Mujeres trans se refugian en plantaciones de café

Angélica, una de las mujeres trans que trabajan en las plantaciones de café. / Foto: National Geographic

En Colombia, una comunidad de mujeres trans se refugia en las plantaciones de café, donde pueden vivir su identidad de género sin el acoso de otros.

Muchas mujeres trans de Colombia se han refugiado en su trabajo en las plantaciones de café, un lugar en el que parecen estar ausentes el odio y los prejuicios.

La gran mayoría de estas chicas son de origen indígena y huyeron de sus comunidades por no poder vivir con libertad su identidad de género. 

Sin embargo, en el eje cafetero del país, estas mujeres han encontrado paz laborando en los campos de café, donde nadie las molesta y pueden ser ellas mismas.

 

Risaralda, una de las trabajadoras trans de las plantaciones de café. / Foto: National Geographic

Las joyas de una verde montaña

La fotógrafa alemana Lena Mucha realizó un reportaje para National Geographic en el que intenta retratar con dignidad las vidas de estas mujeres. 

De acuerdo con su testimonio, ellas viven aisladas de casi todo contacto y viajan constantemente de plantación a plantación para buscar trabajo.

A los agricultores locales les gusta contratarlas, pues son trabajadoras y no cobran mucho. En promedio su sueldo es de 100 mil pesos colombianos a la semana, lo que equivale a poco más de 600 pesos mexicanos.

Además, en las plantaciones les dan hospedaje y comida, lo que ha hecho que en el seno de estos lugares se cree un sentido de comunidad entre todas. Al entrevistar a una de estas mujeres trans sobre sus condiciones en este trabajo, la chica comentó:

«Aquí por fin puedo ser yo misma y vivir mi identidad».

Un grupo de mujeres trans se relaja después de un arduo día de trabajo. / Foto: National Geographic

Mucha comentó que acercarse a ellas fue todo un reto. La gran mayoría no habla español, por lo que la comunicación puede ser complicada. Además, han sufrido de violencia y discriminación grave, por lo que para ellas es muy difícil confiar en las personas.

Los fines de semana, estas mujeres asisten a Santuario, una villa cercana en la que gastan sus ahorros en ropa y joyería. A pesar de que los pobladores ya están acostumbrados a verlas transitar por las calles, aún reciben comentarios lascivos de algunos hombres locales.

No obstante, las plantaciones de café siguen siendo su mejor opción para refugiarse del mundo exterior y vivir sus vidas con libertad. Gracias a sus coloridos trajes y su radiante maquillaje se han convertido en las joyas luminosas de una montaña que las protege con recelo.

Angélica y Francy visitan Santuario, una villa cercana, durante el fin de semana. / Foto: National Geographic

Aunque las mujeres trans sufrieron de violencia en sus comunidades, las plantaciones de café les han abierto sus puertas para que al fin puedan tener un lugar al que llamar hogar.

Con información de National Geographic