Pepa Gaitán: Historia del Día de la Visibilidad Lésbica en Argentina

Ella era Natalia 'Pepa' Gaitán. / Foto: Facebook (Concepción Feminista)

En Argentina, el 7 de marzo se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica en nombre de Natalia ‘Pepa’ Gaitán, joven de 27 años que fue víctima de crimen de odio a manos de Daniel Torres, padrastro de su novia, Dayana Sánchez.

La Pepa Gaitán no murió, la asesinó la lesbofobia de Daniel Torres (padrastro de Dayana Sánchez) y del sector que la revictimizó en Córdoba, Argentina. A Pepa, una chica lesbiana, «torta, chonga de barrio», amante del futbol y profesora de educación física, la atacaron con una escopeta de calibre 16 afuera de su casa. Alrededor de las 19:30 del 6 de marzo de 2010, la bala perforó el hombro derecho de la también boxeadora.

«La mataron por lesbiana», denunció su madre, Graciela Vázquez, cuando a las 2:25 del 7 de marzo el personal del hospital declaró su deceso. La Pepa Gaitán falleció a causa de la herida en el tórax y la axila. A pesar de que siempre se identificó a su lesbocida y a las condiciones en las que se llevó a cabo este crimen de odio, las autoridades optaron por pasar de largo la especificidad de la violencia.

Las instancias de ‘justicia’ omitieron el hecho de que Daniel Torres la mató en razón de género y orientación sexual. Esa fue la decisión de la Cámara Séptima del Crimen: a Daniel Torres se le dictó una sentencia de 14 años por homicidio ‘simple’. Los jueces a cargo, Víctor María Vélez, Ricardo Iriarte y Carlos Ruiz, negaron que se tratara de la máxima expresión de lesbofobia.

A la par de las discusiones sobre el asesinato de la Pepa Gaitán, Argentina se balanceaba entre la lucha de los colectivos LGBT+ y la negativa de los grupos conservadores ante el matrimonio igualitario. A la Pepa no solo le negaron ser nombrada como lesbiana al momento de su muerte. Su lesbocida recuperó la libertad en marzo de 2019, 6 años antes de lo dictado en la sanción. 

La efeméride es a nivel nacional. / Imagen: Defensoría de la Provincia de Buenos Aires

¿Quién era la Pepa Gaitán?

Ante todo, la Pepa era un alma rebelde y orgullosa. Nunca ocultó su identidad política y sexoafectiva. La activista feminista y lesbiana Fabi Tron señalaba que, al momento de deliberar, a los jueces se les había olvidado que la Pepa «era una torta chonga masculina». Desde los 12 años llevaba el pelo corto y pantalones holgados. Enseñaba educación física en una ONG y disfrutaba de los entrenamientos de box.

Así como muchas víctimas de crímenes de odio, Pepa enfrentó otros episodios de lesbofobia. La hostilidad hacia su persona ocasionó que durante la adolescencia sufriera de depresión. En 2 ocasiones intentó quitarse la vida. Según contó su madre en las audiencias, la joven también enfrentó discriminación en el ámbito laboral. Era muy frecuente que cuando caminaba por la calle le pidieran el DNI. En un libro escrito en su memoria, Fabi Tron recordó que la Pepa vivía en la periferia. CHECA ESTOS DATOS SOBRE LA SALUD MENTAL DE PERSONAS LGBT+.

No fue un caso aislado

La puntualización no era algo menor. Tal y como lo expone Tron, quienes vivían ahí se enfrentaban con regularidad a «crueles violencias de la Policía cordobesa». En dicha serie de escritos, Tron señala que la muerte de la Pepa Gaitán también se debió a la lesbofobia de parte de la sociedad de Argentina. Al momento de hacer un recuento por los sucesos del 6 y 7 de marzo de 2010 denuncia el —no — actuar de las autoridades.

«¿La policía que no llevó a la Pepa al hospital y esperó demasiado tiempo a que llegara la ambulancia no será puesta en el banquillo de los acusados? ¿El ministerio de salud de la provincia de Córdoba, responsable de la pésima atención que recibió Natalia y del pésimo tratamiento que se le dio a su cadáver en la morgue [no tenía luz y tuvo que ser velada a cajón cerrado debido al avanzado estado de descomposición] serán puestos en tela de juicio?».

Por su parte, la abogada que brindó apoyo a la familia de la víctima, Natalia Milisenda, subrayó:

«La vida de la Pepa estuvo plagada de múltiples violencias y discriminaciones cotidianas».

A su vez, enfatizó que este crimen de odio seguía la ruta y dinámica de la llamada pedagogía de la violencia. Es decir:

«Tuvo un mensaje atemorizante para las personas que comparten las características de las víctimas que hace que resuene en cada niña, adolescente y mujer de Córdoba: “No seas como la Pepa o terminarás como ella”».

