Erastés: antepasados griegos de los ‘sugar daddies’

En la antigua Grecia, los erastés eran hombres mayores amantes, mientras que los erómenos eran sus jóvenes amados. / Foto: El País

En la antigua Grecia los erastés, figuras con ciertas similitudes a lo que hoy conocemos como sugar daddies, eran figuras importantes para la educación de los jóvenes. Sin embargo, en la actualidad este tipo de relación es polémica bajo los cánones de la cultura moderna occidental.

Desde los erastés y los erómenos en la antigua Grecia hasta los sugar daddies y sugar babies en la actualidad, las relaciones sentimentales y sexuales entre hombres mayores y jóvenes han sido constantes en la historia de la humanidad.

Sin embargo, el significado que se le da a este tipo de relaciones cambia radicalmente entre culturas y momentos históricos. Por ejemplo, para nadie es un secreto que los griegos y los romanos tenían de cierta forma normalizadas las relaciones entre hombres. Un caso paradigmático es el del Batallón Sagrado de Tebas, cuerpo militar compuesto por hombres que eran amantes entre sí y que, según se dice, luchaban con mayor fiereza para proteger a sus amados.

Fenómeno similar es el de los erastés y los erómenos. Se trataba de hombres mayores y jóvenes que establecían una relación que, más allá de lo romántico, sexual y afectivo, tenía fines educativos. CONOCE QUIÉNES SON LOS DIOSES GRIEGOS LGBT+.

Los sugar daddies de la antigüedad

En la antigua Grecia existían hombres mayores que cortejaban a otros más jóvenes. Solían colmarlos de regalos, los convertían en sus discípulos y los protegían. Para los jóvenes, lo anterior era todo un honor.

A estos hombres mayores se les conocía como ‘erastés’, palabra que significaba «amantes». En cambio, a los jóvenes se les llamaba ‘erómenos’, es decir, «amados».

Cada una de estas figuras tenía roles muy específicos. Los adultos de la relación desempeñaban un papel importante en la educación de los jóvenes. Los llevaban a los banquetes y les enseñaban las reglas de comportamiento. También los llevaban al ágora, lugar donde se discutían los asuntos públicos, y los formaban en temas políticos y cívicos para convertirse en buenos ciudadanos.

Representación gráfica de erastés y erómenos / Foto: Facebook (Escepticismo para pobres)

Por su parte, los erómenos debían ser agradecidos con los erastés. Sin embargo, tenían prohibido enamorarse. Además de distinguirse por su atractivo físico, también tenían que ser inteligentes y virtuosos.

De acuerdo con un artículo publicado por la historiadora Ana Echeverría Aristegui en La Vanguardia, esta relación homosexual terminaba cuando al joven le salía barba. Lo anterior significaba que ahora él tenía edad suficiente para convertir en amante a otro joven. CONOCE A LOS EFEBOS, JÓVENES Y BELLOS PASIVOS DE LA ANTIGUA GECIA.

El lado polémico

Pese a las similitudes de la relación de los erastés y los erómenos con los sugar daddies y sugar babies de nuestros tiempos, lo cierto es que algunos historiadores también describen la relación como una especie de pederastia.

Al respecto, Ana Echeverría Aristegui afirma que en realidad los griegos desarrollaron algunas leyes para proteger a los jóvenes de ser cortejados a una edad demasiado temprana. Por ejemplo, los profesores en las escuelas vigilaban que hombres mayores no hicieran ese tipo de proposiciones a niños. Asimismo, se estilaba que los niños salieran acompañados de adultos de su familia hasta cierta edad.

Aun así, la edad marcada para que un erastés pudiera convertir a un joven en erómeno en la antigua Grecia era de aproximadamente 16 años. Lo anterior está ligeramente por debajo del rango de edad que en la actualidad se considera suficiente para una relación consentida y legal. Sin embargo, como ya se mencionó, está práctica estaba regulada y aceptada en la antigua Grecia, al grado de ser parte de la formación de los jóvenes.

¿Qué te parecieron estos datos sobre los erastés y los erómenos?

Con información de La Vanguardia