¿Por qué algunas lesbianas nos enamoramos tanto y tan rápido?

La pregunta del millón: ¿Por qué las lesbianas nos enamoramos tan rápido y a cada rato? / Foto: Pinterest

¿Por qué muchas lesbianas nos enamoramos tan rápido y con tanta frecuencia? La pregunta del millón, ¿no? Pues aquí van algunas teorías y facts.

A ver, lenchas. Lesbi-honest. Cuántas veces hemos dicho «ella es the one» y cuando todo se va a la mierda nos damos cuenta de que, pues —una vez más— no era la mujer de nuestra vida. Las lesbianas tendemos a enamorarnos muy rápido y muy seguido, pero ¿pooor?

Lesbi-honest. ¿Por qué las lesbianas nos enamoramos tan rápido?

Por supuesto que, como en todo, no podemos (ni queremos) generalizar. Así como muchas lesbianas podemos ser muy enamoradizas, también hay muchísimas que no lo son.

Pero he comprobado que muchas lenchas (por lo menos las que yo he conocido) suelen jurar que todas y cada una de sus novias son el amor de su vida.

Incluso cuando todavía no son novias y están apenas conociéndose, me ha tocado escuchar este tipo de aseveraciones, mismas que… obviamente, no siempre resultan ser verdad.

Tal vez esto tenga un poco que ver con el hecho de que el matrimonio igualitario se convirtió en una realidad. Durante muchos años, la unión legal entre personas del mismo sexo permaneció como un sueño muy lejano.

Antes, las parejas lésbicas —al igual que otros miembros de la comunidad LGBTQ+— vivían mucha incertidumbre con respecto a su futuro.

Este estudio del Journal of Lesbian Studies respalda la teoría de que la aprobación del matrimonio igualitario ha influido en las lesbianas a nivel psicológico y social.

Y aunque no todas las lesbianas buscan casarse con su pareja, la disminución de los estigmas también ha sido un factor influyente en la manera en la que las lenchas se relacionan con sus parejas.

En pocas palabras, existe más libertad. Por lo tanto, muchos de los factores externos que solían interponerse en las relaciones lésbicas (como la creencia de que es algo ‘antinatural’), ya no son tan frecuentes.

Y sí, ahora, la estabilidad en pareja ya no es un ‘sueño lejano’, es algo —muy— posible y que muchas lesbianas buscan.

El pedestal lencho

Por un lado, resulta un tanto bonito o romántico creer que to-das las mujeres con las que estamos son the one, aun cuando en ocasiones, deep down, sabemos que no.

Pero por otro lado, eso de andar poniendo en un pedestal a todas —o a muchas de— las chicas con las que salimos, tenemos sexo, ligamos, sexteamos, whatsappeamos, etcétera, no es muy sano que digamos.

Neta. Porque cuando reality bites, o sea, cuando nos damos cuenta de que, taaal vez exageramos un poco (o mucho), nos damos de topes.

Repasamos una y otra vez las red flags y todas esas cosas de las que —obviamente— nos dimos cuenta, pero decidimos no pelar.

¿Y por qué nos pasa eso de enamorarnos tanto y tan rápido?

Es que también es importantísimo saber diferenciar entre un megacrush o infatuación y un enamoramiento real.

En ocasiones, CREEMOS que estamos enamoradas cuando, en realidad, estamos crusheadas y emocionadas porque siempre es bonito conocer a alguien nuevo.

Todas hemos sentido ese rush, ¿no? Es normal sentirse así cuando —por fin— conectas con alguien.

La doctora Ruth L. Shwartz, experta en relaciones lésbicas, asegura que uno de los errores más recurrentes en las parejas de lesbianas es, en efecto, «comprometerse demasiado rápido».

«La mayoría de las personas que están en una nueva relación entran en limerencia, una forma elegante de llamarle a la ‘fase de la luna de miel’».

–Dra. Ruth L. Swartz en entrevista con Go Mag

Pero también todas sabemos que, desafortunadamente, cuando se trata de encontrar una pareja, son muchos más los factores a considerar para que funcione.

