Expertos explican por qué no existe el ‘matrimonio natural’

Te explicamos qué es el matrimonio y si existe algo como el 'matrimonio natural'

Algunos grupos religiosos y conservadores se refieren al ‘matrimonio natural’ para justificar su oposición al matrimonio igualitario.

Muchos de quienes se oponen al matrimonio igualitario alegan la existencia de un supuesto ‘matrimonio natural’. Tal es el caso del padre Miguel Soto, sacerdote sinaloense conocido por su intolerancia hacia la comunidad LGBT+.

Hartos del discurso de odio del clérigo, integrantes del Grupo Inclusión Sinaloa emitieron un comunicado este fin de semana en el que comparan a Soto con Adolfo Hitler. Además, el colectivo se encargó de dejarle en claro al sacerdote que «el matrimonio es un tema de derechos, no de religión, y eso ya fue constatado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación».

Comunicado del Grupo Inclusión Sinaloa dirigido a Miguel Soto, sacerdote que promueve el ‘matrimonio natural’

Pero a propósito de esta discusión entre el sacerdote y la comunidad LGBT+ de Sinaloa, vale la pena preguntar: ¿existe tal cosa como el ‘matrimonio natural’?

Naturaleza vs. contratos

En 2016, ante el surgimiento de discursos homofóbicos y conservadores del Frente Nacional por la Familia, el doctor en Derecho por la UNAM, Luis de la Barreda Solórzano, se dio a la tarea de responder a esta pregunta.

A través de un artículo publicado en Excélsior, el también investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas concluyó que no existe el ‘matrimonio natural’:

«Falso: todo matrimonio es artificial pues es un contrato que nace de la ley, no de la naturaleza. Y su finalidad no es la procreación, pues también las parejas solteras pueden procrear tan legítimamente como las casadas. Además estas últimas tienen derecho a decidir no tener hijos sin que esa decisión haga nulo su matrimonio».

En ese mismo texto, el académico fue más allá, e incluso afirmó que «lo que sí es antinatural es el voto de castidad a que se someten las monjas y los sacerdotes católicos». Para explicar su punto, dijo que la libido sí es un impulso natural. Y añadió que ofenderse porque alguien sienta atracción por su mismo sexo es producto de prejuicios.

Los contratos se redefinen

Otro autor que se dedicó a desmentir el concepto de ‘matrimonio natural’ es Jesús Lázaro. De acuerdo con el articulista del diario El Nuevo Herald, el matrimonio es un contrato creado «con el fin de canalizar y controlar el instinto natural de aparearse».

Además, Lázaro fue más allá y aseguró que este contrato puede evolucionar junto con la sociedad:

«El contrato [del matrimonio] es factible de redefinición acorde a la evolución social, redefinición que algunas secciones de la sociedad se niegan a aceptar basadas en posiciones teológicas indemostrables».

Dicho de otro modo, el matrimonio no tiene nada de natural. No es más que un contrato entre dos personas. Y no existen argumentos legales para prohibir a dos personas celebrar este tipo de contrato. 

Al final, de lo que se trata el matrimonio igualitario es, precisamente, de garantizar a las parejas LGBT+ igualdad de condiciones para acceder a su derecho al contrato matrimonial. Como bien apunta el Grupo Inclusión Sinaloa, el matrimonio entre personas del mismo sexo ya se puede realizar sin amparo en 19 estados del país. Sólo falta garantizar la igualdad de derechos en otros 13.

La próxima vez que escuches a alguien hablar sobre ‘matrimonio natural’, ten por seguro que no sabe a qué se refiere.

Con información de Excélsior y El Nuevo Herald