¿Quién fue el primer hombre gay de la humanidad?

Primer hombre gay de la historia de la humanidad
Esto es lo que se sabe sobre el primer hombre gay de la humanidad. / Foto: The Telegraph

En 2011, arqueólogas/os encontraron los restos del que pudo haber sido el primer hombre gay de la humanidad.

En abril de 2011, diarios internacionales informaron sobre la posibilidad de haber encontrado al primer hombre gay de la humanidad. Quienes llegaron a este hallazgo fueron la arqueóloga Kamila Remisova Vesinova y su equipo de trabajo por parte de la Sociedad Arqueológica Checa.

De acuerdo con el reporte de la revista Time, los vestigios datan entre 2900 y 2500 a. C. Los restos fueron encontrados a las afueras de Praga. Además del esqueleto humano, destacaron jarras domésticas. Por ello, las y los especialistas también mantuvieron la hipótesis de que podía tratarse de una persona trans.

Las razones por las que investigadores plantearon dicha teoría fueron la posición y ubicación en la que encontraron el esqueleto. Encontraron los restos en el territorio perteneciente a la cultura Corded Ware, específicamente en la zona en la que se sepultaba a las mujeres. El cráneo fue colocado con dirección hacia el oeste.

Otro de los motivos que se tomaron en cuenta para sugerir que se trataba del primer hombre gay de la humanidad fueron los utensilios con los que se encontró. Según las y los expertos, esta civilización «se tomaba muy en serio los ritos funerarios». Les llamó la atención la ausencia de cuchillos o armas rudimentarias. Al notar que carecía de joyas, las arqueólogas y arqueólogos supieron que no podía tratarse de una persona que se dedicara a la medicina o brujería.

A su vez, The Globe and Mail subrayó que no era la primera vez en la que se hallaban restos colocados en la dirección contraria. Como antecedente, se tuvo el de una guerrera del periodo Mesolítico.

Aunque Kamila Remisova expresó que las probabilidades de saber cómo vivían las personas sexodisidentes en la Prehistoria son muy escasas, subrayó que algunas civilizaciones trataban a este sector de la población con respeto incluso hasta su fallecimiento.

¿Sabemos algo de la visión que tenía la cultura Corded Ware sobre la sexualidad?

Para no ignorar que las y los arqueólogos de Praga pudieron haber encontrado al primer hombre gay o la primera persona trans de la humanidad, vale la pena tener una idea de las concepciones que tenía la cultura Corded Ware con relación a la sexualidad. Hasta el siglo XXI es perceptible la falta de información al respecto. Sin embargo, desde la Universidad de Leiden, la arqueóloga Louise Olerud ha hecho algunas observaciones relevantes.

En principio, la académica comparte la hipótesis de que el surgimiento de la cultura Corded Ware fue a la par de la Edad de Bronce, etapa fundamental en el establecimiento del sistema binario en Occidente. Con base al análisis de restos óseos de dicho periodo, estudiosos han sugerido que la Corded Ware también fue clave para la instauración de un sistema patriarcal.

No obstante, la confirmación de este dato puede tornarse un tanto problemático por el abordaje de la migración. Se cree que los hombres indioeuropeos se llevaron a las mujeres nativas para hacerlas sus esposas. CONOCE LA HISTORIA DE LOS AMANTES DE POMPEYA.

Sesgos en los abordajes de la Corded Ware como una cultura mortuoria

Otro de los factores que han vuelto a la cultura Corded Ware un tema de interés (sobre todo en las instituciones académicas de Europa) son los ritos, estos distintivos de una civilización mortuoria. Al respecto, Louise Olerud coincide con Kamila Remisova Vesinova en el simbolismo de las ceremonias y las posiciones de entierro. Acerca de este último rubro, la egresada de la Universidad de Leiden declara que:

«La posición del difunto y los ajuares funerarios que lo acompañan se han considerado tradicionalmente de género y claramente binarios. Se cree que a los hombres se les colocaba en una posición flexionada hacia la derecha y se les entregaba un hacha de batalla. Por su parte, las mujeres estaban en una posición flexionada hacia la izquierda y con joyas».

En su trabajo, la investigadora subraya que algunos apuntes son cuestionables. Se debe a que la mayoría de ellos están planteados a partir de una visión reduccionista y dogmática del sexo biológico.

«Muchas sociedades etnográficas e históricas, así como la sociedad occidental contemporánea, reconocen más de dos géneros y un rango de variabilidad en las identidades de género. Por lo tanto, las determinaciones osteológicas de sexo y edad no reflejan directamente la realidad vivida del género».

Entre los ejes discutibles también se encuentra la relación entre bienes funerarios y género. Olerud manifiesta que está permeada por un sesgo etno y androcentrista.

«La arqueología mortuoria actual basada en la práctica no interpreta a los ajuares funerarios como una representación directa de la identidad y el estado de la persona difunta. Los enfoques biográficos y contextuales enfatizan la interacción entre humanos y objetos, a través de la cual el género se construye y representa activamente».

¿Las de las y los especialistas de Praga son las únicas observaciones con relación al primer hombre gay de la humanidad?

Así como se reportó desde el blog Scientific American, antes de 2011 se presumió encontrar al primer hombre gay de la humanidad. En 1993, Der Spiegel —antes diario y ahora uno de los sitios de noticias más leídos de Alemania y el mundo— sugirió que Ötzi (Hombre de Hauslabjoch) —momia encontrada en 1991 entre la frontera de Austria e Italia— fue famosa por dar hallazgos del primer acto homosexual registrado en la historia. Mientras el dato se esparció como pólvora en otros medios Europa y América del Norte, se supo que se trató de una broma por el April’s Fools Day. ESTAS SON ALGUNAS PRUEBAS DE QUE LA HISTORIA NO ES HETEROSEXUAL.

¿Habías escuchado sobre Ötzi? / Foto: Ars Technica

Meses previos a la euforia y desinformación, en noviembre de 1992, Cecil Adams ocupó su columna en The Chicago Reader (“The Straight Dope”) para hablar sobre Ötzi. En ella, un lector le preguntó si era cierto que expertos habían encontrado semen en una momia y si su rol era pasivo.

A esto, Adams respondió que era evidente una cobertura amarillista. A lo largo de su texto escribió que tanta desinformación —mucha de ella malintencionada— se debía al silencio de quienes investigaban a Ötzi.

Los estudios sobre este vestigio humano estuvieron en pausa más de un año. Dicha decisión causó una riña entre la comunidad científica de Austria e Italia.

¿Qué has escuchado o leído sobre el primer hombre gay de la humanidad?