Pussy Riot: Quiénes son y qué han hecho por los LGBT+

Yekaterina Samutsévich, María Aliójina y Nadezhda Tolokónnikova, activistas de Pussy Riot / Foto: DW

María Aliójina, una de las activistas que junto con Pussy Riot han defendido los derechos de la población LGBT+ en Rusia, logró escapar de la persecución que sufre por parte del régimen de Vladimir Putin.

Pussy Riot es un colectivo feminista y grupo musical punk integrado por las activistas Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina, quienes han sufrido persecución en Rusia por oponerse a las políticas del presidente, Vladimir Putin, así como por su apoyo a diversas causas, entre la que destacan los derechos de las personas LGBT+.

En diversas ocasiones, el activismo de Nadezhda, Yekaterina y María las ha llevado a la cárcel. Actualmente, el colectivo enfrenta una nueva persecución. Sin embargo, las activistas siguen demostrando que pueden seguir dando batalla ante el aparato de un Estado represor.

El 10 de mayo de 2022 el mundo amaneció con una excelente noticia. María Aliójina, una de las integrantes de Pussy Riot, logró escapar de la persecución del régimen cruzando la frontera con Bielorrusia.

María Aliójina / Foto: El Periódico

Pero ¿cuál es la historia detrás de este escape y qué tiene que ver con la lucha por los derechos LGBT+ en Rusia?

La historia de Pussy Riot

Para entender el escape de María Aliójina es preciso remontarse a la historia del colectivo del cual forma parte. El colectivo feminista hizo su aparición en 2012, precisamente en el contexto de la reelección de Vladimir Putin como presidente de Rusia.

Pussy Riot es una agrupación punk que se caracteriza por protestar a través de su música en contra del autoritarismo y el capitalismo, así como a favor de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual.

Además de hacer música, el colectivo realiza performances en espacios públicos. De hecho, su irrupción en la escena política rusa se dio a través de un par de performances llevados a cabo en marzo de 2012, uno de ellos en la Plaza Roja y otro en la Catedral de Moscú, epicentro del cristianismo ortodoxo. CONOCE A OTROS ACTIVISTAS Y COLECTIVOS LGBT+ QUE PROTESTAN A TRAVÉS DEL ARTE.

Fue tras esta última protesta que las activistas de Pussy Riot fueron detenidas y encarceladas por primera vez. Tras un juicio con múltiples irregularidades, se les condenó a 2 años de prisión por vandalismo supuestamente motivado por odio religioso.

Su lucha por los derechos LGBT+

Sin embargo, esa no fue la única ocasión que las activistas pisaron la cárcel.

Como ya se mencionó, uno de los ejes del activismo de Pussy Riot es la defensa de los derechos de las personas LGBT+, que en Rusia sufren represión desde 2013. Aquel año el Gobierno aprobó una ley contra la ‘propaganda gay’, misma que censura cualquier manifestación relacionada con la diversidad sexual. ENTÉRATE DE CUÁLES SON LOS PAÍSES MÁS HOMOFÓBICOS DEL MUNDO.

Sin embargo, esta ley LGBTfóbica no ha detenido al colectivo para luchar a favor de los derechos de la comunidad. Por ejemplo, en octubre de 2020 las activistas colocaron banderas LGBT+ en decenas de edificios públicos de Rusia, tales como el edificio del Servicio de Seguridad Federal, la Corte Suprema, el Ministerio de Cultura, la comisaría del distrito de Basmanny y la oficina de la presidencia.

Pussy Riot llevó a cabo esta protesta en pleno cumpleaños del homofóbico presidente ruso Vladimir Putin, sin importar el hecho de que apenas unos meses antes, en febrero de 2020, 2 de sus integrantes, Nadezhda Tolokónnikova y María Aliójina, habían sido detenidas también por encabezar una protesta por los derechos LGBT+. En aquella ocasión las activistas grabaron un video musical en contra de la represión al feminismo y a las personas queer. Solo por eso fueron arrestadas bajo acusaciones de participar en una grabación ilegal para promover la homosexualidad.

El escape de María Aliójina

La más reciente persecución del régimen ruso en contra de las activistas de Pussy Riot se debe a su participación en protestas a favor del político opositor ruso Alexei Navalny. Las autoridades las acusaron de violar las restricciones sanitarias impuestas debido a la pandemia. Para participar en dicha protesta, María Aliójina rompió los términos de su arresto domiciliario.

La activista se encontraba alojada en el departamento de una amiga suya en Moscú. Para eludir a la Policía, María se disfrazó como repartidora de comida y salió del departamento. Luego, un amigo suyo la llevó a la frontera con Bielorrusia. Durante una semana, Aliójina estuvo a salto de mata por el país vecino hasta que logró cruzar la frontera por Lituania, donde finalmente informó de su escape. CHECA LAS HISTORIAS DE OTROS ACTIVISTAS LGBT+ A LOS QUE AMENAZARON POR SUS OBRAS Y AÚN ASÍ RIFARON.

Así se disfrazó María para escapar. / Foto: Diario Ojo

Heroicamente, María Aliójina y Pussy Riot siguen resistiendo ante todo el aparato de un Estado represor y luchando a favor de los derechos de mujeres y personas LGBT+.

Con información de Infobae, United Explanations y Los Replicantes