Descubre el antiguo mundo del shibari

descubre el mundo del shibari
¿Sabías que el 'shibari' es una práctica que surgió hace cientos de años en Japón?

Descubre por qué el mundo del shibari se ha convertido en una de las prácticas que más popularidad han ganado en los últimos años.

El shibari es una palabra que significa ‘amarrar’ o ‘atar’. Esta tendencia va mucho más allá de la violencia, la dominación y la sumisión que puede implicar el BDSM. Otros factores que caracterizan esta práctica son los múltiples diseños que se pueden crear a partir de los nudos y patrones que elabores con las cuerdas. Algunos pueden ser simétricos y otros no.

Esta práctica se originó en Japón, aproximadamente en el periodo Edo (de 1603 a 1868). Originalmente se usaba con el objetivo de inmovilizar a los prisioneros. Con el tiempo, el shibari fue mutando hasta alcanzar la connotación sexual y artística que tiene hoy en día.

El maestro de shibari, Porfirio Terán, nos comenta que este arte tiene que ver con el contacto y la interacción entre dos personas mediante el uso de una cuerda.

«No atamos solamente con la cuerda, sino con todo el cuerpo. La cuerda es como una extensión del cuerpo de quien está atando. De esta manera, se crea un contacto erótico que va más allá de las cuerdas».

Originalmente, el shibari surgió en Japón como una forma de someter a los prisioneros.

El deleite que provocan las ataduras está ligado a la sensación de otorgarle el control de tu satisfacción a tu pareja. Se crean lazos de confianza muy fuertes. Estar vulnerable y saber que la otra persona no te va hacer nada malo —o al menos nada que no hayan acordado previamente— genera esa satisfacción.

Además, podrás descubrir las distintas zonas erógenas distribuidas en el mundo que es la piel, lo que le permite a tu cuerpo experimentar placer a partir de la presión y fricción de las cuerdas. Sin mencionar que le da un twist superinteresante a la monotonía del ‘mete-saca’ tradicional. Porfirio Terán afirma que el contacto genital no es el objetivo de la experiencia.

«La experiencia de ser atado, el contacto con otra persona, el roce de las cuerdas y la interacción física son suficientes para que la persona sienta satisfacción. El shibari puede culminar en un acto sexual, aunque no siempre, porque la práctica ya es una experiencia sexual como tal».

Shibari en tiempos modernos

Actualmente, el shibari o kinbaku, como también se le conoce, ha ganado terreno en distintas expresiones artísticas. Existen fotógrafos en todo el mundo, como Hajime Kinoko de Tokio o Weronika Bachleda de Edimburgo, que se dedican por completo a sesiones en las que se muestra esta práctica. Existen también cineastas como el griego Chris Shaghal, que ha enfocado su arte al fetichismo y a las escenas con cierto tono de oscuridad.

Pero el kinbaku no solo permanece en imágenes o videos, sino que se ha trasladado al espacio físico a través de instalaciones y performances. Estos shows en vivo pueden disfrutase en convenciones de sexo, pero el enfoque interpretativo de artistas permite al público descubrir de mejor manera el mundo del shibari.

Los artistas Daniel Kok y Luke George tienen un montaje llamado Bunny en el que exploran y muestran al público este arte japonés. Ahí se le da más peso al género y la representación sexual que al erotismo en sí.

En Bunny, los artistas Daniel Kok y Luke George muestran en vivo cómo se llevó a cabo el shibari.

Muchas otras personas se han dedicado a compartir su experiencia en el shibari. Ofrecen cursos y talleres en los que muestran cómo hacer tus primeros nudos. Además, enseñan cuáles son las posturas más cómodas para la persona que está siendo amarrada y hasta qué punto se deben ajustar los nudos para no hacerle daño a tu pareja.

Ahora que has descubierto más sobre esta práctica japonesa, ¿te vas a animar a intentarlo?

Con información de GQ, Scene360 y The Guardian

error: Alert: Ya te vimos pillín, mejor comparte.