«Me siento respaldado por la comunidad»: Persona queer agredida en Zipolite

Un integrante de la comunidad LGBT+ fue agredido a pedradas en Zipolite, Oaxaca. / Foto; Cortesía de Jaime

«Me siento seguro, pero sé que no estoy exento de peligro», comenta la persona queer residente de Zipolite que sufrió una agresión la madrugada del 11 de abril de 2022.

«Puto, no puedes andar así en la calle», gritaron a un residente queer de Zipolite antes de que fuera apedreado en la cabeza como parte de una reprobable agresión que indignó a la población de la comunidad ubicada en el municipio de Pochutla, Oaxaca.

Quien sufrió el ataque es una persona queer originaria de León, Guanajuato. «Como muchas otras personas, yo he considerado que Zipolite es una especie de oasis para la población LGBT+», cuenta Jaime, quien vendió su casa en León debido a que allí la amenaza de una agresión LGBTfóbica se sentía siempre latente. ENTÉRATE DE POR QUÉ ZIPOLITE ES CONSIDERADO UN PARAÍSO GAY.

Jaime, a quien llamaremos así para proteger su identidad, es residente de Zipolite desde hace 10 años y, hasta antes de la agresión donde fue apedreado, no había sufrido ningún incidente.

«Jamás había sentido rechazo o tenido alguna situación en la que sintiera alerta o peligro. Al contrario, los había sentido más veces en León que aquí en Zipolite».

Pero todo cambió el 11 de abril de 2022. Homosensual platicó con Jaime, quien sufrió la agresión y a días de los hechos resalta el apoyo que ha recibido por parte de la comunidad LGBT+ y de los residentes del destino turístico conocido por sus playas nudistas y su apertura a la diversidad sexual. «Creo que es más frustrante para ellos [los agresores] ver que hay mucha gente que ha levantado la voz en favor de mi caso», comenta. CONOCE LOS MEJORES DESTINOS TURÍSTICOS PARA PERSONAS LGBT+.

¿Cómo ocurrió la agresión LGBTfóbica en Zipolite?

El caso de Jaime se viralizó en redes sociales el 11 de abril de 2022. Horas antes había publicado a través de Facebook un video donde se le observaba con el torso ensangrentado. En la grabación, el residente de Zipolite relató lo acontecido y mostró la herida que le quedó en la cabeza tras ser apedreado cerca del Hotel Noga.

En entrevista con Homosensual, Jaime dio más detalles de la agresión ocurrida en Zipolite. Todo comenzó luego de que acudió a la playa junto con integrantes de su grupo de yoga para celebrar la terminación de un curso. Jaime iba vestido con un traje de baño y decidió retirarse cerca de la media noche. Sin embargo, antes de irse a casa acompañó hasta el Hotel Noga a una amiga suya que se hospedaba en el lugar ubicado en la calle Shambala. Fue cuando regresaba a casa que ocurrió el ataque:

«Al ir caminando en dirección a mi casa desde el hotel me encontré en una calle sola y mal iluminada, pero era la única manera de llegar a mi casa […] Veo que vienen caminando hacia mí 2 hombres vestidos de bermudas, con playeras y una gorra puesta con la visera hacia enfrente […] Uno de ellos se dirigió hacia mí y me empezó a gritar y a decir: “Joto, no puedes andar desnudo en la calle”, cosa que me extrañó mucho porque yo no estaba desnudo. Yo estaba vestido con un traje de baño, no estaba provocando ni enseñando los genitales».

Esta es la calle Shambala, donde Jaime se topó con los agresores. / Foto: Cortesía de Jaime

El residente de Zipolite cuenta que no respondió a la agresión verbal. «Hice caso omiso, no los encaré y seguí caminando, pero ellos me rebasaron y al ver que yo no respondía me volvieron a decir: “Puto, no puede andar así en la calle”», relata. Jaime cuenta que dobló la esquina para buscar refugiarse en un lugar donde por lo general está la puerta abierta. Sin embargo, en esta ocasión el lugar se encontraba cerrado. Ese fue el momento que los agresores aprovecharon para apedrearlo. CHECA CUÁLES SON LOS SUPUESTOS DESTINOS TURÍSTICOS LGBT+ QUE EN REALIDAD DISCRIMINAN A LA COMUNIDAD.

«Para mi mala suerte, la puerta estaba cerrada y ahí fue cuando recibí la primera pedrada, que fue directo a la cara. Inmediatamente sentí cómo me empecé a empapar de sangre y mi reacción inmediata fue correr. Al ir corriendo sentí que me iban aventando más piedras, pero afortunadamente ya no me alcanzaron a pegar».

