Momentos gays que viví de niño sin que mi mamá supiera

Estos son algunos momentos gays que viví de niño sin que mi mamá se diera cuenta. Tal vez también te pasaron a ti. / Foto: Tumblr

Estos son algunos momentos gays que seguro viviste de niño sin que tu mamá se diera cuenta. En tu infancia no los comprendías, pero hoy cobran sentido.

He decidido compartir con ustedes estos 5 momentos gays que viví de niño y de los que mi mamá ni sospechaba. O tal vez sí, pero hizo como que no se dio cuenta porque pensaba que era ‘una etapa’.

Nota: el objetivo de este artículo es que se rían un poco o recuerden y nos compartan sus momentos gays de la infancia. ¡Aquí van!

Tener un crush con el amiguito con el que siempre jugaba

¿Tú también tuviste a tu crush gay desde niño? / Foto: Tumblr

Tengo que admitirlo: ese niño que ante los ojos de mi madre era mi mejor amigo, iba a mi casa a jugar y del que yo siempre hablaba, era mi crush. Aunque a esa edad no entendía lo que eso podría significar, me la pasaba con él porque me gustaba su compañía, me gustaba verlo. Y cuando las niñas decían que era muy guapo, en mi interior yo gritaba que sí, que era hermoso. Con ello confirmo ahora que desde pequeños nuestra identidad sexual se forma. Y es bonito y está bien. MIRA CÓMO ESTE CHICO ROMPIÓ ESTEREOTIPOS EN SU FIESTA DE XV AÑOS.

Hacer que mis muñecos de acción se besaran fue uno de los momentos gays más emocionantes que viví de niño

La verdad sí: hacía que mis muñecos se besaran. / Foto: Pinterest

En varias ocasiones, mis muñecos de acción tuvieron encuentros del tercer tipo. No sé muy bien por qué, pero era algo que en mi mente resultaba una fantasía bastante bonita. Dos hombres besándose, tomándose la mano. Sí, jugaba a que tenían misiones y salvaban al mundo, pero al final también eran novios. ¿Qué podía tener eso de malo? Para mí era ver un sueño cumplido, algo que seguro no vería jamás en las caricaturas o en las novelas de mi mamá.

Enamorarme de personajes de televisión

Yo siempre quería ver la novela, pero no para ver a Belinda, como mi mamá creía… / Imagen: Revista Veintitantos

Ignoren a Belinda. Yo estaba enamoradísimo de Martín Ricca, que para quienes no lo conocen, era el galancito de una novela mexicana llamada “Amigos x Siempre”. Y claro que no me la perdía, aunque en la escuela no podía hablar de ello con nadie porque me hubiese ganado la burla de todos mis compañeros de inmediato. Mientras todos los niños alucinaban con otros programas de televisión, yo esperaba la hora para ver al amor de mi vida en la pantalla. Aunque debo admitirlo, también me enamoré de otros personajes como Hércules, Li Shang (de Mulan) y de Gohan (el hijo de Gokú) cuando ya estaba crecidito.

Esconderme para jugar a las muñecas

Es que cuando me veían con Barbies me regañaban, oigan. / Foto: Picssr

Aunque entiendo que no todos los hombres gays se identifican con esto, para mí era una realidad. En serio tenía que esconderme. Literalmente esconderme con mi prima o mentir diciendo que tenía que ir a casa de una compañera a hacer tarea con tal de tener un par de horas en el paraíso de Barbie y su casa de ensueño. Ella lo tenía todo: ropa fabulosa, como cincuenta profesiones y a Ken (a quién por cierto, ¿quién de ustedes no desvistió para verle el abdomen?). ESTAS SON 15 COSAS QUE NO DEFINEN A UN HOMBRE GAY.

Yo quería vivir en ese mundo rosa y aunque antes me avergoncé de decirlo, hoy puedo escribir sobre este tema con orgullo porque sé que nunca estuve solo. Que había más niños como yo deseando poder jugar con una muñeca.

Mentir diciendo que veía el futbol cuando realmente veía otra cosa

Prefería mentir a decir lo que realmente veía en la tele. / Imagen: Tumblr

No tengo la menor duda de que este fue alguno de los momentos gays que muchos vivimos de niño sin que nuestra mamá se diera cuenta. Igual que Milhouse en Los Simpson, mientras mis amigos decían que verían el futbol, yo me encerraba a ver Los Ositos Cariñositos, Sailor Moon, la Sirenita o cualquier otra cosa que me hiciera sentir feliz. El futbol me parecía lo más absurdo que existía en ese entonces… aunque en mi adolescencia descubrí lo emocionante de los shorts y las regaderas después de un buen partido, pero esa es otra historia. CHECA ESTAS MENTIRAS QUE MUCHOS GAYS DICEN A SUS PAPÁS.

Quizás te sentirás identificado con alguno de estos momentos gays de mi infancia (o no), pero seguramente a tu manera también tuviste que descubrir tu homosexualidad cuando eras niño o niña.

¡Cuéntanos alguno de los momentos gays que viviste de niño en los comentarios!