Así se vive el machismo y la transfobia en las empresas

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Nicté Chávez se enfrentó a la transfobia y el machismo en su espacio de trabajo. / Foto: Cortesía Nicté Chávez

Las personas trans nos enfrentamos a distintos retos en las empresas, entre ellos el machismo y la transfobia.

No es noticia que el machismo y la transfobia están presentes en las empresas. En mi experiencia, el salir del clóset en mi espacio de trabajo y externar que soy una persona trans fueron experiencias retadoras. Estas son algunas violencias que recibí por parte de mis superiores y colegas.

Primero me invitaron a «una junta para entender mi transición»

Al poco tiempo que empecé a ir maquillada a la oficina y con flats, mi jefa me citó con la directora de recursos humanos para preguntarme «qué tan lejos pensaba llevar» mis «cambios». Enseguida argumentó que «al dueño no le gustaba tener gente joteando en su empresa».

Fue una junta muy incómoda. Me cuestionaron sobre mi identidad y transición. Además, se me comentó que, si ya había decidido transicionar, «seguramente había calculado el costo de mi decisión». Me dijeron que —entre las consecuencias— podría incluir la pérdida de mi empleo. CONOCE MÁS DE NICTÉ CHÁVEZ, UNA MUJER TRANS CONTRA LA DISCRIMINACIÓN LABORAL.

Perdí mi derecho de ir libremente al baño

Pasó algo así como en el apartheid. Si quería usar el sanitario de hombres, me enfrentaba a miradas de desaprobación y comentarios ofensivos de los compañeros. Uno de ellos fue:

«Wey, ¿ves lo que pasa por andarse metiendo el dedo en donde no deben?».

Tampoco podía entrar al baño de mujeres. Al acercarme a la puerta, mis compañeras me miraban con desprecio, apresuraban el paso y salían. Como se puede intuir, la empresa no contaba con sanitarios neutros. Mi única opción era salir de la oficina y ocupar los baños de las salas de capacitación. Estos eran individuales, pero se encontraban casi a la salida.

Me volví «el ser invisible de la empresa»

En ese entonces estaba a cargo de todos los procesos de capacitación, desarrollo organizacional y cultura interna de la empresa. También era responsable de los procesos de la NOM 035 para prevenir los factores de riesgo psicosocial. Por tanto, me reunía con el personal de recursos humanos, área comercial y de operaciones.

Nicté Chávez, mujer trans, en la oficina donde trabajaba antes de ser discriminada por ser trans / Foto: Cortesía Nicté Chávez

Al hacer publica mi identidad, me pusieron una capa de invisibilidad. Me empezaron a quitar proyectos y me negaron espacios para presentar mis avances. ¡Qué decir de las juntas! Jamás me volví a reunir con los clientes internos.

Finalmente, fui víctima del «recorte por COVID-19»

La crisis sanitaria y la pandemia por coronavirus fue una oportunidad para que las empresas disfrazaran su machismo y transfobia. Soy consciente de que con la pandemia hubieron muchos altibajos en las organizaciones. Sin embargo, se reconocía el valor de mi puesto. Me respetaban. Eso cambió. Un día me llamaron para una junta con la directora y la jefa.

Me dieron de baja porque —supuestamente— «mi trabajo ya no era relevante para la empresa, ya que el dueño pensaba que la capacitación y retención de personal ya no eran importantes». Se excusaron en la COVID-19. Pero no se me olvida lo que me dijeron cuando salí del clóset:

«El dueño no queria ver a gente joteando en la empresa».

La importancia de visibilizar el machismo y la transfobia en las empresas

En su momento me sentí desilusionada, indignada y humillada. En menos de un mes, me relegaron y discriminaron. Perdí mi empleo. Es muy difícil hablar sobre el machismo y la transfobia que imperan en las empresas. No obstante, debemos visibilizar estas situaciones. Los lugares de trabajo necesitan reconocer sus prejuicios y cambiarlos. Es importante dar apertura al talento. No debería importar el género, la condición, orientación o ideología de las personas.

Han pasado seis meses desde mi despido. Este tiempo me he dedicado a ser consultora de recursos humanos. Ahora trabajo con otras empresas en la que puedo ser yo misma. Tengo la oportunidad de demostrar mi talento. También me he enfocado en dar asesoría psicológica a personas de la comunidad LGBT+. Estoy convencida que nadie puede dar el 100% de su potencial si no se siente bien consigo mismo. ENTÉRATE DE QUÉ DEBES HACER SI TE DISCRIMINAN EN TU TRABAJO POR SER LGBT+.

¿Conoces a alguien que haya enfrentado el machismo y la transfobia en las empresas?

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