¿Cómo ha contribuido la comunidad LGBT+ a la lucha cannábica?

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La comunidad LGBT+ ha tenido un papel muy importante en la lucha cannábica. / Foto: The Cannabis Investor

La lucha cannábica tiene importantes cruces con el movimiento de la comunidad LGBT+. Descúbre por qué.

La comunidad LGBT+ ha desempeñado un papel muy importante en la lucha cannábica. En las últimas cuatro décadas, activistas han potenciado las demandas del movimiento de las diversidades sexuales y las han articulado con el activismo por el libre uso de la planta. Esto ha permitido abogar por la garantía del derecho a la salud, educación, inclusión laboral y libertad.

Te compartimos algunos datos sobre la participación de la comunidad LGBT+ en la despenalización del uso —sea medicinal y/o lúdico—, la comercialización e investigación científica del cannabis.

Activismo LGBT+ en la década de los 80

Las propiedades medicinales del cannabis han sido aprovechadas desde hace muchos años. Sin embargo, fue en la década de los 80 cuando la comunidad LGBT+ demostró que el uso de la planta podía ser una alternativa para las personas con VIH. Una de las figuras que estuvo presente en este logro científico y social fue Dennis Peron, un veterano de las Fuerzas Aéreas que —al volver a los Estados Unidos— militó en la lucha cannábica. ENTÉRATE DE QUÉ LETRA DEL COLECTIVO LGBT+ FUMA MÁS MARIHUANA.

Dennis fue uno de los muchos activistas que encarnó las consecuencias de las políticas prohibicionistas. Lo arrestaron en varias ocasiones. En una de ellas, un agente de policía le disparó en la pierna. Dennis no solo abogó por el uso lúdico del cannabis. Desde muy joven identificó el potencial terapéutico de la planta. Sus argumentos tomaron más fuerza y alcance cuando conoció a su pareja, Jonathan West.

La lucha contra el VIH y la despenalización del uso del cannabis

Jonathan vivía con VIH. En sus últimos años aminoró algunos de los síntomas —por ejemplo, las náuseas y el dolor— con el uso de la marihuana. La posesión de esta sustancia ocasionó que la policía ordenara una redada en su domicilio. Nuevamente, Dennis fue arrestado y pasó seis meses en prisión.

Dennis Peron abogaba por el uso de cannabis para personas que vivían con VIH. / Foto: Zamnesia

Tras el deceso de Jonathan, Dennis se involucró de lleno en la lucha por la despenalización del uso del cannabis. Fundó la asociación Californians for Compassionate Use y fue uno de les activistas LGBT+ que impulsaron la Propuesta 215. A través de este documento, se solicitó al Gobierno de San Francisco que se reconociera al cannabis como un tratamiento complementario para las y los pacientes que vivían con VIH, glaucoma, cáncer y esclerosis múltiple.

Cabe mencionar que Dennis Peron era uno de los principales simpatizantes y mejores amigos de Harvey Milk, creador de la Asociación Castro Village. De hecho, fue en la asociación de Milk en donde Peron conoció a Mary Jane Rathbun (a.k.a Brownie Mary), con quien abrió el primer dispensario de cannabis medicinal en San Francisco.

Brownie Mary (izquierda) y Dennis Peron (derecha) en un evento público / Foto: Cannabis Culture

Activistas que estuvieron inspirados por Dennis Peron

Otra de las figuras LGBT+ que articuló la despenalización del cannabis con las causas del activismo contra el VIH fue Paul Scott. Este joven tuvo a Peron como maestro y fundó el colectivo LA’s Black Gay Pride. De 2002 a 2008, fue comisionado del condado de Los Ángeles en los temas relacionados con el VIH y el sida.

El legado Peron comenzó a gestar células en otras partes del país. En Santa Cruz, la activista lesbiana Andrea Tischler (a.k.a Nurse Mary Jane) llevó a cabo campañas informativas sobre las propiedades medicinales de la planta. En 1993 comenzó a trabajar en una iniciativa parecida a la de Peron. La impulsó por al menos tres años.

Colectivo LGBT+ en la lucha cannábica en América Latina

En Latinoamérica, uno de los países referentes en la lucha por la despenalización del uso del cannabis es Argentina. Aquí, activistas LGBT+ también han tenido una participación sumamente significativa. La Asociación Agricultores Cannábicos Argentinos (AACA) está integrada por varias personas de las disidencias sexuales que se comprometieron con la modificación de la ley 23.737 (disposición normativa sobre drogas). Entre ellas se encuentra Marcy Herrera Sander, quien se identifica como una mujer trans.

Según algunos testimonios, el formar parte de la comunidad LGBT+ les ha permitido problematizar el cannabis desde una perspectiva de derechos humanos. Este es el caso del presidente del Club de Osos de Buenos Aires, Juan Bautista, y la activista Rosanna Zappia. En una entrevista con el diario Página 12, Zappia enfatizó lo siguiente:

«Es una doble estigmatización la que sufre la gente de la diversidad sexual y que fuma cannabis. Por un lado salir del closet, que para nosotros los cultivadores es salir del indoor; exponerse a un montón de prejuicios que tiene la gente».

En Argentina, la lucha cannábica ha prestado especial atención a la legalización del autocultivo, pues está ligada a las políticas de reparación de daños y a una visión antropológica de la sexualidad y el cannabis. En palabras de la activista lesbiana Eluney:

«Para mí, la marihuana y el autocultivo son compartir e integrar».

Fortalecimiento del movimiento pro cannabis

El autocultivo no ha sido el único tema que se ha posicionado en la agenda del movimiento para despenalizar los usos de la planta. En los últimos años, el colectivo LGBT+ también ha ayudado a visibilizar cuáles son los vacíos y las deudas en la industria del cannabis. En este sentido, podemos destacar la denuncia de la criminalización a grupos vulnerables, la crítica a la integración vertical del sector y los debates en torno a la representación de la comunidad LGBT+ en las empresas. DESCUBRE CÓMO PUEDES SABER SI EN TU EMPRESA HAY POLÍTICAS INCLUSIVAS.

En Argentina se ha abogado por el autocultivo y se ha pedido justicia por los grupos criminalizados. / Foto: Ian Bulgach

Es importante señalar que las personas de las diversidades sexogenéricas han contribuido a los procesos educativos e informativos sobre el uso del cannabis. Han adaptado nuevos lenguajes y formatos. Muches activistas lo han hecho desde el humor. Como ejemplo encontramos a Wendy Robbins y Karen Paull, pareja lésbica que —a través de su programa The Marijuana Show— ha rescatado el potencial financiero de esta industria en consolidación.

¿Cuáles dirías que son otras contribuciones de la comunidad LGBT+ a la lucha cannábica? ¡Cuéntanos!

Con información de Farmacy Santa Barbara, Daily Trojan, Página 12, Forbes, The New York Times, Blackbird y WeedMaps

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