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Daniel Zamudio, caso de homofobia que indignó a Chile

Esta es la historia de Daniel Zamudio, joven que fue brutalmente asesinado en Chile. / Foto: El Mostrador

De 24 años, Daniel Zamudio (1987-2012) fue víctima de un crimen de odio por homofobia en Santiago de Chile el 2 de marzo de 2012; debido a la tortura que recibió, no logró sobrevivir y murió días después, el 27 de marzo. Su historia sacudió a muchos sectores de la población en Chile.

Actualmente, Chile cuenta con la ley Zamudio, herramienta legal y jurídica nombrada así en honor de Daniel Mauricio Zamudio Vera, un joven que fue víctima de la escala más alta de homofobia. A 10 años de su ataque y asesinato, este 3 de marzo de realizará un acto conmemorativo en el Parque San Borja en Santiago de Chile a las 19:00, debido a que en dicha fecha, pero en 2012, Daniel fue encontrado en dicho lugar y llevado de emergencia a un hospital, donde falleció el 27 de marzo de 2012.

¿Quién fue el joven chileno Daniel Zamudio?

A sus 24 años, Daniel disfrutaba dibujar el Titanic y cocinar comida china. Soñaba con convertirse en modelo o dedicar su vida al teatro. Estos fueron los anhelos que levantaron a Daniel durante un periodo de depresión originado por la separación de sus padres (Iván Zamudio y Jacqueline Vera) y el suicidio de su mejor amiga.

Al vivir con su madre, Daniel solía expresar sus deseos de formar una familia y acceder a una educación universitaria. Para solventar los gastos de sus estudios, comenzó a trabajar en una tienda de ropa. «Quería ser famoso», relataban sus amistades. A Daniel Zamudio le negaron su derecho a imaginar y planear un futuro. El 27 de marzo de 2012 su nombre encabezó la lista víctimas de homofobia en América Latina. Las personas recuerdan su historia cada vez que pasan cerca del Memorial por la Diversidad Daniel Zamudio Vera.

En 2014 se inauguró el Memorial por la Diversidad Daniel Zamudio Vera. / Foto: La Nación

Como en muchos países de la región, los padres y las amistades de Daniel vivieron la etapa de duelo entre múltiples reclamos de justicia. El dolor, la rabia y la reivindicación de la memoria de Daniel llevaron a que Iván y Jacqueline abrazaran las historias de otros padres a los que los crímenes de odio les arrebataron a sus hijes. En 2012 nació la Fundación Daniel Zamudio, organización que forma parte del Frente de la Diversidad Sexual y de Género y a través de la cual se impulsó la ley Zamudio (formalmente conocida como Ley N.º 20.609).

Ley Zamudio

La también llamada ley antidiscriminación fue uno de los asuntos pendientes del país desde 2005. Sin embargo, la indignación por el asesinato de Daniel Zamudio en Chile colocó a la promulgación como un asunto prioritario. La ley Zamudio fue publicada el 24 de julio de 2012 y cuenta con 18 artículos. De acuerdo con la Fundación Iguales, establece «más de 15 categorías sospechosas de discriminación». Aunque la entrada en vigor de la misma supuso un avance legal, desde 2017 activistas LGBT+ han señalado que este instrumento no es suficiente, pues hace falta desmontar «una institucionalidad discriminatoria».

Daniel nunca regresó a casa

«Estamos presentes haciendo justicia por ti», fueron las palabras con las que colectivos LGBT+ se movilizaron después de que el Servicio Médico Legal (SML) declarara que el deceso de Daniel Zamudio fue causado por un traumatismo craneoencefálico. A Daniel le robaron cualquier posibilidad de su derecho a la vida. Incluso después de su muerte, los médicos negaron la posibilidad de que pudiera ser donador de órganos. Su cuerpo quedó totalmente destrozado.

Al igual que todos los crímenes de odio, el asesinato de Daniel tuvo manifestaciones previas. Muchas empezaron desde el colegio «lo molestaban harto. Le decían que era hueco. Pero él no les decía nada», relató Naty, quien fue su amiga desde los 8 años. El joven de entonces 24 años disfrutaba salir a bailar. Sin embargo, el goce que derrochaba en compañía de sus amigues era minado al terminar la velada. A la salida de los antros solía encontrarse con sujetos que lo amenazaban de muerte. Su denuncia quedó en la omisión social que prevalece en los Estados que socavan los derechos de las personas LGBT+.

El 2 de marzo de 2012, Daniel salió a trabajar. Según testimonios de sus familiares, les dijo que ese día llegaría más tarde porque había acordado ver a una amiga. Daniel nunca volvió a casa. Su retraso causó preocupación y, enseguida, se solicitó la intervención de la Policía de Investigaciones de Chile.

Un doloroso caso de homofobia para la sociedad chilena

La madrugada del 3 de marzo de 2012 las autoridades hallaron el cuerpo de Daniel en las inmediaciones del parque San Borja de Santiago. Desde ese momento se advirtió que el joven había sido víctima de un ataque homofóbico. El fiscal a cargo de la investigación, Ernesto Vásquez Barriga, confirmó 3 días después que la espalda y el pecho de Daniel Zamudio fueron marcados con esvásticas, símbolo referente de los nazis.

