Caso Wanninkhof-Carabantes: un acercamiento a la lesbofobia social

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Ella es Rocío Wanninkhof. El tratamiento de su asesinato se abordó desde la lesbofobia social. / Foto: El Mundo

En este texto hablaremos del caso Wanninkhof-Carabantes y la lesbofobia social que permeó todo su tratamiento mediático.

Con el estreno del documental El caso Wanninkhof-Carabantes (2021) es necesario denunciar el rol de los medios de comunicación en el fortalecimiento y legitimación de la lesbofobia social. Hablar del trabajo audiovisual de Tània Balló Colell implica hacer referencia a la producción literaria de la activista Beatriz Gimeno: La construcción de la lesbiana perversa (2008).

Un poco de contexto


Pero vamos por partes. Como su nombre lo indica, el documental de Balló es un trabajo periodístico sobre Rocío Wanninkhof Hornos, una joven de 19 años que fue asesinada el 9 de octubre de 1999 en Málaga, España. Su proceso de búsqueda por parte de la Guardia Civil demoró 3 días. Tras la localización de su cuerpo —que fue casi un mes después del homicidio—, los medios de comunicación empezaron a especular sobre la persona culpable.

Ella es Alicia Hornos, madre de Rocío Wanninkhof. / Foto: 20 Minutos

Para septiembre del año 2000 se llevó a cabo el arresto de Dolores Vázquez, quien por su relación con la madre de Rocío (Alicia Hornos) resultaba una de las 3 personas de interés para la policía. Desde entonces, algunas activistas hicieron la observación de que la justicia española estaba dando un trato diferenciado a Vázquez por el hecho de ser lesbiana. Algunos de esos apuntes formaron parte de la Plataforma por la libertad de Dolores Vázquez. ASÍ SE VE LA LESBOFOBIA ENTRE LESBIANAS.

Uno de los primeros medios que dieron la noticia fue El Mundo. El diario detallaba en sus contenidos que, al parecer, la culpable «era una amiga íntima de la familia». Durante la primera semana de septiembre de 2000, las versiones mediáticas comenzaron a ser confusas. Mientras El Mundo decía recuperar un testimonio en el que las y los familiares de Rocío aseguraban que la responsable del homicidio era una mujer, El País destacaba que Alicia no sospechaba de alguien en particular.

El rol del entramado mediático y ‘de justicia’ en la lesbofobia social a través del caso Wanninkhof-Carabantes

Pese a las irregularidades, el juzgado popular dictó a Dolores 15 años de prisión. Fue hasta principios de febrero de 2002 que el Tribunal Superior de Andalucía insistió en llevar a cabo un nuevo juicio. En ese periodo, Dolores quedó en libertad. Alicia Hornos no se mostró satisfecha con la decisión del órgano de justicia.

Ella es Dolores Vázquez. / Foto: El Español

A las 2 semanas de la salida de Dolores, autoridades localizaron el cuerpo de una chica llamada Sonia Carabantes. Como hallazgo, los investigadores encontraron que el ADN detectado en el asesinato de Sonia era el mismo que en el de Rocío.

El trato mediático sobre el caso Wanninkhof-Carabantes fue lo que detonó el trabajo de Beatriz Gimeno. A través del análisis de notas recuperadas entre 1999 y 2006, Gimeno se aventura a compartir una de las premisas que dejan clara la finalidad mediática:

«La única lógica que guio esta investigación de este caso no fue otra más que la lesbofobia».

A lo largo del libro La construcción de la lesbiana perversa, Gimeno denuncia que históricamente los medios de comunicación han alimentado la lesbofobia social a partir de 2 imágenes: las lesbianas como monstruos o como objetos sexuales. En la primera —que fue la que prevaleció en la narrativa del caso Wanninkhof-Carabantes— destaca el prejuicio de que las lesbianas no son mujeres, pues se alejan del «nivel de feminidad adecuado». Según expone Gimeno, este recurso simbólico fue una herramienta para posicionar a Dolores Vázquez como la asesina vengativa. Al respecto, la autora subraya lo siguiente:

«Los medios situaron perfectamente al lesbianismo en el lugar de la sospecha, el secreto abierto y el silencio a voces».

La lesbofobia social se apoya en una narrativa sexista

Además del discurso que alimentó a una lesbofobia social, Gimeno identifica el cruce con la narrativa sexista. A diferencia de los hombres, a las mujeres se les retrata desde el estado civil y la maternidad. CHECA TU NIVEL DE LESBOFOBIA CON ESTE TEST.

Desde un principio, los diarios españoles aludieron a la soltería de Dolores como «un signo de sospecha». Otro de los recursos que rescata Gimeno con relación a la construcción mediática de Dolores fue su afición al deporte. Al revelarse que practicaba artes marciales, el cuerpo de Dolores se convirtió en una metáfora del miedo social. Los titulares también aprovecharon adjetivos que, acorde al sistema heteropatriarcal, tienen poco o nada que ver con la ‘verdadera feminidad’: calculadora, de temperamento fuerte e inteligente.

La ‘resolución’ del caso Wanninkhof-Carabantes

En septiembre de 2003, diarios de circulación nacional informaron sobre los avances en las investigaciones del caso Wanninkhof-Carabantes. El ADN detectado en las víctimas coincidía con las de un hombre con un largo historial con las autoridades británicas: Tony Alexander King.

A pesar de las confirmaciones por parte de la policía española, los medios de comunicación insistieron en la culpabilidad —sin una sola prueba— de Dolores. En varias ocasiones se insinuó en que era amante de Tony. Aún después del arresto de King, Dolores tuvo que lidiar con interrogatorios y rumores que no partían de otra cosa más que del estigma y un discurso de odio hacia las lesbianas. «¿Qué más quiere este de mí este país?», sollozó Vázquez durante una conferencia de prensa.

Por obvias —y muy heteropatriarcales— razones, ningún medio incluyó la denuncia de la lesbofobia social por el caso Wanninkhof-Carabantes en su línea editorial. Por supuesto, la mayor parte del consorcio mediático guardó silencio con relación a la vida que enfrentó Dolores Vázquez después de la cárcel, los juicios y la hostilidad televisiva. En reiteradas ocasiones, Vázquez fue rechazada de los trabajos y las personas la agredían en la vía pública. Se vio obligada a migrar al Reino Unido con una nueva identidad. CONOCE LOS CASOS DE LESBOFOBIA QUE NOS INDIGNARON EN 2020.

¿Ya sabía de la lesbofobia social con la que se narró el caso Wanninkhof-Carabantes? ¿Conoces alguna situación que sea similar?

Con información de El País, El Español y La construcción de la lesbiana perversa (2008)

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