3 efectos secundarios de la pandemia sobre nuestra piel

El acné puede surgir durante el encierro por la COVID-19. / Foto: AS

El encierro por la pandemia de la COVID-19 ha tenido muchos efectos secundarios en nuestro cuerpo, pero sobre todo en nuestra piel.

La pandemia nos ha afectado de mil y una maneras, incluso de algunas que ni siquiera imaginábamos. Pero los efectos secundarios son reales; por ejemplo, todo el daño que el encierro le ha hecho a nuestra piel.

Sin embargo, no hay por qué preocuparse. Aquí en Homosensual te explicamos por qué suceden estas cosas y te decimos cómo evitarlas, para que cuando ya nos toque salir puedas presumir una piel radiante y hermosa.

1. El acné

Si ya no somos adolescentes, ¿por qué nos sigue saliendo? Sobre todo ahora que nos encontramos encerrados en casa, los granitos parecen estar más al acecho que antes, ¿pero por qué? No usamos maquillaje. No nos exponemos a la contaminación. ¡Deberíamos estar seguros!

Pues no, la piel es muy sensible y puede sentir los cambios de humor, por lo que el acné puede surgir durante el proceso de adaptación a tu nueva rutina. Además, ahora que usamos tanto el cubrebocas, este puede ser el perfecto incubador para nuevos brotes.

Pero no te preocupes, todo tiene solución. Puedes comenzar lavando tu cara dos veces al día (al despertar y antes de dormir). Incluso si no lo hacías antes, esto puede aliviar mucho tu rostro. Además, si usaste el cubrebocas por un periodo largo de tiempo, es recomendable que laves tu cara justo después de quitártelo. Por último, recuerda usar jabones neutros, sin perfumes o aceites extra y busca que tus productos faciales siempre sean no comedogénicos. 

2. La resequedad en la manos

Cuando todas las campañas de salud pública nos dijeron que teníamos que lavarnos las manos en cada oportunidad, jamás nos hablaron sobre los terribles efectos secundarios.

Y es que la piel de nuestras manos se ve más agrietada y seca con cada lavada. Lo peor es que cada vez que lo volvemos a intentar, aumenta la sensación de ardor y en casos extremos hasta pueden comenzar a sangrar. 

Sin embargo, evitarlo es muy fácil. Si ya tienes las manos más agrietadas, úntales un poco de vaselina y después usa unos guantes de algodón por encima para cubrirlas durante una hora. Esto funcionará como mascarilla hidratante para tus manos y sanará de inmediato todas tus heridas.

Y para continuar con la protección, cómprate la crema de manos de tu preferencia y agrégale unas gotitas de aceite, así aumentarás su poder de acción y te olvidarás de una vez por todas de las manos agrietadas.

3. Falta de sol

Parece obvio, como ya no salimos hemos reducido nuestra exposición al sol de manera drástica. No obstante, esto puede ser mucho más peligroso de lo que pensamos. El sol es una de nuestras fuentes principales de vitamina D y sin ella vienen graves padecimientos a la salud.

Los principales afectados son nuestros huesos, pueden volverse frágiles y provocar duras fracturas. En personas mayores, es común que aliente enfermedades como la osteoporosis. Además, se cree que la falta de esta vitamina nos hace más propensos a contraer enfermedades respiratorias y autoinmunes.

¿Pero cómo solucionar nuestra exposición al sol si no podemos salir? Aprovechemos todo. Un rato diario en algún patio o balcón será suficiente para mantenernos saludables. Además, si cuentas con ventanas, mantenlas descubiertas durante el día, para permitir que la mayor cantidad de luz solar entre a tu casa. Si esto no es suficiente, puedes aumentar tu insumo de pescado y huevo, pues también contienen vitamina D.

¿Tienes algún otro consejo para evitar los efectos secundarios de la pandemia sobre nuestra piel?

Con información de XL Semanal y The Conversation