CDMX: Denuncian agresión policial homofóbica en Roma Sur y Norte

Un par de policías agredieron física y verbalmente a Amaro* y a su compañero en la Roma Sur (imagen ilustrativa). / Foto: Changooga

El 6 de abril de 2022, Amaro y Diego* sufrieron una agresión homofóbica por parte de policías en el Jardín Ramón López Velarde y las calles de la zona Roma Sur y Norte (CDMX).

A través de su cuenta de Twitter, Amaro dio a conocer que mientras se besaba con un hombre (Diego) en las calles de la colonia Roma Sur y Norte (CDMX), un par de policías cometió una agresión homofóbica. Las afectaciones físicas, verbales y emocionales fueron reportadas el 7 de abril de 2022, casi un mes después de que autoridades del Gobierno capitalino celebraron la entrega de flores a uniformadas durante la marcha del 8M. CONSULTA LOS CASOS DE VIOLENCIA POLICIAL CONTRA PERSONAS LGBT+ QUE HAN OCURRIDO EN CDMX Y EL RESTO DE LA REPÚBLICA.

* Para no entorpecer algún tipo de proceso/acción legal que quieran seguir las personas afectadas, Homosensual no otorga datos sensibles como los nombres completos. Para la exposición y detalles de los hechos se habló con Amaro y se solicitó su autorización para publicarlos.

Se pide discreción y respeto sobre el siguiente testimonio, pues ya se cuenta con una denuncia ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de Ciudad de México (Copred), la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad de México.

¿Qué se sabe sobre la agresión homofóbica en la Roma Sur y Norte?

El 6 de abril de 2022, Diego y Amaro se quedaron de ver en la calle Orizaba (Roma Norte). Estuvieron juntos, caminaron y se empezaron a besar. Para entonces estaban en las inmediaciones de la calle Toluca (Roma Sur).

Aún en presencia de transeúntes y comensales, se percataron de la intromisión de unos uniformados a bordo de un vehículo, mismo que «estaba a unos 10 pasos de distancia». Decidieron moverse. Amaro tenía que dirigirse al Metro Centro Médico. Llegaron al Jardín Ramón López Velarde.

Según compartió Amaro en su hilo de Twitter y durante la charla con Homosensual, cuando los policías se dieron cuenta del beso, los siguieron a bordo de una patrulla.

Ante la incomodidad de sentirse bajo la mira, caminaron en dirección a la calle Coahuila. Se detuvieron y vieron que el vehículo recorría la zona. «Pensamos que era normal», expresó Amaro a Homosensual. «Creímos que se trataban de los rondines que se hacen por la manzana», dijo en entrevista.

No obstante, a los pocos minutos la patrulla los empezó a alumbrar. Acto seguido, se acercó un sujeto —que eventualmente supieron era policía— y les dijo que «ya se los había llevado la chingada».

Sintieron pánico; se separaron y empezaron a correr. A la par, los involucrados los amenazaban con que les iba a ir peor. Por la presión y el miedo, se resbalaron y lastimaron.

«Estábamos corriendo y, como llegamos al desnivel del lago artificial, nos caímos. Yo me alcancé a levantar, pero Diego seguía en el suelo».

«En nuestro país es muy común que te desaparezcan o maten por ser del colectivo LGBT+»: Amaro

Frente al acecho de los cuerpos de seguridad lo primero que pensaron fue que podrían desaparecerles. Sentían miedo y, aunque se repetían que todo iba a estar bien, no podían dejar de pensar lo peor. Conforme a la declaración que ofreció Amaro para Homosensual, se sabe que los uniformados los golpearon en el rostro y les pusieron el pie sobre el cuerpo.

Denuncia contra policías de CDMX / Imagen: Twitter

En su cuenta personal, Diego detalló que lo rasguñaron, patearon y arrancaron un mechón de cabello. Al día siguiente de la golpiza se vieron en la necesidad de acudir al servicio médico. La curación en sus domicilios no fue suficiente. A Diego se le infectó una de las heridas y Amaro presentó contusiones. A las afectaciones se le suman las psicológicas:

«Mientras estábamos en el suelo, Diego me acariciaba el tobillo y trataba de calmarme. Pero los pensamientos no me dejaban. Con todo lo que leemos y pasa en el país, no me quedaba duda de que pudiéramos estar desaparecidos. En nuestro país es común que te desaparezcan o maten por ser del colectivo LGBT+».

