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5 caricaturas que amamos las personas LGBT+ de los 90

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En los 90 las cadenas infantiles tuvieron una época dorada en la que las personas LGBT+ nos encariñamos con sus caricaturas.

A pesar de la amplia oferta de plataformas como Netflix, Amazon Prime o HBO, las personas LGBT+ que nacimos en los 90 seguimos buscando algunas de las caricaturas con las que nos divertimos durante nuestra infancia y pubertad. Bien sabemos que en esta lista podemos ubicar a varias producciones de Canal Once (como lo serían Los cuentos de la calle broca, Aventuras de una mosca o Mona la vampira). Sin embargo, entre nuestras favoritas también ubicamos a caricaturas que en algún momento de nuestra vida —o al crecer— nos dieron una vibra más LGBT+. Te decimos cuáles son.

Sailor Moon (1991)

Si eres de la generación que gastaba sus ahorros en dulces como los ring pop, seguramente recordarás que una de las cosas que más te molestaba de ir a la escuela era perderte o llegar tarde a ver Sailor Moon. A lo largo de los años, esta serie de anime creada por la artista Naoko Takeuchi se ha convertido en un ícono feminista y LGBT+.

Más allá de la complejidad de cada uno de sus personajes, ser fan de Sailor Moon fue una desobediencia cotidiana, ya que en muchos hogares la caricatura estaba prohibida. El señalamiento de Sailor Moon como un contenido no apto para niños no solo vino por parte de las familias.

Algunas cadenas de televisión censuraron escenas y personajes. Sailor Moon causó incomodidad en los 90 y en el siglo XXI. Hasta 2012, sus temas se seguían considerando tabú. Sin embargo, fue en Sailor Moon que muchas infancias LGBT+ se sintieron representadas por personajes como Haruka, Seiya y Taiki.

Recreo (1997)

A pesar de que en gran parte de sus contenidos The Walt Disney Company reforzó los roles de género, esta caricatura creada por Paul Germain y Joe Ansolabehere fue un oasis para las personas LGBT+ que crecimos en los 90.

Además de narrar la experiencia escolar desde una perspectiva distinta a la academicista y adultocentrista, nos regaló a personajes increíbles. Es cierto, Ashley Spinelli fue ídola de quienes desde muy jóvenes rechazábamos los mandatos de una feminidad patriarcal. No obstante, esta caricatura nos enseñó que las y los docentes también podían ser aliados. We know, right? Todes amamos a la señorita Grotke. Si algo aprendimos de Recreo es que, como dice la grandiosa Patti Smith: «People have the power».

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La señorita Grotke es uno de los mejores personajes de las caricaturas de los 90. / Imagen: The Walt Disney Company

¡Oye, Arnold! (1996)

Sin duda, las y los infantes LGBT+ aplaudimos la época dorada de Nickelodeon y Cartoon Network, pues sus caricaturas nos dieron todo lo que necesitábamos. A Cartoon Network agradecimos que Las chicas superpoderosas (1998) nos presentaran a Él. Un par de años después, la cadena alegró nuestro corazón LGBT+ con personajes como Marceline, la Princesa Bubblegum y todo el cast de Steven Universe.

Por el lado de Nickelodeon encontramos a Doug (1991), La vida moderna de Rocko (1992) y ¡Oye, Arnold! (1996). Si bien esta serie del animador Craig Bartlett nos hizo soltar la carcajada con las frases icónicas de Helga G. Pataki y Gerald Johanssen, una de las cosas que volvió a ¡Oye, Arnold! una de las caricaturas must watch de las personas LGBT+ fue su narrativa respecto a las distintas dinámicas familiares. Además, nos encariñamos con 2 personajes que eran abiertamente gay: el señor Robert Simmons y Eugene Horowitz.

Rugrats (1991)

Es cierto: en algunos momentos, Rugrats —conocida como Aventuras en pañales en los países de habla hispana— llegaba a tener escenas muy poco satisfactorias a la vista. No obstante, este programa creado por Arlene Klasky, Gábor Csupó y Paul Germain era de las caricaturas favoritas de las personas LGBT+ que vivimos nuestra infancia en los 90.

Al igual que con ¡Oye, Arnold!, uno de los aspectos que más llamaba nuestra atención era la forma en la que se abordaba el tema de la familia. Y bueno, ahora que sabemos que Betty será una madre abiertamente lesbiana en el reboot, encontramos aún más razones para amar Rugrats. I mean: she said lesbian and feminist energy.

Arthur (1996)

Arthur es una de las series infantiles más largas. Cuenta con 249 episodios, mismos que están distribuidos en 24 temporadas. Arthur fue una de las caricaturas LGBT+ favoritas de quienes veíamos Canal Once, ya que pudimos ser partícipes de historias contadas desde la niñez.

Aunque durante mucho tiempo le perdimos la pista a esta serie animada del ilustrador Marc Brown, en 2019 Arthur volvió a ser tema de conversación. ¿La razón? La Televisión Pública de Alabama censuró uno de los capítulos de Arthur: “Mr. Ratburn and the special someone”.

En este episodio, el profesor de Arthur y sus amigues asisten a la boda gay de su profesor, Mr. Ratburn. A pesar de que la televisora removió el contenido, usuarios de internet subieron la escena a YouTube. Además de la alegría de los públicos LGBT+, Marc Brown expresó lo siguiente:

«Me sentí genial de haber tenido la posibilidad de hacer algo que ayuda a tantísima gente en todas partes. Los niños necesitan ver qué está pasando a su alrededor. Odiaría vivir en un mundo censurado».

En caso de que no hayas visto este maravilloso capítulo de Arthur, te lo compartimos a continuación:

O si solo quieres ver la escena de la boda, te dejamos el siguiente video:

¿Qué otras caricaturas de los 90 consideras que eran de las favoritas de las personas LGBT+? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Con información de The Clinic y El Mundo

Ana Flores
latinoameric(ana). fronteriza incendiaria, libre y mía. ella / she / her. as goth as the rainbow. Alérgica a los mariscos y —sobre todo— a este (cis)tema heteropatriarcal. Dedicada 24/7 a la investigación del derecho a la protesta, seguridad digital, sociología de lxs cuerpxs y política(s) de los afectos.
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