Así se vivía la homosexualidad en la Edad Media

Te platicamos algunos datos sobre la homosexualidad en la Edad Media. / Imagen: Muy Historia

La homosexualidad durante la Edad Media ha sido uno de los temas más estudiados por disciplinas como la historia, literatura y filosofía.

A pesar de ser un tema prohibido en la cultura medieval, el abordaje histórico de la homosexualidad en la Edad Media resulta un enfoque de gran interés para las comunidades académicas y el público en general.

Una de las razones por las que las y los investigadores consideran importante estudiar las dinámicas y narrativas de las relaciones no heterosexuales de este periodo es que, a partir de ellas, es posible hacer un análisis sustancial del discurso respecto a la homosexualidad en la modernidad.

En gran parte, esto deriva de los propios disensos que hay con relación a la definición conceptual y temporal de la Edad Media. Como bien sabrás, algunos historiadores reconocen a esta larga etapa como el Oscurantismo y otros se han centrado en relatar a la cultura medieval como un rasgo de transición. No obstante, la documentación sobre la homosexualidad en la Edad Media conserva significativas similitudes.

¿Qué debemos tomar en cuenta para hablar de la homosexualidad en la Edad Media?

Para entender los apuntes sobre la homosexualidad en la cultura medieval es necesario retomar algunas consideraciones. En principio, es plausible recordar que la Edad Media se caracterizó por el protagonismo de la fe.

Filósofos, religiosos y pensadores consideraban que estaban inscritos en una crisis de los valores clásicos. Por tal motivo, empezó a construirse una narrativa en la que se reconoció a la radicalidad como una vía para la revelación de Dios. Desde el pensamiento medieval, los seres humanos solo alcanzaban su verdadera dimensión de existencia al estar más próximos a Dios.

Es aquí en donde se empieza a insistir en que el deseo es un sinónimo de egoísmo. Asimismo, se planteó que la libertad de los seres humanos únicamente era legítima si —y solo si— se ejercía por Dios y al lado de Dios.

En el caso concreto de la sexualidad, durante la Edad Media se retomaron algunas de las ideas expuestas en las doctrinas de los estoicos y gnósticos de la Antigüedad tardía. Para entonces, el cuerpo y el deseo se empalmaban con el repertorio de palabras que seguimos escuchando hoy en día: ‘pecado’, ‘ofensa’, ‘perdición’, ‘lujuria’, ‘depravación’, ‘vicio’, ‘suciedad’, ‘malestar’ y ‘debilidad’.

La Edad Media se caracterizó por fortalecer la idea de una sexualidad normativa cuyo único fin fuera procrear. En este punto es primordial mencionar que la sexualidad estaba condicionada por 2 ciclos: el litúrgico y el fisiológico.

Antecedentes

Al igual que otros aspectos de la vida pública y privada, la sexualidad fue pensada desde un sistema dicotómico y excluyente. Desde la perspectiva médica, el acto sexual podía «derivar tanto en efectos benéficos como maléficos». Por supuesto, la homosexualidad estaba considerada dentro de la categoría de ‘lo maligno’.

Debemos recordar que a partir del pensamiento grecolatino se construyó una idea muy concreta respecto a los encuentros sexuales entre varones. Los hombres que tenían el rol ‘pasivo’ eran considerados como sujetos que «renunciaron voluntariamente a su virilidad, prestigio y responsabilidad ciudadana». APRENDE SOBRE EL SHUDO, HOMOSEXUALIDAD EN LA ÉPOCA DE LOS SAMURÁIS.

Posteriormente, uno de los documentos que fue fundamental para la patologización y criminalización de la homosexualidad en la Edad Media fue Flavius Chindasvintus rex regnum Toletanum. En esta ley central del reino visigodo se prohibía categóricamente la homosexualidad, pues se consideraba como parte de «los actos deshonestos entre hombres». Con dicha normativa, los encuentros homosexuales eran reconocidos bajo los siguientes términos: ‘detestabilis’, ‘ex(s)ecrabilis’, ‘(h)orremdus’ y ‘nefandus’. Es decir, se veían como actos ilícitos, locuras y delitos punibles.

La homosexualidad era un delito muy perseguido. / Imagen: El Español

Otro de los antecedentes que podemos citar para abordar el tema de la homosexualidad dentro de la cultura medieval son las críticas del pontífice Pedro Damián. En el escrito Líber Gomorrhianus expresa que la homosexualidad es un acto contra natura y pecaminoso. Lo mismo dice sobre la masturbación.

A su vez, Pedro Damián señaló que el sexo entre hombres cumplía con los 4 niveles de los pecados contra la naturaleza. Sus palabras sobre la homosexualidad fueron replicadas por pensadores e inquisidores de la cultura medieval.

Sodomía, uno de los términos más utilizados para referirse a la homosexualidad en la cultura medieval

Uno de los eventos que caracterizaron al esplendor de la Edad Media fue el uso y la popularidad del término con el que se refirió a la homosexualidad: sodomía’. Los religiosos de la cultura medieval también la ocuparon para hablar sobre el adulterio, la fornicación y demás deseos carnales.

En la Edad Media, la palabra ‘sodomía’ se utilizó para describir a la homosexualidad como «una inversión provocada por la lujuria» y «cedida a control demoniaco». Según se documenta, la sodomía estaba mayormente representada por rasgos del sexo entre hombres: el sexo anal y el frotamiento de las partes masculinas.

Al tener esto como referentes normativos, no es sorpresivo decir que gran parte de la cultura medieval se caracterizó por la persecución y sanción de la homosexualidad. Uno de los documentos más explícitos al respecto fue la Pragmática Sanción de Medina del Campo (1499). Además del repudio social, las personas homosexuales eran sometidas a terribles métodos de tortura. Entre ellos encontramos a la cuna de judas, el potro y la pera de la angustia.

¿Ya conocías estos datos sobre la homosexualidad en la Edad Media?

Con información de Escuela de Ciencia Política. Instituto de Investigaciones Sociales, Facultad de Humanidades de Toledo, Universidad de Salamanca, Universidad de Castilla-La Mancha y Revista semestral. Centro de Poética, Instituto de Investigaciones Filológicas (UNAM)