Hablemos de las víctimas secundarias de los lesbofeminicidios

Por ello, para Graciela Vázquez cada intervención pública era una oportunidad para recordarle a la juventud de Argentina que el asesinato de la Pepa Gaitán fue una expresión de lesbofobia. De ahí que se involucrara en una maternidad colectiva. Abrazaba a las víctimas secundarias de lesbocidio y también daba esperanza a los sectores jóvenes que se manifestaban por la unión civil entre personas del mismo sexo. Aunque Graciela alcanzó a ver el entusiasmo de los colectivos LGBT+ ante la decisión del 15 de julio de 2010, su hija, Yamila Gaitán, asegura que la muerte de Pepa la destruyó. Graciela Vázquez falleció en 2018.

Su historia con Dayana

A la par de su trabajo como profesora de educación física, Pepa vendía pan con su hermana. Frecuentaba el barrio Liceo, en donde conoció a Dayana. En ese entonces, su mamá buscaba alguien que la pudiera auxiliar con los trabajos. Fue así como el padrastro de Dayana, Daniel Torres, entró como albañil. Su madre, Silvia Suárez, también se involucró con las faenas de la familia. Era cocinera.

Desde que Dayana y Pepa se conocieron, Daniel y Silvia no estuvieron de acuerdo. Incluso a Dayana la llevaron con una psicóloga para que ‘la arreglara’. Ese fue uno de los testimonios que compartió la psicóloga Mariana Molla en el juicio. «La señora Suárez estaba muy preocupada por la elección sexual [sic] de su hija. Me pedía que intentara modificarla», sostuvo.

Pese al rechazo de la familia, Dayana y Pepa vivieron juntas. Acondicionaron un pequeño espacio en la Asociación María Pía, lugar en el que trabajaba la Pepa. Al momento de las audiencias, la disparidad en los testimonios de Dayana causó cierta polémica.

Según recuerda Fabi Tron, el abogado defensor de la familia Torres-Suárez supo explotar el estigma hacia las mujeres lesbianas. A lo largo de estas sesiones, Graciela Vázquez escuchó un sinfín de prejuicios respecto a su hija. Se le acusó de ser una mujer sumamente violenta. También se dijo que estaba implicada en el consumo de sustancias. Incluso se le trató de revictimizar a partir de una versión que más tarde fue desmentida por la exnovia de la Pepa, Karen.

Por Natalia y por todas

Así como en Chile con Nicole Saavedra, en Argentina el caso de máxima lesbofobia contra la Pepa Gaitán provocó la indignación de colectivos feministas y de las diversidades sexogenéricas. Las mujeres se unieron a la exigencia de justicia de Graciela Vázquez e hicieron un llamado a que las autoridades reconocieran las agravantes en el crimen. Se llevaron a cabo movilizaciones y en varias ocasiones estas fueron abordadas desde una perspectiva criminalizante.

Durante 5 meses, las activistas que estaban involucradas en la lucha del matrimonio igualitario acompañaron a la familia. Si bien desde 2004 el Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) insistió en hacer de las experiencias lésbicas un tema central, el caso de la Pepa Gaitán puso en evidencia la urgencia de organizar y convocar a debates sobre la violencia lesbofeminicida.

Para los eventos que se organizaban desde las colectivas se utilizaban las propuestas radiales autónomas y se solicitaba la intervención de Graciela. De estos espacios de escucha y acuerpamiento surgió la propuesta de hacer al 7 de marzo el Día de la Visibilidad Lésbica en Argentina. Sumado al reconocimiento de esta efeméride, la historia de Natalia inspiró la creación de La Fulana, organización dirigida a las mujeres lesbianas y bisexuales. CONOCE OTRAS FECHAS IMPORTANTES DEL CALENDARIO LGBT+.

El nombre de la Pepa Gaitán y la resiliencia de su madre, hermana y hermano (Diego) son solo algunos de los motivos por los que en vísperas de esta fecha se realiza el Tortazo, espacio en el que las identidades lésbicas conspiran a través de la protesta y el goce. Por ello se mantiene la consigna:

«La Pepa es memoria y fuego».

La historia de la Pepa convergió en la organización popular. / Foto: La Tinta

¿Ya conocías la historia de Natalia ‘Pepa’ Gaitán, víctima de lesbofobia y nombre detrás del Día de la Visibilidad Lésbica en Argentina?

Con información de ¿Quiénes mataron a la Pepa Gaitán? Crónicas del juicio a Daniel Torres (Fabi Tron, 2011), INADI, LATFEM, Cosecha Roja y La Tinta