VIH

CAVA: de casa abandonada a refugio para personas LGBT+ y con VIH

El Centro de Atención Vive Aguascalientes (CAVA) es un refugio para personas que viven con VIH e integrantes de la comunidad LGBT+. / Foto: Donadora

Hace 6 meses, la casita de las flores de CAVA era un inmueble abandonado en Aguascalientes, pero ahora es un refugio para integrantes de la comunidad LGBT+ y personas que viven con VIH.

El Centro de Atención Vive Aguascalientes A. C. (CAVA) es el único refugio para personas que viven con VIH e integrantes de la comunidad LGBT+ en el Bajío mexicano. Surgió como un proyecto emergente para apoyar a jóvenes expulsados de sus hogares durante la pandemia. Sin embargo, en 6 meses ya ayudó a diagnosticar más de 30 casos de VIH.

La historia de este proyecto comienza en una casa abandonada en Aguascalientes que Efraín Muro pensaba rescatar para emprender un negocio. No obstante, la pandemia y la carencia de un refugio para la comunidad en el Bajío llevaron al activista a cambiar sus planes.

Homosensual platicó con el fundador de CAVA, que actualmente apela a la solidaridad de la comunidad para seguir funcionando. CHECA TAMBIÉN NUESTRA ENTREVISTA EXCLUSIVA CON LOS FUNDADORES Y HUÉSPEDES DE CASA FRIDA, REFUGIO PARA PERSONAS LGBT+ EN CDMX.

Colaboradores de CAVA A. C. / Foto: Donadora

La casita de las flores

Efraín es la única persona de Aguascalientes que vive públicamente con VIH. Desde hace 6 años se dedica al activismo LGBT+, pero a inicios de 2020 decidió emprender un negocio. Para ello rentó una casa en la capital del estado que se conoce por su decoración como ‘la casita de las flores’:

«Mi esposo y yo habíamos rentado una casita que estaba en total abandono. La dueña accedió a rentárnosla para poner un negocio. Queríamos remodelarla para poner un negocio cuando pasara la pandemia».

Sin saberlo, esa casita se convertiría en la sede de CAVA. El destino de la casita de las flores dio un giro de 180 grados en mayo. Un joven que vive con VIH se puso en contacto con Efraín para pedirle ayuda. Durante el confinamiento por la pandemia, la familia del chico de 20 años se enteró de su diagnóstico y lo corrió de su casa.

Efraín contactó al gobierno municipal y al DIF para buscarle un albergue al joven. Sin embargo, se percató de que en Aguascalientes no había ningún refugio para personas que viven con VIH o integrantes de la comunidad LGBT+ en situación vulnerable. MIRA TAMBIÉN LA HISTORIA DE ALAÍN PINZÓN, EL ACTIVISTA QUE AYUDA A PERSONAS QUE VIVEN CON VIH.

«Lo que le ofrecí al muchacho fue que mientras remodelábamos la casita de las flores lo podíamos dejar quedarse en uno de los cuartitos. Teníamos una camita pequeña y él accedió con tal de no quedarse en la calle».

Así luce ahora la casita de las flores de CAVA. / Foto: Donadora

El nacimiento de CAVA

Efraín cuenta que el primer huésped de la casita de las flores empezó a ayudarles a él y a su esposo con la remodelación. Luego, tras 15 días, el joven encontró un empleo y otro lugar para quedarse. Pero el caso hizo a Efraín reflexionar y concebir la idea de CAVA:

«Yo me quedé con una espinita muy clavada. Le dije a mi esposo: “Estos casos nos van a seguir llegando, nadie está actuando ante estas situaciones“. Lo convencí de que no íbamos a poder poner un negocio en pandemia porque todo estaba cerrado y de que era mejor poner algo para la comunidad LGBT+».

Junto con su esposo, Efraín fundó el Centro de Atención Vive Aguascalientes A. C. (CAVA). Primero destinaron la casita de las flores para organizar grupos de apoyo para personas que viven con VIH. Luego la gente empezó a buscarlos para recibir otro tipo de ayuda.

«La gente nos empezó a llamar, a pedirnos que les hiciéramos pruebas rápidas. Entonces, de la mano de algunos conocidos en la Secretaría de Salud del Estado, gestionamos que nos dieran pruebas rápidas. Se empezó a correr la voz y empezaron a llegar más chicos que necesitaban dónde quedarse. Decidimos hacer un centro de atención muy completo. Se empezaron a sumar amigos psicólogos, sexólogos, un amigo abogado. En julio hicimos la inauguración formalmente para ofrecer todos estos servicios».

CAVA cuenta con médicos, psicólogos y sexólogos para atender a quienes lo necesitan. / Foto: Donadora

¿Cómo puedes apoyar?

Actualmente, CAVA da refugio a 8 personas. Además, en 6 meses ha aplicado 358 pruebas de detección de VIH. En 32 casos las pruebas resultaron reactivas. La organización canalizó a todos los casos para que reciban el tratamiento correspondiente y a cada uno le brinda apoyo psicológico.

Todo este esfuerzo lo costean con sus propios recursos Efraín, su esposo y otros 3 colaboradores. Pagan renta, luz, agua y ofrecen sus servicios de forma gratuita.

«Llegó el momento en que no nos alcanzaba el dinero. Pero los chicos que acuden a realizarse sus pruebas, asesorías psicológicas o consultas médicas nos han dejado donativos voluntarios. De ahí también echamos mano para pagar los servicios».

Sin embargo, el refugio de CAVA para personas con VIH e integrantes de la comunidad LGBT+ todavía requiere mejoras para funcionar de manera óptima. No tiene tinaco ni calentador de agua. Necesita acondicionar su cocina y sus consultorios. Por ello, la organización inició una campaña de recaudación de fondos a través de la plataforma Donadora.

El objetivo consiste en reunir 100 000 pesos para realizar las mejoras arriba mencionadas y garantizar su operación durante un año. Si deseas apoyar a este refugio puedes hacerlo a través de este enlace. La campaña estará abierta hasta el próximo 13 de febrero. CONOCE TAMBIÉN OTROS REFUGIOS QUE AYUDAN A PERSONAS LGBT+ EN LA PANDEMIA.

¿ Qué te parece el refugio para la comunidad LGBT+ y personas con VIH del Centro de Atención Vive Aguascalientes (CAVA)?

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