Lecciones de Silene Salazar, activista indígena y lesbiana

Ella es Silene Araceli Salazar Huarita, activista quechua y lesbiana. / Foto: Crónicas de la Diversidad

Silene Salazar Huarita es una activista indígena (quechua), feminista, lesbiana, antiespecista y coordinadora de la Red de Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia.

La activista indígena Silene Araceli Salazar Huarita es una figura referente de la resistencia lésbica en Bolivia. Silene conoce su tierra. Arropa las coordenadas de Challapata y siembra sus pasos al ritmo de la vida cotidiana en Santa Cruz de la Sierra. Fue esta zona tropical la que la mantuvo en su regazo cuando descubrió que amaba a otras mujeres.

Silene Salazar es feminista, quechua, antiespecista y lesbiana. Al igual que muchas otras mujeres en Bolivia, la existencia de Silene se ve atravesada por las saetas del heteropatriarcado y el racismo. Ante esto se vuelve tejido y sus latidos se sincronizan con los periodos fértiles de la tierra. La rebeldía de Silene germinó de las disparidades en la división del trabajo, el arrebato de los cuerpos feminizados y la negación de la autonomía de los pueblos indígenas.

La revolución será anticolonial o no será

Silene Salazar fractura los tonos silentes y desde lo más alto de las montañas grita que es quechua y lesbiana. Silene nació en El Alto, la segunda ciudad más poblada de Bolivia. De acuerdo con la estadística de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 62.2% de la población en Bolivia es indígena. Sin embargo, la atmósfera urbana puso a Silene en una encrucijada. En el ritual de la sobremesa, en algunas ocasiones su familia le recomendó hablar inglés en lugar de quechua. Se sabe que la resistencia incomoda, pero es lo único que nos sutura a las raíces.

Al crecer, Silene conoció a mujeres que serían sus compañeras de lucha. Ser activista, lesbiana e indígena implica estar consciente de las realidades que se espera que un día se vuelvan obsoletas. Silene es desobediente del patriarcado, la heterosexualidad, las estructuras coloniales y capitalistas. «Asumirse en todas estas identidades es colocarse en una situación de mucha vulnerabilidad, pero también es lograr valentía para no seguir invisibilizadas», asegura en una charla con El Diario.

El silencio y el actuar discreto nunca nos han protegido. En Bolivia no solo retiembla el suelo de la zona volcánica central. El territorio se agrieta y autocultiva con las palabras y la percusión de las batucadas. Desde hace algunos años, la rebeldía de Silene entró en armonía con las demandas del Colectivo de Transexuales, Transgéneros, Lesbianas, Gays y Bisexuales de Bolivia.

Ha sido activista por más de 15 años. / Foto: Crónicas de la Diversidad

Es parte de la Red de Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia

Una de las pasiones de Silene es hablar. «Soy pública y tengo una voz», sostiene. De la lucha al lado del colectivo LGBT+, Silene se dio cuenta de que era importante contar con un lugar enunciativo propio. Comenzó a trabajar con colectivas feministas y entre todas crearon un espacio en donde ellas fueran quienes tomaran el micrófono. Así nació la Red Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia (Red LB Bol).

Además de ser un epicentro para los encuentros, la Red LB Bol fue una oportunidad para reconciliarse con su militancia como una mujer lesbiana, feminista y quechua. En esta organización, la activista indígena Silene Salazar se reúne con otras mujeres para hacer un contrapeso a los sistemas violentos que prevalecen en Bolivia y el resto de los países de la región. Según expuso en una charla con la revista digital Voces de Quimeras, uno de los eventos que dejaron más claros los motivos de existencia de la Red LB Bol fue el golpe de Estado de 2019. Desde entonces, la Red LB Bol es independiente.

«Estuvimos en las marchas y en Senkata, recolectando dinero para las víctimas. Nos solidarizamos con las cholitas que fueron violentadas por grupos paramilitares».

«Vivimos un golpe en donde las banderas y el orgullo son insuficientes»: Silene

A pesar de que las integrantes de Red LB Bol valoran el peso que tiene la conmemoración del Pride, optan por relecturas propias. Tal y como lo manifestaron en su comunicado, la resistencia lésbica y bisexual emana desde la vena latinoamericana: Abya Yala. CONOCE A ESTAS 10 MUJERES ORGULLOSAMENTE LGBT+ E INDÍGENAS.

«En Bolivia vivimos momentos de vulneración de derechos, de masacres que aún están impunes. En ese contexto no podemos pensar que colgar las banderas del Orgullo o hacer marchas virtuales sea suficiente. No lo es. Menos cuando vivimos hambre en el país, crisis económica y encierro que profundiza el riesgo de violencia, además de la carencia de un sistema de salud que causa la muerte de mujeres lesbianas y compañeras trans».

¿Ya conocías a Silene Salazar, activista indígena y lesbiana?

Con información de Voces de Quimeras, El Diario y Movimiento Maricas Bolivia