La historia del futbolista que tuvo que ‘vender’ su homosexualidad

Justin Fashanu, futbolista homosexual / Foto: La Nación

Durante su carrera deportiva, el futbolista Justin Fashanu sufrió discriminación por su color de piel y por su homosexualidad.

Una de las mayores ironías en torno a la homofobia es que la otra cara de la moneda del odio suele ser el morbo. Los homófobos dicen detestar a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Pero también gustan de consumir historias amarillistas como las que en su momento publicaba el periódico ¡Alarma! sobre los «mujercitos». Esta misma dualidad (odio y morbo) marcó la vida de Justin Fashanu, el futbolista gay inglés que ‘vendió’ la declaración de su homosexualidad a un tabloide.

Portada de Alarma!, el diario amarillista que llamaba «mujercitos» a los homosexuales y exhibía en portada sus detenciones a manos de la policía / Foto: Susanísima

Primero, el racismo

Justin Fashanu fue el primer futbolista de alto perfil en declararse abiertamente gay. Esto lo convirtió en objeto de homofobia durante gran parte de su carrera. Pero antes de declarar su homosexualidad, el futbolista también tuvo que enfrentar el racismo.

Hijo de migrantes africanos, Justin fue abandonado en un orfanato a los seis años junto con su hermano John. Por fortuna, una familia inglesa los adoptó a ambos y les permitió superarse a través del deporte.

Justin se convirtió en futbolista profesional a los 17 años. Pronto, su buen desempeño con su equipo, el Norwich City, hizo que el bicampeón europeo, Nottingham Forest, lo contratara por un millón de libras. En 1981, se convirtió en el primer jugador de color en ser transferido por tal cantidad. Sin embargo, los insultos racistas dentro y fuera de la cancha nunca cesaron.

Luego, la homofobia

Al parecer, Justin no supo lidiar con el éxito. Pronto, comenzó a despilfarrar dinero y a descuidar su carrera frecuentando cada vez más bares… con un detalle poco común para los futbolistas de la época: se trataba de bares gay.

Aunque en ese momento el futbolista no había aceptado públicamente su homosexualidad, los rumores de sus visitas a bares gay le causaron desencuentros con su entrenador. Además, sufrió la homofobia de sus compañeros, quienes decían incomodarse con él en el vestidor.

Entre la homofobia y su falta de juego, su equipo comenzó a prensar en prescindir de él. Y en 1983 encontraron la excusa perfecta: una lesión en la rodilla de la que no se pudo recuperar.

Paralelamente, Justin sufrió homofobia al interior de su propia familia. Su hermano John se había convertido también en futbolista profesional e intentó sobornarlo con 100 mil dólares para que no revelara su homosexualidad. Creía que si la gente sabía que su hermano era gay, pensarían que él también lo era.

La salida del clóset

Posteriormente, en 1990, Justin recibió la oferta contraria a la que le hizo su hermano: le pagaron por revelar su homosexualidad.

El futbolista sufría graves problemas económicos y el tabloide The Sun le ofreció dinero por vender la exclusiva de su homosexualidad. Justin accedió. La nota publicada se tituló «Estrella de futbol de un millón de libras: soy gay». En el interior, relataba los encuentros del jugador con un miembro conservador del parlamento inglés.

Portada del tabloide The Sun muestra el artículo donde Justin Fashanu acepta su homosexualidad públicamente / Foto: EL país

 Final trágico

Tras el escándalo, Justin se mudó a Maryland, Estados Unidos, donde se convirtió en entrenador. Las cosas parecían mejorar en su vida hasta que en 1998 un joven de 17 años lo denunció por abuso sexual. En aquel momento, la edad legal para el sexo con consentimiento era de 16 años, pero las relaciones homosexuales todavía se encontraban prohibidas en el estado.

Justin defendió su inocencia. Pero luego, temeroso de no recibir un juicio justo por ser homosexual, huyó a Londres, donde se quitó la vida.

En su carta de suicidio, Justin volvió a defender su inocencia. Sin embargo, añadió:

«Me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable».

El exfutbolista se ahorcó dentro de un garage el 2 de mayo de 1998… demasiado tarde para que le avisaran que las autoridades habían desechado el caso en su contra por falta de pruebas.

Sin duda, el caso del futbolista Justin Fashanu es ejemplo de los prejuicios en torno a la homosexualidad y del morbo en torno a la vida privada de las figuras públicas.

Con información de La Nación

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