«Ya sea que no vemos las fallas de nuestra nueva novia o preferimos descartarlas porque la limerencia nos hace creer cosas como ‘ella es la indicada’, ‘el amor lo conquista todo’, etc…».

–Dra. Ruth L. Swartz en entrevista con Go Mag

Ojalá pudiéramos vivir solo de enamoramientos y rushes de amor, pero… no es así y lo sabemos. Algunas lesbianas nos enamoramos muy rápido porque, de cierta manera, estamos buscando enamorarnos.

Pero algo muy cierto es que, en general, las mujeres siempre estamos (incluso sin saberlo/intentarlo) en la búsqueda de una conexión.

Entonces, cualquier ‘chispita’ puede ponernos en modo ON.

La neuroquímica del amor

Y es que la búsqueda eterna de hacer click con alguien puede resultar bastante desalentadora. Algunas ni siquiera nos tomamos la molestia. Solo esperamos que, mágicamente, suceda.

Y si llega a suceder, ¡toooing! Obviamente nuestro cerebro empieza a recibir fits de dopamina y entonces empezamos a pensar y actuar de manera eufórica.

Esto no lo estoy inventando yo, ¿eh? Literal, cuando nos enamoramos nuestro cerebro libera más dopamina, serotonina, oxitocina y noreprinefima de lo normal.

Esta sobredosis de sustancias químicas nos puede hacer pensar o creer cosas que normalmente no pensaríamos/haríamos. Y sí, esta también es una de las razones por las que las lesbianas nos enamoramos tan rápido. Blame it on science!

Y esto no solo les sucede a las lesbianas; de hecho, esto aplica para cualquier persona. Ahora, lo que sí es una realidad para algunas lesbianas es que somos más propensas a ser adictas al amor. Sip. Por el simple hecho de tener esa ‘urgencia’ de ‘fusionarnos’ con alguien más.

Hay un libro muy famoso (recomendadísimo) que habla de todo este tema y otras situaciones que creemos que simplemente son estereotipos, pero en realidad son más comunes de lo que pensamos.

Como el famosísimo síndrome del ‘U-hauling’. O sea, cuando las lenchas se van a vivir juntas al poco tiempo de convertirse en novias.

Y lo que pasa es que, aunque no siempre y no a todas les pasa, a muchas sí. Entonces, cuando algo pasa mucho es porque claramente existe un patrón. Y si hablamos de patterns, sí, muchas lesbianas podemos llegar a ser bastante intensas. Las lesbianas sí nos enamoramos —demasiado— rápido y más de una vez.

La love addiction y la codependencia siempre se convertirá en una relación tóxica. Inevitable e indudablemente.

En conclusión, las lesbianas somos más propensas a enamorarnos más rápido y más veces porque —neurológicamente— nuestro ‘cableado’ está conectado de tal manera que —casi— siempre buscamos una relación.

Buscamos una conexión que, aunque sea por un momento, nos brinde un poco de seguridad o esperanza. Y por estas razones creemos que todas o la mayoría de las mujeres con las que hemos sentido esa conexión son the one.

Solo no hay que olvidar que cuando estamos high en dopamina y demás podemos llegar a tomar decisiones no tan inteligentes.

Easy peasy

No importa cuánto nos guste una chica, nunca está de más ‘bajarle dos rayitas’ a tu intensidad y detenerte a pensar en los distintos escenarios. Claro, evitando convertirte en una overthinker todas y cada una de las veces. Simplemente ser más precavida y estar más consciente de la realidad.

Neta, neta… ¿cuál es la prisa? Te prometo que no pasa nada si te tomas tu tiempo y, además, seguro te ahorrarás dos que tres heartbreakes en el camino.

Un último consejo de la Dra. Shwartz…

«Vayan lento. Tómense el tiempo de conocerse bien, dejando a un lado las fantasías, limerencia, lujuria y proyecciones. Conócete a ti misma también. No cometas el error de pensar que el amor puede con todo…».

A ver, cuéntanos ¿tú eres de las lesbianas que se enamoran rápido y a cada rato?

Con información de Psychology Today, Go MagElite Daily

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