Lugar donde Jaime fue apedreado / Foto: Cortesía de Jaime

«¿Para qué ibas vestido así?»: Policía de Zipolite

El residente de Zipolite cuenta que, tras ser apedreado, logró escapar de la agresión al esconderse en la oscuridad detrás de unas palmas secas. Jaime pudo percatarse de que sus atacantes lo estaban buscando e incluso hablaron de ir por una moto para recorrer el lugar y encontrarlo. Cuando se fueron en otra dirección, él aprovechó el momento para llegar hasta Adoquín, una de las calles principales de Zipolite. Allí se encontró con unos turistas, quienes lo llevaron a una farmacia y llamaron a la Policía.

«Estaba la doctora atendiéndome cuando entraron los policías. Uno de los policías, al ver que estoy usando un traje de baño, me dice: “¿Para qué estás vestido así?”. Incluso la doctora se incomodó, se molestó y le dijo al policía. “Salga de aquí, en este momento lo estoy atendiendo, después le pregunta lo que quiera”».

Farmacia donde atendieron a Jaime / Foto: Cortesía de Jaime

Posteriormente, los uniformados contaron a Jaime el proceso para denunciar la agresión ante las autoridades de Zipolite:

«Zipolite es un pueblo que pertenece a Pochutla, pero que se rige por usos y costumbres. Tiene su propia Policía y sus propias autoridades locales. Entonces, me dijeron que primero tenía que hacer una denuncia en la agencia de Zipolite que es del Gobierno local».

Denuncia presentada ante la agencia de la Policía de Zipolite / Foto: Cortesía de Jaime

Tras denunciar la agresión ante la Policía local de Zipolite, Jaime también presentó la denuncia correspondiente ante la agencia del Ministerio Público en Pochutla.

Documento de la denuncia presentada en Pochutla / Foto: Cortesía de Jaime

Educación a las autoridades

Pese a la pregunta revictimizante que le hizo el policía de Zipolite después del ataque, Jaime considera que las autoridades le atendieron correctamente. Al respecto, atribuye la frase estigmatizante más a la ignorancia que a la LGBTfobia: «Hay mucho camino para educarse como autoridades», opina.

Cabe mencionar que tras conocerse el caso de Jaime circuló a través de redes sociales el acuerdo de una asamblea de la Policía de Zipolite en la que se enuncian medidas para evitar que las personas tengan sexo en las playas públicas y se atribuye dichas conductas a la comunidad gay.

Acta emitida por la Agencia de Policía de Zipolite el 21 de marzo de 2022 / Foto: (@luisbjerre)

Sobre el caso, Jaime cuenta que luego de la agresión que sufrió, la Policía de Zipolite rectificó el error y publicó a través de Facebook un video donde se pide disculpas a la comunidad LGBT+.

«Me siento seguro en Zipolite», dice Jaime pese al ataque

Jaime cuenta que tras lo ocurrido recibió el apoyo de organizaciones LGBT+ como Zipolite Diverso, que incluso realizó un pronunciamiento exhortando a las autoridades a capacitar a quienes atienden casos relacionados con la comunidad. Asimismo, recibió el apoyo de pobladores de Zipolite que no pertenecen a la comunidad LGBT+.

Por ello, recalca que pese a la agresión Zipolite no es un lugar homofóbico. Incluso añade que se siente respaldado por la comunidad del lugar:

«Este ataque no es una cuestión particular de Zipolite. A nosotros comunidad a veces se nos olvida que no todo está ganado y que la homofobia sigue existiendo en todos lados. Yo tampoco quisiera difundir el mensaje erróneo de que Zipolite es homofóbico. Al contrario, me siento seguro en Zipolite porque mucha gente que ya sabe lo que pasó me cuida. Voy a algún lado y me dicen: “Oye, ¿quieres que te acompañemos?”. Realmente me siento respaldado por la comunidad local».

«Si esto me hubiera pasado en León, yo no me habría sentido tan respaldado», añade Jaime. Agrega que la agresión no representa a Zipolite e incluso invita a las personas LGBT+ a visitar la comunidad:

«Le diría a la gente que visite Zipolite y que esta exposición de los que somos diferentes es necesaria. Es necesario que la gente vea que existimos, que se vean expuestos a nuestra existencia y que sepan que somos tan comunes y corrientes como cualquier otra persona heterosexual con la que están acostumbrados a tratar. No porque nos vistamos diferente o porque nos pintemos el pelo o las uñas somos gente de mal».

Jaime enfatiza la importancia de la cultura de la denuncia para que casos como el de la agresión que sufrió no se repitan y ningún otro residente o visitante de Zipolite sea apedreado por ser LGBT+. Y finalmente, se niega a victimizarse:

«Cuando vivimos un acto de ese tipo, no le podemos dar el poder a esas personas. Yo no acepto ser la víctima de esas personas, eso sería satisfacer sus egos».

Si bien la agresión sufrida por Jaime no representa a la población de Zipolite, sí habrá que exigir a las autoridades que sancionen a los responsables.