A Daniel lo mataron a patadas y puñetazos en la cabeza. Le cortaron un pedazo de oreja, lo quemaron con cigarrillos y le fracturaron la pierna con una piedra de 8 kilos. Por este y otros motivos, desde un inicio Vásquez Barriga insistió en que la investigación tomara en cuenta los grados de tortura.

La noticia del asesinato de Daniel Zamudio llegó a todos los rincones de Chile. Durante una intervención pública, el entonces fiscal nacional, Sabas Iván Chahuán, reconoció la urgencia de contar con una ley antidiscriminación. Asimismo, detalló que existían «al menos 2 o 3 hipótesis agravantes», mismas que requerirían de una «sanción más rigurosa». Las autoridades de Chile postergaron la investigación de Daniel Zamudio en 2 ocasiones.

Marcha para exigir justicia por Daniel Zamudio / Foto: 24 Horas

A la par de las demandas de los colectivos LGBT+, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago ordenó prisión preventiva a los 4 sospechosos de haber sido los autores intelectuales de este crimen por homofobia: Raúl Alfonso López Fuentes, Alejandro Axel Angulo Tapia, Patricio Iván Ahumada Garay y Fabián Alexis Mora Mora. Ninguno de ellos llegaba a los 30 años de edad.

Algunos factores que pusieron en riesgo el proceso de justicia para Daniel Zamudio

Cuando se detalló que los presuntos culpables tenían antecedentes penales, algunos ‘profesionales’ de la comunicación aprovecharon para vislumbrar su homofobia, clasismo y demás actitudes discriminatorias. Tal fue el caso del ‘periodista’ Rodrigo Fluxá, quien trabajó en el libro Solos en la noche. Zamudio y sus asesinos. A principios de mayo de 2014, la prensa local denunció que el texto de Fluxá culpabilizaba a la víctima. Además de que el autor negaba que el ataque fuera en razón de la orientación sexual, aseguró que Daniel era «exactamente igual que sus asesinos».

Frente a los señalamientos por la falta de ética periodística hechos por diversos colectivos LGBT+ —entre los que se encontró el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh)—, Fluxá tuvo algunas intervenciones públicas. En una charla con Radio U Chile, el ‘periodista’ reiteró:

«Mientras hacía entrevistas me di cuenta [de] que había una diferencia bien grande entre lo que realmente ocurría y la realidad del caso [sic]. Encontré que había una simplificación en los hechos al tratarlos como una banda de neonazis que salían a matar homosexuales. Por el contrario, lo que yo reporteaba mostraba que había problemas supergraves. Hubo problemas que están detrás de esto y han seguido ocurriendo ataques parecidos con gente gay y no gay».

La gravedad de la filtración del reporte médico

La negación del derecho a la dignidad de la víctima en ciertas coberturas mediáticas no fue la única inconsistencia de este caso. Semanas después del fallecimiento de Daniel Zamudio, Jacqueline Vera e Iván Zamudio expresaron su indignación por la filtración del reporte médico del estatus de salud de su hijo.

Sumado a no respetar múltiples derechos humanos —como lo es el de la privacidad—, los padres de Daniel argumentaron que esto podía entorpecer el proceso de justicia. Al saberse que el organismo de Daniel fue atacado por una bacteria, uno de los imputados en el asesinato de Daniel exigió que se exhumara el cuerpo para insistir en que la víctima no murió a causa de la brutal paliza, sino de una infección intrahospitalaria.

No obstante, en octubre de 2013 el doctor que estuvo a cargo de Daniel Zamudio, Enzo Sáez, asistió ante las autoridades jurídicas para desmentir esto. Sáez declaró que el fallecimiento de Daniel fue a causa del daño axonal producido por los golpes. «Su pronóstico era quedar en estado vegetal o morir», sostuvo.

Días después de la intervención de Enzo Sáez, uno de los imputados por el asesinato de Daniel Zamudio, Patricio Ahumada —que para entonces se encontraba en la Unidad de Alta Seguridad en Santiago—, dijo que encabezaría una huelga de hambre. Meses antes, él y Alejandro Angulo dijeron que dejarían de beber cualquier tipo de líquido. Según ellos, «habían sido víctimas de prejuicios e ignorancia». En sus acusaciones resaltaron el nombre del fiscal Ernesto Vásquez Barriga y el Movilh. La amenaza de la huelga líquida y de hambre se agudizó después del juicio llevado a cabo en septiembre de 2013. Para entonces se presentaron pruebas contundentes.

¿Qué sucedió con los culpables?

A pesar de los intentos por incidir en la sentencia, el 28 de octubre de 2013 se declaró a los imputados como culpables. Al ser señalado como el principal responsable, Patricio Ahumada fue sentenciado a cadena perpetua. En marzo de 2019, medios locales informaron que el agresor tenía pensado pedir un permiso especial para poder iniciar su educación universitaria. Por su parte, a su compañero Alejandro Angulo se le dictaron 15 años en prisión. Lo mismo ocurrió con Raúl López. Inicialmente, Fabián Mora estaba condenado a cumplir 7 años en prisión. Sin embargo, obtuvo la libertad condicional en 2016.

¿Ya conocías la historia de Daniel Zamudio, caso de homofobia que indignó a Chile?

Con información de Fundación Iguales, El País, Radio U Chile, Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, El Mostrador, Biobio Chile, La Tercera, Agencia Presentes y Ley N.º 20.609