Disforia postcoital: Experiencia común después de sexo entre hombres

Te explicamos qué es la disforia postcoital y por qué es común que afecte a HSH. / Foto: FreeJPG

Sentir tristeza, ansiedad e irritabilidad después de un encuentro sexual puede ser una experiencia bastante común entre hombres que tienen sexo con otros hombres y recibe el nombre de disforia postcoital.

Como su nombre lo indica, la disforia postcoital (PCD, por sus siglas en inglés) es una experiencia que presentan algunos hombres después de una práctica del sexo en específico. Se trata del coito.

Dado que en este texto nos enfocaremos en los hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), nos referiremos particularmente al coito anal. Pero aquí un pequeño recordatorio: el sexo anal es una práctica independiente de la orientación sexual e identidad de género.

Aunque es una experiencia más común de lo que se cree, la disforia postcoital es uno de los temas de sexualidad menos abordados. Desde la televisión y el cine es un concepto que rara vez se menciona. Si te interesa conocer una producción que lo trata de manera directa y textual, te recomendamos ver Ice cream and Tequila, corto del director Joel Junior. ESTAS SON OTRAS PELÍCULAS LGBT+ CORTAS QUE PUEDES VER EN MENOS DE MEDIA HORA.

¿Y cuáles son algunas señales de la disforia postcoital?

A partir de testimonios compartidos con portales como Vice o Archer Magazine, se sabe que la disforia postcoital puede manifestarse a través de llantos incontrolados y sentirse devastado. Los ataques de risa pueden ser otra señal.

El llanto es una señal muy común. / Foto: People

Quienes han atravesado por PCD —incluso si la relación sexual fue placentera— experimentan soledad, confusión e inseguridad. Así como lo expresa Jack Samuel —estudiante LGBT+ de Artes en Hobart, Tasmania— en su artículo para Archer Magazine, este tema sigue siendo tabú y motivo de burla, incluso al interior de la población LGBT+.

Se suele decir que es una situación absurda y de carga emocional innecesaria. También se llega a usar como prejuicio contra quienes optan por relaciones monógamas o se identifican en alguno de los matices del espectro asexual.

¿Qué tan frecuente es la PCD?

La escasez informativa no es una situación exclusiva de los medios de comunicación. Incluso desde la comunidad científica se ha replicado cierto sesgo. Al pensar al coito bajo la exclusividad de lo vaginal, esto ha propiciado que las indagaciones sobre la disforia postcoital sean mucho menores en HSH.

En la oferta de investigaciones de carácter formal encontramos un estudio realizado por especialistas de la Facultad de Psicología y Consejería (Queensland University of Technology) en 2019. Está enfocado en hombres, pero no considera como factor la orientación sexual. No obstante, arroja algunos datos interesantes.

En principio reveló que, de los 1208 hombres encuestados, el 41% presentó disforia postcoital al menos en una ocasión. El 20% experimentó tristeza, ansiedad e irritabilidad en el mes previo a la aproximación estadística. Por su parte, entre el 3% y 4% reportó vivir disforia postcoital de manera regular.

9 años antes del estudio de los expertos de Queensland University of Technology, Susan M Hughes y Daniel J Kruger (Albright College) se interesaron por encontrar las diferencias entre mujeres y hombres en el comportamiento postcoito. Como resultado principal se identificó que los varones tendían con mayor frecuencia a «participar en conductas gratificantes». ESTAS SON LAS PREGUNTAS DE SEXO MÁS GOOGLEADAS.

Factores que influyen en la disforia postcoital en hombres que tienen sexo con otros hombres

Además de psicológicos, la disforia postcoital encuentra motivos biológicos. De acuerdo con el doctor Fernando Rosero Mera —especialista consultado por BBC Mundo—, «puede estar asociada a un proceso hormonal en la amígdala». Es decir: a la estructura en forma de almendra que se encuentra en el lóbulo temporal cuya función se relaciona con el sistema emocional. Según explicó el experto, durante la actividad sexual «la amígdala puede disminuir su funcionamiento y luego del acto se activa».

Por su parte, el profesor en Psicología Robert D. Schweitzer (Queensland University of Technology) define a la PCD como «la experimentación de bajos niveles de dopamina después del sexo».

A los factores psicológicos y biológicos se suman los de carácter sociocultural. Esta premisa es una de las que pueden guiar futuras investigaciones sobre la disforia postcoital en hombres que tienen sexo con otros hombres. ¿Por qué? En algunas aproximaciones se ha sugerido que la tristeza, ansiedad e irritabilidad también pueden derivar de una ‘educación’ sexual muy estricta y/o de las dificultades de estar en el clóset.

Por ello, se mantiene la hipótesis de que la PCD puede ser más frecuente en los hombres homosexuales que en los heterosexuales. Se debe a que, en muchas ocasiones, no hablar sobre su orientación sexual con libertad les causa emociones como la vergüenza y el autodesprecio.

Y tú, querido HSH, ¿ya habías escuchado hablar sobre esta experiencia después del sexo?

Con información de Fundación Huésped, Postcoital Dysphoria: Prevalence and Correlates Among Males” en Journal of Sex and Marital Therapy  (Vol. 45, 2019), “Sex differences in post-coital behaviors in long- and short-term mating: an evolutionary perspective” (2011), BBC Mundo, Archer Magazine y Vice