Julio Galán, precursor del arte gay en México

Autorretrato de Julio Galán, artista mexicano. / Foto: Christine's

Julio Galán era conocido como l’enfant terrible del arte mexicano, por sus evocaciones a su infancia y su actitud irreverente y provocadora.

Julio Galán nació en 1958 en Múzquiz, una pequeña ciudad de Coahuila, pero desde niño se fue a vivir con su familia a Monterrey. Ahí realizó estudios en arquitectura y comenzó su carrera como pintor.

Charro mexicano, obra de Julio Galán / Foto: Pinterest

Sin embargo, empezó a vivir una mayor libertad creativa cuando en 1984 se trasladó a Nueva York, donde vivió por seis años. Ahí conoció a artistas tan importantes como Andy Warhol y comenzó a explorar más su homosexualidad y erotismo, lo cual quedó plasmado en sus pinturas. Por eso es considerado uno de los precursores del arte gay en México.

Neomexicanismo

Su obra artística se inscribe dentro de la corriente pictórica llamada neomexicanismo, la cual tuvo su mayor auge durante los años 80 y 90 del siglo pasado. Según la historiadora de arte Teresa del Conde, los artistas que impulsaron el neomexicanismo se apropiaron de elementos de la identidad nacional para darles nuevos significados.

Julio Galán rescató elementos de la iconografía patria, popular y religiosa para crear pinturas llenas de humor e ironía. Desde sus años en Nueva York, y durante toda su carrera, Galán se burló de la imagen estereotípica del mexicano, especialmente del hombre macho e hípermasculino.

“I’m gonna wash you with soap”, una pintura de Julio Galán / Foto: Christie’s

La homosexualidad de Galán y sus cuestionamientos a las normas de género son constantes en su arte. En pinturas como “I’m Gonna Wash You with Soap“, por ejemplo, se representa con prendas y accesorios culturalmente ligados a las mujeres. El uso de falda, maquillaje y la feminización del cuerpo masculino es plasmada en muchas otras de sus piezas artísticas. Su objetivo era burlarse de la visión machista del hombre ‘normal’ en la iconografía mexicana: de bigote, sombrero y con los pantalones bien puestos. Galán se los quitaba, se ponía una falda, portaba flores y expresaba su deseo homosexual.

Obras sobre su infancia

En sus pinturas se puede ver su búsqueda de una identidad propia, no solo como mexicano, sino también como hombre gay. Y por eso hace una exploración constante de su pasado. Gran parte de ellas son autorretratos o relatos pictóricos de alguna etapa cruda de su vida, especialmente de su infancia llena de tristezas. Por ejemplo, en obras como “Laberinto azul” o “Mientras me despierto”, el artista plasmó sus miedos infantiles a través de elementos oníricos. Sobre esta forma de usar el lienzo, el propio Julio Galán dijo en una entrevista al historiador del arte Ramón Almela:

«Detesto la pintura, pero es mi único espejo para filtrar la realidad, para vengarme de mi pasado. Soy pintor porque no puedo ser otra cosa».

“Laberinto azul” o “Mientras me despierto”, una muestra de cómo la infancia de Julio Galán influenciaba su obra. / Foto: Modulaciones

Julio Galán falleció el 4 de agosto de 2006 debido a un derrame cerebral mientras viajaba en avión de Zacatecas a Monterrey. Apenas tenía 47 años de edad. Afortunadamente conoció el éxito en vida, pues desde joven tuvo muchos admiradores que adquirían sus obras. Una vez fallecido, el número de estos ha ido en aumento.

Muestra de ello fueron las concurridas exposiciones retrospectivas que se montaron tras su muerte en el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO), en Monterrey, y en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.

 Julio Galán es reconocido como uno de los artistas precursores del arte gay en México y su vida y obra han sido inspiración para muchos jóvenes artistas LGBTQ.

Con información de Modulaciones, Criticarte, Universidad Autónoma del Estado de Morelos y Cultura Colectiva