La agresión homofóbica por parte de los policías de la Roma Sur y Norte tuvo en su repertorio un sermón moralino. Uno de los uniformados les confrontó de manera verbal.

«Tengo un sobrino como ustedes y él no anda haciendo eso en la calle. Se va a un hotel. Todos queremos coger, pero para eso hay lugares».

Intentaron plantarles droga

Conforme al testimonio compartido en Twitter, se sabe que también fueron víctimas de extorsión. Para que les dejaran continuar con su tránsito, se vieron en la obligación de dar dinero y objetos personales. Los uniformados pretendían sembrarles droga. Mientras se curaban las lesiones, recibieron comentarios hostiles.

«¿De quién fue la idea de correr? Para chingarlo y al otro dejarlo libre».

A su vez, en la breve charla que Amaro mantuvo con Homosensual detalló que escuchó que los involucrados expresaron lo siguiente:

«Mira, este trae mochila. Y nosotros traemos la navaja. Les plantamos marihuana y así nos los torcemos».

Asimismo, denunció que cuando les exigieron dinero, se burlaron. Les esculcaron sus cangureras y vieron que solo traían $350 y 4 pares de lentes de sol.

«Cuando vieron que solo traíamos eso, se enojaron y nos dijeron que si creíamos que eran chachareros».

Aun así, los despojaron de sus pertenencias. Los policías ‘argumentaron’ que la falta que habían cometido implicaba el pago de una multa de $2000.

«Hay más rabia que miedo»: Amaro

A lo largo de su denuncia en Twitter, Diego y Amaro subrayaron que la violencia que sufrieron denota componentes discriminatorios en razón de orientación sexual, identidad y expresión de género. Al respecto, Diego comentó:

«¿Cuantas de las miles de parejas hetero que cachondean en el espacio público terminan golpeadas y sometidas en el suelo por la Policía escuchando amenazas como: “Hay que plantarles marihuana” y “Uno trae mochila, pide que traigan una navaja y así los torcemos”?».

Antes de librarse de la presencia de los policías, esta agresión homofóbica de la Roma Sur y Norte finalizó con la siguiente amenaza:

«Otro les hubiera tirado un balazo».

Esto fue lo que vivieron. / Imagen: Twitter

En entrevista, Amaro reconoció que al momento de publicar el hilo no pensó que fuera a tener incidencia alguna. «Creí que solo iba a llegar a algunos amigos. No imaginé que fuera a tener consecuencias», comentó. Sin embargo, su denuncia llegó a activistas y organizaciones que trabajan por los derechos de las personas LGBT+. Les están brindando acompañamiento.

El día 11 de abril de 2022 tienen una cita con la Fiscalía General de Justicia de Ciudad de México. Tanto Diego como Amaro sienten miedo, pero ante todo «rabia» y una responsabilidad de que, al hacer pública su historia, las personas LGBT+ no atraviesen por una situación similar. Desean que dentro de las medidas de reparación de daños se garantice la no repetición.

Denuncia ante Copred / Foto: Cortesía

Denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad de México / Foto: Cortesía

Esto pasa en CDMX, entidad en la que el Gobierno presume garantizar una ‘ciudad de derechos’

La agresión homofóbica a manos de policías de la Roma Sur y Norte no es un caso aislado. Da continuidad a una problemática que año con año va en incremento. Ahora que se aproxima el Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia (17 de mayo) y, semanas después, el Mes del Orgullo es probable que las autoridades capitalinas vuelvan a darse palmaditas en la espalda por acciones que, en su mayoría, no se han traducido a las condiciones materiales de la población LGBT+.

2021 terminó con 14 casos de violencia policial hacia la población LGBT+ en diferentes entidades de México. De ellos, 5 sucedieron en la capital. Por supuesto, no ha habido pronunciamientos por parte de las y los representantes de la política citadina.

¿Ya sabías de esta agresión homofóbica a manos de policías de Roma Sur y Norte (CDMX)? Si conoces o has vivido una situación similar con los cuerpos de seguridad no dudes en escribirnos.