÍBLE HISTORIA DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ.

«Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas pa volar?».

Frida Kahlo
Frida Kahlo es muy querida por la comunidad LGBT+. / Foto: Vignettly

Con información de fridakahlo.org, Biography y Queer Art History