La aventura de ir al baño siendo un hombre trans

Ir al baño siendo un hombre trans
Ser un hombre trans implica ir al baño de hombres, y esto a veces puede ponernos en situaciones de riesgo. / Foto: Vencerámica

Nadie te prepara para la aventura que será ir al baño si eres un hombre trans. Aquí te cuento lo que he vivido dentro de ese espacio que, a veces, no es nada seguro.

Ir al baño siendo un hombre trans —o cualquier persona trans— es un desafío de riesgo. Por alguna razón, a muchas personas cis les genera rechazo algo tan simple como que vayamos al baño de nuestro género. Se excusan en que les da miedo que les hagamos algo cuando la violencia la terminamos recibiendo nosotres por ese mismo rechazo que les generamos por ser trans.

Ser un hombre trans e ir al baño en un mundo hecho para gente cis es complejo. Cuando tengo que ir al baño de hombres, en primer lugar me fijo que en lo posible no haya nadie alrededor. Si está vacío, mejor. Si bien hay adaptadores para poder hacer pis parado no me resultan de lo más práctico ni barato, así que muchas veces no queda otra que ir al cubículo del inodoro. Si hay otros hombres dentro del baño intento no mirarles directo, hacer como que soy invisible, para evitar cualquier tipo de problema.

Ir al baño de hombres siendo un hombre trans tiene sus retos. / Imagen: Cubo Muebles

Nadie debería tener miedo de ir al baño

La cuestión de los baños no es menor porque intercede en mi día a día. Cada vez que tengo que salir a hacer algo a la calle pienso en mi recorrido y si hay algún baño público seguro al que podría ir. Si no lo hay, evito ir lo más posible. Está mal que pase esto porque puede hacernos mal, pero el problema es que a veces está en juego nuestra seguridad.

Antes de comenzar mi transición física era incluso más difícil. Cuando empecé a entrar al baño de hombres me miraban raro. Como todavía no había iniciado el tratamiento hormonal, evitaba hablar para que ‘no se dieran cuenta’ por mi voz. Y si me preguntaban algo, solo hacía gestos con la cabeza porque podían pasar dos cosas: que se dieran cuenta de que soy trans o que me vieran demasiado femenino. En cualquiera de los dos casos me podían violentar por eso. ENTÉRATE DE POR QUÉ ALGUNOS HOMBRES TRANS TAMBIÉN MENSTRUAMOS.

Los baños, esos lugares donde personas trans no son bienvenidas

A su vez, el paso del baño de mujeres al de hombres lo hice gradualmente pero fue inevitable. Por un lado, seguir yendo al baño de mujeres sabiendo que era hombre me daba vergüenza. Me hacía sentir incómodo. Pero también, a medida que iba avanzando con mis cambios físicos, las mujeres se sentían incómodas por verme ahí. Incluso varias veces me echaron diciendo que el baño de hombres no era ahí. Y a mí se me generaba confusión. Si en el de hombres tampoco era bienvenido, ¿a qué baño se suponía que debía ir?

Ir al baño de mujeres durante el proceso de transición es muy incómodo. / Imagen: Cubo Muebles

Al final, el hombre metido en el baño de mujeres era yo, lo fui toda mi vida. Viendo que ya se sabe que las personas trans existimos y que además no hay solo dos géneros, quizá es tiempo de replantear la división de géneros del baño para que nadie sea expulsado. Porque si no, ¿adónde vamos y qué hacemos las personas que nos salimos de la normatividad? Solo queremos ir a hacer nuestras necesidades como cualquier otra persona. ¿Por qué genera tanta molestia nuestra presencia en un baño público? Es como si todavía no existiéramos en algunos aspectos de la sociedad. LEE SOBRE LA IMPORTANCIA DE SER TRANS Y PODER DECIDIR SOBRE NUESTRO CUERPO.

En muchos países ya hay baños de género neutro. / Foto: Verne (El País)

Ni en el baño de hombres ni en el de mujeres

Claramente no funciona eso de que ‘cada quien debería ir a un baño según sus genitales’. Los baños, aunque no lo crean, no están divididos por genitales. Si vos te ves de determinada manera siguiendo la normatividad no vas a tener demasiado problema en un baño. En realidad están divididos por un estereotipo de lo que es ser hombre y lo que es ser mujer. Cualquiera que se salga de eso es expulsado. Y como la mayoría de las personas trans nos salimos de esos estereotipos, terminamos sufriendo violencia.

Más allá de que soy un hombre y tengo derecho a ir al baño de mi género, no me siento seguro ni en el de hombres y menos en el de mujeres. A veces se dice que las personas trans nos quejamos demasiado y decimos que todo es transfobia. Pero la realidad es que seguimos viviendo en sociedades que no pueden garantizarnos ni siquiera un derecho tan básico que tiene cualquier persona cis: ir al baño. CHECA QUÉ ES EL CISEXISMO Y CÓMO AFECTA A HOMBRES TRANS.

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